Kabuto Kaji (KBK) – Pozuelo de Alarcón

Son muchos los restaurantes japoneses que tenemos en Madrid capital, y muy buenos, pero merece la pena salir hasta Pozuelo para disfrutar de sitios como Kabuto Kaji. Un restaurante japonés de primer nivel en el que te puedes dar un homenaje por todo lo alto.

El local es pequeño y muy discreto. Lo que lo hace perfecto para cenas en pareja o en grupos más reducidos. Para estos último, Kabuto Kaji cuenta con mesas más separadas que son una alternativa estupenda.

Nosotros fuimos dos y nos sentamos en la barra. Nos atendieron y recomendaron de maravilla. Poneros en las manos del equipo de Kabuto Kaji y tendréis todas las garantías de éxito.

Arrancamos con una muestra de los platos que disfrutamos en Kabuto Kaji. Todos estupendos. Pero la costilla de Wagyu por encima del resto. Merece la pena la visita sólo por probarla.

Comenzamos con un sashimi de besugo increible. Por su presentación y sabor. Acompañado de trufa.

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Kabuto Kaji – Sashimi de besugo

Depsués pasamos a una tartar de atún con patatas y huevo que era puro sabor. Otro de los platos que hay que pedir.

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Kabuto Kaji – Tartar de atún con patatas y huevo

Seguimos con unos niguiris increibles. Sobre todo el niguiri de hueva de erizo. Los erizos o los amas o los detestas de lejos. Nuestro caso es el primero y los niguiris que probamos en Kabuto Kaji son de los mejores que nos hemos llevado a la boca. Un producto super frágil y complicado que aquí se disfruta en niguiris generosos. Los niguiris de panocha también son muy recomendables.

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Kabuto Kaji – Niguiri de erizo
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Kabuto Kaji – Niguiri de panocha
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Kabuto Kaji – Niguiri

El siguiente plato es la estrella de la corona. La costilla de Wagyu cocinada a baja temperatura durante mucho tiempo. Una auténtica delicia que no os podéis perder. Una carne extremadamente sabroso que se deshace simplemente al presionar con los palillos.

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Kabuto Kaji – Costilla asada a baja temperatura

Y para acabar, un poster cítrico que te ayuda a limpiar el paladar antes de disfrutar de una, o varias, copas.

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Kabuto Kaji – Helado de yuzu

Conclusión: No dudes en visitar Kabuto Kaji, en Pozuelo de Alarcón, si quieres conocer uno de los pocos restaurante japoneses que podemos calificar como de primer nivel. Su costilla de Wagyu cocinada a baja temperatura es simplemente inmejorable. Local accesible.

Rocacho Madrid – Carne de El Capricho y unos buñuelos de escándalo

Hola de nuevo, hoy os traemos un post muy breve de Rocacho Madrid. Un restaurante que hay que tener de referencia para cuando te apetezca comer buena carne.

Situado en la calle Padre Damían 38, enfrente del Eurobuilding, tiene una ubicación genial para comidas de negocios o para pre/post partidos en el Bernabeu.

El local está muy bien decorado. Con un zona amplia de terraza. Un servicio muy entusiasta. Pero no es accesible. Tiene escaleras para acceder y no hay baños adaptados.

Comimos poca variedad pero muchísima cantidad. Os recomendamos pedir dos entrantes como mucho y después atacar un buen corte de carne. Que la traen de El Capricho (Jiménez Lamuz – León).

Arrancamos con un aperitivo de la casa y media ración de cecina. Que está de maravilla.

Rocaho - Aperitivo de la casa
Rocaho – Aperitivo de la casa
Rocacho Madrid – Medía de cecina

De aquí pasamos a unos buñuelos de bacalao. Es una de las especialidades de la casa y os recomendamos encarecidamente que lo pidáis.

