Casa Alfonso – Disfrutando del verano en Campoamor (fin)

Bueno pues para despedir el buen verano que nos hemos pegado como se merece fuimos a Casa Alfonso, como no, en Campoamor. Es de los pocos sitios de la zona con mención en la guia Michelin y tras una visita que hicimos hace un par de años no habíamos vuelta.

De primeras un cambio importante. En la finca en la que antiguamente sólo estaba el restaurante Casa Alfonso, ahora han dividido el espacio y en el jardin es otro restaurante, del mismo dueño, que se llama Entre Col y Col. Éste es menos sofisticado que el original y está orientado a cenas informales con una carta en la que abundan tapas. Y todo el restaurante es al aire libre. El año que viene iremos seguro. Y por supuesto, también volveremos al Casa Alfonso porque ya os adelanto que el sitio es estupendo y nos dimos un homenaje de órdago.

Disclaimer: Las fotos que os pongo son malas no, lo siguiente. Tengo que dejar de tirar sólo de móvil porque a poco que la iluminación sea un poco tenue… eso no enfoca ni a leches. Mi Galaxy es de los antiguos y no lleva flash. Pongo las fotos para que os hagáis una idea pero… en vivo, los platos ganan más.

Bueno pues manos a la obra, comenzando con el menú. Las opciones que tenéis son tres. Un menu gastronómico (85€), un menú express (65€) o pedir de carta donde los entrantes rondan los 15-20€ y los principales 25-30€. La cuestión es que mientras estas intentando discernir si le echas o no coraje y te vas a por el gastronómico, aparecen los camareros y te sacan una ronda de cuatro aperitivos fríos sobre la mesa que después vendrán seguidos de otros dos calientes. A saco desde el minuto cero. Así que cuando te toman nota, ya vas bien servido, le pones cordura al asunto y pides el express. Eso sí, el express son otros cinco platos más postre y petit four y no es moco de pavo porque, además, la cantidad de cada plato es muy muy generosa. Un menú de la leche, como podéis ver a continuación.

Los cuatro primeros aperitivos fueron:

  • Aceituna negra rellena
  • Cucharón de bonito en conserva con tomate
  • Sardina en salazón
  • Gazpacho de sandi
Bonito con tomate
Gazpachito de sandia
Sardina en salazón. El mejor de los aperitivos fríos.

De estos, me quedo con el gazpacho de sandia y la sardina en aceite. Muy muy buenos. Lo que si que cambiaría es que en vez de sacar los cuatro a la vez lo haría en dos tandas de dos porqie se monta un poco de follón entre los platos.

De los calientes, la crema de patata con trufa estaba realmente buena y el buñuelo de bacalao tenía un sabor muy suave y una textura muy bien elaborada.

Buñuelos de bacalao
Crema de patata con trufa

Tras los aperitivos nos trajerón el pan, casero al 100%, acompañado de un aceite buenísimo con diferentes sales. Todo un vicio de verdad.

Tentación!!

Y de ahí a los entrantes. El primer entrante fue todo un golpe de frescor muy agradecido en ese momento. Era una sopa fría de yogourt con pepino y sorbete de manzana. Además, llevaba unos germinados que también le daban su toque. Y después esta el pepino a rebañar con el aceitillo que quedaba debajo. Al principio me pareció un poco «totus revolutum» por mezclar muchos ingredientes pero el plato está genial y todo tiene está más que bien medido y conjuntado.

Ensalada fresca fresca

El siguiente era más tibio y sabroso: mi-cuit de foei con gelatina de moscatel, terruño y hojas. Además, el plato te lo servián con una copita de moscatel para que te lo tomes bien gusto. Buen plato.

Debajo de las hojas, terruño. Debajo del terruño, gelatina de moscatel. Debajo de la gelatina, mi-cuit.

El último de los entrantes era, sin duda, el tapado de la saga: mollejas con colmenillas y parmesano. Genial. La mezcla resulta en un guiso de contundente sabor y que, si te gustan las mollejas, lo vas a apreciar muy mucho. El parmesano está en una cama debajo del guiso, semifundido y lo vas a saborear al final. Muy bueno e intentaré hacerlo en casa para llevármelo un día de tupper al curro y achantar al personal. Aunque cambiaré colmenillas por champiñones!! Me comí el mío y el de Carol.

Mollejas exquisitas. Platazo del 15.

Respecto al vino, pues entre las cervezas y la copa que nos pusieron de moscatel, no nos vimos con fuerzas de pedirnos una botella y optamos por copas de vino. Nos sirvieron copas generosas de La Planta, un Ribera del Duero, para mi un poco flojo de olfato pero muy bueno de sabor.

El primero de los entrantes fue el lomo de lechola con crema de berenjena y cebolla confitada. En mi vida había probado la lechola y estaba realmente buena. Es un pez autóctono del Mediterráneo y es de gran tamaño y muy muy bueno de sabor.

Conociendo a la Lechola!

Después ya pasamos a la carne. Confit de pato con salsa de orejones. Muy bueno. El confit en su punto y muy bien acompañado.

Confit de pato

El postre también fenómeno y muy digestivo, que es lo que hacía falta. Era un helado de albaricoque con crema de yogourt y sopa de mandarina. El dulzón del albaricoque con la crema y el toque ácido de la mandarina… muy bueno.

Postrecico!

Conclusión, creo que es un sitio muy bueno con una cocina de autor pero con un nivel de innovación moderado. O por lo menos no tan exigente como el de otros sitios de los que hemos visitado este verano como La Finca o Paco Morales. Eso sí, la cantidad de comida en los menús es muy apta para glotones como yo y los platos son una delicia con la materia prima como protagonista y la innovación en un segundo lugar.