Rocacho - Buñuelos de bacalao
Rocacho – Buñuelos de bacalao

Pero la joya de la corona de esta casa es su carne. Y es a lo que veníamos. Nos comimos una excelente chuleta de buey de unos 1.300 gramos. Toda una delicia. Preaprada en su punto y acomñada de una ensalda fresca y un buen vinazo.

Rocacho - Chuleta cruda
Rocacho – Chuleta cruda
Rocacho - Chuleta poco hecha
Rocacho – Chuleta poco hecha

Conclusión: Esté festival carnivoro nos costó en torno a 80€ por persona. Pero muy bien pagados por lo buena que estaba la carne y lo bien que nos trataron.

Restaurante Kappo – Sushi a raudales

Pues sí! Yo también confirmo que el restaurante Kappo de Mario Payán es un sitiazo en toda regla. Restaurante pequeño y con una decoración minimalista donde destaca la gran barra tras la que trabaja este fenómeno de cocinero.

Aquí se viene a disfrutar de su menú degustación Super Mario. Un menú con dos fases muy marcadas. Una primera con varios platos de cocina kaikesi (pequeñas raciones de platos variados) y una segunda parte en la que se centra 100% en el sushi. El precio es 65€ por persona y ya os digo que merece la pena pagarlos.  La carta de vinos es variada y asequible. Con botellas desde 16€.

Sin más, os mostramos el menú degustación. Comenzamos un aperitivo de mantequilla de té verde.

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Restaurante Kappo – Mantequilla verde

Aquí tardan poco en ponerse serios. Sin más dilación, nos sacaron este tartar de tarantelo con cebolleta y ponzu.

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Restaurante Kappo – Tartar de atún

El siguiente plato fue un dumpling de pollo. Muy muy bueno. Un dumpling tierno y sabroso.

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Restaurante Kappo – Dumpling de pollo

Llegamos a uno de los platos que más nos gustaron. La kokotxa de bacalao cocinada con miso blanco. Excelente sabor y textura.

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Restaurante Kappo – Kokotxa de bacalao con miso blanco

Como podéis ver, son pequeños platos muy jugosos y que sorprenden. El siguiente es el Daikon, nabo asado japonés, con carne y salsa ponzu. Super sabroso.

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Restaurante Kappo – Nabo Asado

Pero todo llega a su fin. El siguiente plato es una brocheta de pintada con pepino y shisho. Muy buena. Refrescante y ligera.

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Restaurante Kappo – Brocheta de pintada

Y aquí os traemos un carrusel con todos los platos de sushi. Una maravilla de cortes que Marío va sacando midiendo los tiempos. Todos son geniales. Por destacar alguno me quedaría con el de melva o con el de pez lorito. O el de vieira con ventresca flambeada. Ah y el de erizo. Cosa fina.

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Después del sushi, un plato de soba que entra solo. Sabroso y superfino.

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Restaurante Kappo – Tempura y noodles

Acabamos el menú con un postre cítrico fresco y digestivo. Perfecto para ayudar con este espectacular menú!

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Restaurante Kappo – Cítricos

Restaurante La Finca Elche – Excelente experiencia en el restaurante de Susi Diaz

¿Qué es La Finca de Susi Díaz?

El Restaurante La Finca en Elche es una de las paradas obligatorias si visitas esta zona de Alicante. La chef, Susi Díaz es bastante mediatica ya que dirige el programa Proteína Marina en Canal Cocina y tras recibir una estrella Michelín en 2006 son bastantes los que opinan que su restaurante es el mejor de toda la provincia de Alicante. La verdad que de los que he probado hasta ahora es de los que más me han gustado, si bien en esta entrada damos un par de consejos a considerar sobre alguno de los platos que comimos.

El sitio está en las afueras de Elche y es de esos en los que nada más aparcar, ves lo bien montado y cuidado que tiene todo y el sitio te empieza a entrar por los ojos. Y ya cuando entras a la casa y sala pues es el remate. Mezclando madera, piedra y amplias sillas y sofás.

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La Finca – Decoración interior

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La Finca – Bodega

¿Qué se come?
Respecto a la carta, hay dos opciones de menú. Un menú degustación completo y otro menú en el que tú incluyes los platos que más te apetecen. Elegimos este último ya que te permite elegir dos entradas (servirán media ración de cada una), un plato principal y un postre. Además, también te sirven los snacks y aperitivos. La carta de entrantes me pareció bastante extensa y muy variada. Predomina la oferta de pescados sobre la de carne. Como es lógico.

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La Finca – Carta

Entrando en faena, os describo y muestro lo que comimos. Os anticipo que la comida fue estupenda que fue de menos a mas. Los snacks y aperitivos me dejaron un poco indiferente y de ahí hasta unos postres sublimes.

Los snacks fueron unas chips caseras con bolsa customizada del restaurante y un rulo de morcilla con cebolla frita. La verdad es que las chips eran más unos doritos que unas patatas y no me parecieron nada fuera de serie. El rulo de morcilla si que estaba muy bueno, presentado en un soporte muy curioso. Es un bocado pequeño pero intenso y estupendo.

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La Finca – Doritos de Susi Diaz

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La Finca – Rulito de morcilla y cebolla

El siguiente apertivo fue un pimiento dulce casero con atún en salazón y galleta de hierbas de su huerto. El pimiento estaba muy bueno y el sabor del atún era genial. Un salazón suave muy bueno. El sabor de la galleta me pareció un poco estridente y mataba el sabor de las hierbas. También podéis ver que en La Finca cuidan la vajilla a más no poder.

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La Finca – Pepinillos y galleta de hierbas

Y de aquí pasamos a los entrantes que elegimos de la carta. La primera tanda consistió en un carpaccio de atún con hígado de oca y unas espardeñas con verduras. Aquí os pongo un link para el que no sepa que son las espardeñas.

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La Finca – Carpaccio con núcleo de miscuit de hígado de oca

El carpaccio de atún estaba muy bueno pero va bastante cargado de mi-cuit de hígado de oca que es un sabor mucho más contundente y arrasa cualquier rastro del frescor del carpaccio. El plato esta muy bueno pero recomiendo comerse los ingredientes por separado.

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La Finca – Espardeñas deluxe

Las espardeñas jugosas y muy buenas y muy bien acompañadas con las lechugas y verduras que le daban un toque muy fresco. Muy buena opción para días calurosos.

También a destacar el aceite de Alicante que nos sirvieron acompañado con sal de Susi Diaz y sal del Himalaya. Curiosos y muy bueno.

En la siguiente ronda de entrantes pedimos un carpaccio de vieiras con trufa blanca que olía y sabía de maravilla. Realmente bueno. Nosotros pedimos la gamba blanca con paletilla ibérica. Cómo podéis ver en la foto, el plato era de fácil elaboración y el bocado de la gamba blanca con la paletilla es exquisito.

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La Finca – Carpaccio de vieiras

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La Finca – Gamba blanca con paletilla de Joselito

A partir de los cuatro entrantes que probamos, yo recomendaría empezar con la gamba con paletilla y después pedir el carpaccio de vieiras.

Y de aquí el paso a los platos principales. Cada uno pedimos un cosa y allá que vamos con las observaciones y fotos correspondientes.

Arroz cremoso con rape y cigalas: Espectacular. El que más me gustó de todos. De sabor potente. La presentación muy buena.

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La Finca – Plato estrella. Arroz con rape y cigalas

La lubina con sopa miso: También muy buena. Más suave. Un lujo de materia prima preparada de forma magistral y poco convencional.

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La Ficna – Lubina con pistachos y salsa de miso

El lomo de ternera con aroma de trufa negra: Acojona nada más llegar. Carte cortada sobre un soporte muy chulo. Eso sí, al estar la piedra templada tirando a fría y el lomo laminado… esta permanece poco tiempo caliente y mejor no entretenerse mucho. Yo me lié demasiado charlando y los últimos trozos me los comí fríos. Una pena.