Restaurante Montepiedra Jardines del Mar – Disfrutando del Verano en Campoamor (III)

Si estás en la playa y buscas un sitio pijillo donde cenar algo y después tomarte una copa, el Montepiedra es el sitio perfecto. La comida en sí, no es una maravilla pero el sitio está muy bien decorado y hace que la cena sea muy agradable.
Eso sí, este sitio sólo abre en verano, creo que desde mediados de julio y no se cuando cierra. Por lo que si quieres ir, llama primero para asegurarte que sigue abierto. Creo que por eso de que no está abierto todo el año, no aparece en google. Aquí os dejo en enlace de Google Streetview para que lo localicéis lo mejor posible.

La carta es bastante extensa con entrantes, ensaladas, tostas, pescados y carnes. Este veranos cenamos a base de entrantes. Empezamos por un salmorejo con jamón ibérico. El salmorejo no estaba ligado y era más una sopa que no un salmorejo cremoso. Y un pelín de vinagre de más para mi gusto.

Salmorejo

De ahí pasamos a un tartar de atún con aguacate. Lo dicho, el tartar lo presentan en un lpato alargado muy resultón con el tartar (mini tartar) en un lado y un poco de ensalada en el otro. El tartar estaba sosete y no tenía ningún tipo de aliño o aderezo. Me dio la sensación de que sólo era carne de atún machacada, con un poco de aguacate encima y punto.

Tartar de atún

La carta de vinos que tienen es corta pero muy bien apañada. Tienes tu omnipresente Jesús Gil de Jumilla y también un Rioja que me gusta bastante que es el Sierra de Cantabria. Y los precios son moderados.

El siguiente plato fue a sugerencia del camarero que nos tomó nota, la tempura de espárragos. Tampoco nada del otro mundo. Espárragos verdes normalitos con un tempura fina bien hecha y una salsa romescu. Están buenos pero lo cobran bien caro para lo que es.

Y por último el único plato que me gustó y que me pareció original: la terrina de pulpo. El pulpo tierno y con muy buen sabor. Éste si que me pareció algo destacable y por lo que merece la pena sentarte, junto con el postre.

Terrina de Pulpo bien buena

De postre pedimos unas brevas con natillas que estaban muy buenas. La mezcla de las natillas con el dulzón de las brevas me pareció muy acertada. Empalaga a muerte pero muy buena.

Natillas y brevas. Doble ración de azucar!

 

Y después a tomar una copa a la terraza que pertenece al mismo dueño y está al lado. Que está muy bien montada con piscina, camas balinesas y todo eso. Las copas no son excesivamente caras y también te puedes pedir cockteles.

En conclusión, el Montepiedra es un restaurante chulo y muy bien situado. Y merece la pena ir una noche de forma relajada. Que tiene una carta que te entra por los ojos pero creo que es demasiado ambiciosa para un restaurante que está abierto muy poco tiempo al año. Por eso que hay algunos platos que fallan. Pero la verdad es que se agradece un sitio más pintón en Campoamor aunque sólo sea en verano. Y es que no es viable tener abierto ese local y con ese servicio el resto de meses del año en una zona como esta.

Restaurante Las Villas – Disfrutando del Verano en Campoamor (I)

Tras los días de vacaciones que todos los años pasamos en la Dehesa de Campoamor, un sitio genial y recomendable para todo aquel que le guste la playa y no lo conozca, os escribo de los sitios a los que hemos ido y que merecen la pena. Y es que la oferta de sitios para guiris está aumentando por la zona y cada vez hay que tener más cuidado con donde vas. Así que voy a escribir una serie de entradas, por no hacer una muy extensa sobre estos sitios. Será un popurrí bastante variado y divertido que espero que os sirva de ayuda.
Bueno pues empezamos por un sitio en el que tienes que parar si estás por la zona. Es un Gambrinus con restaurante propio y está genial, porque tienes la cerveza fría de Cruzcampo con los platos y tapas de la zona. Además, puedes tanto tapear cómo comer en el restaurante… aunque hay que tener un poco cuidado con el precio de los platos fuera de carta.

Nosotros este verano, fuimos de pseudo picoteo a la barra y estuvo genial. De primeras porque tenían una oferta, que tenía pinta de ser de la franquicia de Gambrinus, de media de jamón y dos jarras de cerveza por 8€. Y el jamón estaba muy bueno y tenía buena cara para ese precio. Además, pedimos una de las tapas imprescindibles de este sitio: La sangre encebollá. Buenísima. Tapa espectacular por 2€ con sus piñones. Sabrosa como nada.

Jamón de oferta!! Para hartarse!!

Lo siguiente que pedimos fue un carpaccio de bacalao. Olvídate de un plato escaso con cuatro laminillas finas de bacalao. Nada de eso. Un buen plato con lomos de bacalao en aceite realmente bueno. La foto lo dice todo.

Carpaccio generoso, bien desalaó y bien aliñaó

Y por último, un entrecotte a la parrilla muy bueno, de buen calibre y con al punto perfecto. Muy muy buena de verdad. Os dejo una foto del buen corto.

Buen sabor, buen corte y buen punto

Y a destacar muy mucho el precio. El homenaje anterior, con abundante cerveza y café por 35€.

La verdad es que aquel día nos pilló con hambre después de la paliza que nos habían dado mis sobrinas en la playa y repusimos energía de verdad. Después de comer una buena siesta y otra vez a la guerra de la playa.
Próxima entrega… La Barraca – El Chiringo por excelencia en Campoamor.