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La Finca – Lomo de ternera

El bacalao frito con las 5 salsas: Muy bueno también y de las salsas me gustaron especialmente la de curry y la de arenques. Eso sí, todos en la mesa estuvimos de acuerdo en que este plato debería ser más un entrante que un principal. Por cantidad y diferencia con el resto de platos principales. El plato está fenomenal y recomiendo pedirlo como entrante a compartir.

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La Finca – Bacalao con 5 salsas

Y de aquí a los postres. Magníficos. Uno de los mejores momentos de la comida. Y yo no soy muy de postres. Las fotos lo dicen todo. Los quesos muy buenos. Manchego curado, Stilton… y cada acompañado con mermeladas o pan de higo. Muy buena la mezcla.

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La Finca – Planeta de chocolate!!

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La Finca – Postre

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La Finca – Torrija

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La Finca – Quesos

Y por último una foto del azucarero más elegante que he visto en mucho tiempo.

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La Finca – Azucarero deluxe

Conclusión, sitio espectacular y buen restaurante de cocina de autor con diferentes niveles ya tienes algunos platos más sofisticados y otros más convencionales y en los que prima la materia prima. Los snacks y aperitivos un poco flojos pero lo compensa con creces los platos principales.

Restaurante Malabar (Lima) – Totalmente salvaje e increiblemente elegante

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Ahora que la cocina peruana está tan de moda, no sólo en Madrid sino también en el resto del mundo, aproveché una visita de trabajo a Perú para empaparme de su excelente gastronomía. Y la verdad es que he vuelto encantado y con muchísimas ganas de volver, pero esta vez sólo de turismo. Hoy os hablo de un restaurante de lujo pero os anticipo que haré reseñas de sitios más de andar por casa que me parecieron geniales. Tienen materias primas buenísimas y le sacan un montón de partido con sus ceviches, tiraditos, causas, etc. Y todo acompañado de sus piscos, chiclanos, cusqueñas y chichas. Mucha variedad y sobre todo una cultura gastronómica inmensa.

El restaurante Malabar lo dirige Pedro Miguel Schiaffino, un chef formado entre New York e Italia, y totalmente enfocado al producto autóctono y en especial a la selva amazónica. Actualemnte ocupa el séptimo lugar en la lista de los 50 mejores restaurantes de Sudamérica. Así que estáis ante un restaurante top top, que es un auténtico lujo y no defrauda en absoluto.

Al entrar te topas con un local muy elegante en el que lo primero que te encuentras es una barra de madera con una coctelería impresionante. Pisco sours y/o chiclanos son de obligado cumplimiento. Cualquier aperitivo es una delicia y te prepara para una cena excelente. La cocina es de una personalidad extraordinaria. Platos trabajadísimos con una calidad brutal que te sumergen en la selva peruana. La presentación es elegante y exquisita. El servicio es atento, presentan los platos en detalle y son propensos a comentar los mismos.

En nuestra visita comenzamos con un pisco sour tradicional y un chiclano de anis. El pisco estaba muy bueno pero me quedo con el chiclano. Muy fresco, realmente bueno y casi más peligroso que el pisco. Lo acompañan de quesillo fresco y unas buenas aceitunas.

Ya en la mesa, mientras leíamos la carta, nos trajeron un primer aperitivo muy vistoso. Unas patatas mimetizadas con piedras y una especia de castaña cocida en una vaina. Buenos aperitivos con sabores neutros y que ayudan a empezar a hacer boca.

Restaurante Malabar - Piedras de patata
Restaurante Malabar – Piedras de patata

Muy a mi pesar, elegimos el menú de 5 platos frente al completo de 11. Pero lo completamos con un plato de la carta que a la postre fue de los que más me gustaron, el arroz de conchas con tuétano de res que os mostraré al final. Mientras discutiamos, fuimos dando cuenta del estupendo

Restaurante Malabar - Servicio de pan
Restaurante Malabar – Servicio de pan
servicio de pan con mantequilla salada.

Y empezamos con el queso de castaña acompañado de flores y tomate confitado. Buen entrante con mucho sabor y color. Una tónica de todos sus platos es una presentación muy elegante y muy alegre. Colores vivos y emplatado perfecto.

Restaurante Malabar - Queso de castaña
Restaurante Malabar – Queso de castaña

Respecto a la bodega, pues tienen una carta amplísima con referencias internacionales. Tomamos un Santa Elena chileno que estaba estupendo. Carmenere varietal de sabor intenso y color violeta.

El siguiente plato fue un pulpo excelente. Jugoso, tierno y acompañado de algas variadas o lechugas de mar. Una delicia de plato.

Restaurante Malabar - Pulpo
Restaurante Malabar – Pulpo

A continuación, paiché en ají negro. El paiché es un pez de tamaño descomunal del Amazonas. Su carne es tierna y de muy buen sabor. El guiso de ají negro con el que lo acompañan es potente y da mucha intensidad al plato.

Restaurante Malabar - Paiché en ají negro
Restaurante Malabar – Paiché en ají negro

Y siguiendo los cánones, del pescado a la carne. En este caso, cordero con piedras del camino. Una carne de sabor excelente acompañada de patata, remolachas y acelga roja. La carne destacaba por encima del resto pero también hay que mencionar las remolachas.

Restaurante Malabar - Cordero con piedras del camino
Restaurante Malabar – Cordero con piedras del camino

Y como colofón, el arroz de conchas con tuétano de res y espuma de yuzu. Una mezcla perfecta de sabores muy intensos. Fue el plato más arriesgado y el que más me gusto. El arroz es una maravilla y os recomiendo que no os vayáis sin probarlo.

Restaurante Malabar - Arroz de concha con tuétano de res y yuzu
Restaurante Malabar – Arroz de concha con tuétano de res y yuzu

De postre, el copuazo, que es una especia de cacao amazónico, pepino melón y gelatina de miel de la selva. Un sabor global muy diferente a lo que estoy acostumbrado. Si acaso el pepino melón es lo que más puedo asociar a esos melones de piel de sapo que nos comemos en verano. Un postre ni dulce ni cítrico que sorprende.

Restaurante Malabar - Copuazu, pepino melón y gelatina de miel selvática
Restaurante Malabar – Copuazu, pepino melón y gelatina de miel selvática

Notas:
Google maps: 4,4 sobre 5. 5 opiniones. Link.
Tripadvisor: 4 sobre 5. 196 opiniones. Link.
Foursquare: 8 sobre 10. 782 check-ins. Link.

Precio: 70 euros por persona.

Ubicación:

Restaurante Chirón – Cocina tradicional actualizada con el máximo respeto

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Pero qué bien comimos!! Llevábamos tiempo con ganas de hacer otra escapada a alguno de los excelentes restaurantes que tenemos en el sur de Madrid. Y tas ver la reseña de dpicoteo centramos el objetivo en el Restaurante Chirón. Tras una ojeada a las buenas críticas y a su web, muy buena por elegante y con mucha información pero bien ordenada, nos decidimos a ir un caluroso día de verano.

Así que nos fuimos para Valdemoro a ver que tal comíamos.  Y no se nos dio nada mal. Eso sí cuando llegas a la calle en la que está ya te das cuenta que vas a comer de lujo. Porque si con ese emplazamiento le han dado una estrella Michelín es que por dentro es la leche.

A la sala del restaurante se accede por una escalera. Esta es de las pocas pegas, por no decir la única, que le puedo poner. Y es que no tienen ascensor y el acceso para minusvalidos está muy complicado. Nada más subir las escaleras te encuentras un salón diáfano, amplio y tranquilo. En el que destaca la bodega acristalada, el aparador de madera central bajo una claraboya con una gran vidriera que es la imagen de esta casa.

Así que empecemos a salivar con las fotos de su Menú Degustación Clásicos. También puedes elegir el Menú Gastronómico, que es más extenso, pero nosotros nos decantamos por este sobre todo para probar el bacalao y el cochinillo. Y es que como veréis, sólo por esto merece la pena visitar este restaurante.

Arrancamos con unos snacks sencillos, sabrosos y prefectos para acompañar con una cerveza. Unas buenas almendras fritas y unos chips de plátano y batata.

Snacks de cartucho de almendras y chips de batata y plátano
Snacks de cartucho de almendras y chips de batata y plátano

Y sin contemplaciones, seguimos con un potente aperitivo del día, el “potito” de revuelto de morcilla. Estupendo. Un sabor muy tradicional y muy limpio y definido, presentado de forma elegante.

Potito de morcilla
“Potito” de morcilla

Respecto a los vinos, comentaros que para presentar su carta, se han montado una aplicación para tablet que es una pasada. Mucha información, con una presentación completísima de cada referencia. Nos comentaron que le siguen dando vueltas a cómo completarla con más información. En el restaurante Chirón, son inconformistas a más no poder.

Carta de vinos 2.0
Carta de vinos 2.0

Y siguiendo con el menú degustación Clásicos de Chirón, pues tenemos una terrina de foie con manzana, perdiz y queso. El foie es un clásico de los menús degustación y siempre es curioso ver como lo presentan. En este caso, el queso y la perdiz suavizan un poco la potencia del foie pero tampoco es que consigan destacar mucho. Es muy buen plato, pero si tuviese que cambiar alguno del menú, sería este.

Milhoja de foie con manzana y anguila
Milhoja de foie con manzana y anguila

Entre entrantes y principales, tenemos una de las joyas del menú y del restaurante, el arroz socarrat con vieira y alioli. Excelente en todos los sentidos: arroz prefecto en sabor y textura, presentación elegante y la vieira que es una maravilla por lo jugosa que está y su sabor caraterístico. El conjunto del plato lo rematan con un alioli suave perfecto.
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Arroz Socarrat con Vieira. Maravilloso!
Arroz Socarrat con Vieira. Maravilloso!

Y todavía estábamos hablando del arroz cuando llegaron uno de los platos que gustan nada más escuchar el nombre: taco de bacalao en salsa tradicional de sus callos y brandada. Lo de los callos de bacalao es un producto que espero que vaya ganando más protagonismo en nuestros restaurantes. Me parece un producto estrella gracias a su viscosidad y sabor. En este caso los preparan con la receta tradicional de los callos de cerdo, es decir un buen guiso con su compango. El resultado es un platazo que encaja perfectamente con la idea que nos hemos llevado del restaurante Chirón. Cocina de mercado tradicional, con ligeros toques para actualizar la misma pero respetando al máximo el producto y la preparación.

Taco de bacalao en salsa tradicional de sus callos
Taco de bacalao en salsa tradicional de sus callos

Y como colofón de los platos principales, uno de los platos de referencia del restaurante Chirón. El cochinillo asado. Buenísimo y en una cantidad muy proporcionada. Carne jugosa y corteza crujiente. Sólo con recordarlo empiezo a salivar. Buenísimo. El mejor punto final que le podían dar al menú degustación.

Cochinillo asado de categoría
Cochinillo asado de categoría

También merece mención especial el postre. Un brioche acompañanado de helado de café y toffe. El brioche esponjoso y muy bueno y el café y toffe con sus sabores muy marcados y sin empalagar en ningún momento.

Bricho xxx
Brioche con helado de café y toffe

Y para acabar un buen café con sus minardises originales. La piruleta de almendras, sus trufas amargas y sus gominolas.

Minardises
Minardises

Conclusión: Un excelente restaurante que bien merece los reconocimientos que le están realizando. Su cocina tradicional es indiscutible y el plus de su buena presentación, bodega y trabajo de sala hacen que sea un restaurante de mucha categoría. Aunque esté a un paseo de Madrid, daréis por bueno el viaje.

Precio: Menú Degustación Clásicos 48 € sin IVA

Ubicación:

The Yeatman (Oporto), los ingleses saben montar las cosas

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El otro día nos decidimos a probar The Yeatman, casi un desconocido para los habitantes de Oporto, y es un crimen, siendo el único restaurante de la ciudad con una estrella Michelin, y, según descubrimos, las mejores vistas de todo Oporto.

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Vistas desde la mesa

The Yeatman es parte del hotel del mismo nombre, situado en la parte sur del río Duero y por tanto realmente parte de Vila Nova de Gaia. Tiene una situación privilegiada en lo alto de la colina, justo al lado de las bodegas Taylor’s, que son el estandarte de la compañía a la que también pertenece el hotel: The Fladgate Partnership. El hotel lleva abierto desde 2010 y surgió con la idea de ser el mejor hotel de la zona, con todos los lujos posibles y en la mejor ubicación. Merece la pena dar una vuelta por él porque es casi un palacio. El nombre lo toma de la familia que dirigió la compañía durante muchos años, asociada con Taylor y Fladgate, y es un antiguo nombre del inglés normando del siglo XI que significa guardián (gatekeeper; yeat = gate). El chef del hotel se llama Ricardo Costa, muy renombrado en Portugal.

El restaurante abre todos los días y puede organizar cenas privadas y degustaciones de vinos. Normalmente ofrece tres menús degustación que rondan los 70-110€ si no me han informado mal, pero los domingos tienen un menú de mediodía más ajustado pero igual de cuidado y delicioso. Sale por 45€ más bebidas. Como hacía un domingo excepcional comimos en la terraza, bajo una elegante sombrilla y refrescados por la ligera brisa que llega del mar.

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Vista de la terraza

Empezamos el almuerzo con un aperitivo: oporto blanco seco: Taylor’s Chip Dry. Servido en una copa finísima y helado, una auténtica pasada de vino, me encantó. Es mucho menos dulce que los oportos blancos normales y resulta perfecto de aperitivo. Lo acompañamos de una amplísima selección de panes, mantequilla para untar muy rica y un buen aceite de oliva.

Al poco nos pusieron también un bocadito de pescado con soja, mayonesa de wasabi y caviar.

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Aperitivo goloso

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Pequeño aperitivo

El menú consistía en un entrante a elegir entre cuatro y un segundo de entre siete. Carmen pidió de primero los huevos, que venían rotos, con espárragos, presunto jamón y caviar. Súper buenos. Una versión de lujo de nuestros huevos rotos, y el jamón bastante bueno, para ser presunto.

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Ovos

Yo pedí un primero bastante menos generoso en cantidad (silbando me quedé), pero estaba muy bueno también. Eran dos pequeños ravioli de buey de mar mezclado con melón, carpaccio vegetal y unas burbujas de mozzarella molecular (!). Venían también dos camarones de regalo. También como complemento me trajeron una copa de balón con un agüita con una rodaja, que olía a gambas como si se hubieran lavado las manos en ella… Resulta que era el consomé frío de crustáceos y lima, pensado para que lo degustaras junto con el plato. No estaba malo, pero tampoco me acabó de convencer y el olor no era atractivo.

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Sapateira & Melao

En los segundos ya me empecé a sentir mucho más cómodo. Chuletón dee novillo a la brasa con migas de setas, polenta cremosa y salsa bearnesa. Una locura de bueno. La carne venía fuera del plato, en una cazuela caliente, y daba casi para dos raciones (la foto solo muestra una). Si os gusta la carne poco hecha hay que decirlo, pero para mí estaba perfecta, ligeramente rosita y muy sabrosa.

La carta de vinos del restaurante es un lujazo, gracias a que el hotel tiene también un Wine Club, que organiza todo tipo de eventos, e incluso promociona muchos vinos nuevos. La carta tiene una amplísima variedad de todos los precios, y csai todos los puedes pedir por botellas o por copas. Carmen tomó un blanco: Oboé y yo tinto: irMAOS. Ambos magníficos.

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Novilho

Carmen quiso probar la pasta casera al pesto. Muchas veces pedir pasta en el sitio no adecuado es un error tremendo, pero en este caso estaba magnífica. Salteada con alcachofas, legumbres y tomate seco, y con una salsa de pesto espumosa muy muy suave. Por encima un toque de lascas de parmesano.

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Pasta Caseira

Y llegamos a los postres. Si alguno se ha quedado con hambre hasta este momento, no hay problema, porque llega un carro entero de ellos.

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Carrinho de Sobremesas

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Queso, leite creme con fresas y nata, pao de lo

Carmen eligió un Pao de Lo muy bueno, casi totalmente líquido y con canela, un poco de queso con pan de nueces y unas natillas con fruta y natas. Yo elegió el pudding, que era como un tocino de cielo muy dulce, y el tiramisú. Realmente compartimos casi todo. Un festín.

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Pudin y tiramisú

Para terminar la comida nos trajeron unos pocos mignardises y unos cafés, que nos tomamos más a gusto que un arbusto.

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Mignardises

Como veis el hotel entero es espectacular. El sitio donde quedarse en Oporto si puedes elegir. En resumen: puede que no sea el sitio más típico ni turístico de Oporto, pero si queréis ir a comer bien, con un servicio de 10, en un lugar casi idílico de lo agradable y unas vistas de escándalo. daos un paseo por the Yeatman cuando vayáis. Aviso: llegar en coche puede ser complicado, por lo laberíntico. Para llegar hay carteles, pero para salir conviene llevar el GPS!

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Vista del hotel

Precio: 57€

Ficha Google+

Web: the-yeatman-hotel.com

Cafe Le Depart Saint Michel – Semana Santa Gastronómica en París – Parte II

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Ésta es la segunda entrega de las reseñas de los sitios que hemos visitado en París esta Semana Santa. El restaurante del que os hablo hoy, Le Depart Saint Michel, es un gran local situado a los pies de la catedral de Notre Dame. Perfecto para turistas.
En esta ocasión, fuimos un grupo de amigos y probamos a pedir tanto de menú como a la carta. Pudimos comprobar que aunque pidas los platos de menú, que son más económicos, la cantidad de las raciones es la misma que si pides de carta. Por lo que os recomendamos pedir de MENÚ en este restaurante!! El menú consta de una entrada y un segundo o un segundo y un postre. Así que es ideal para compartir. Bueno, aunque Dani Rovira no esté de acuerdo que como dice… “Yo no soy un medio postre!

Otra de las cosas buenas de este restaurante, es que está abierto todo el día. Sirven desayunos, comidas, meriendas y cenas. Vayas a la hora que vayas, la cocina siempre esta abierta y puedes pedir cualquier cosa de la carta. A continuación, os comento lo que tomamos.

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Entrada del restaurante

Como entrantes se pidieron

Potaje: Era un día muy frío así que apetecía mucho un potaje. Pero para sorpresa de todos, en vez de potaje fue un puré de verduras!!!. Pero vamos el puré de verduras de toda la vida. Fue una desilusión para las personas que lo pidieron que se esperaban un potaje con sus garbanzos, su poquito bacalao…

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puré de verduras

Foie gras: La verdad que el foie lo hacen muy bien y estaba rico. Quizás demasiado frío pero muy rico de sabor.

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Foie gras

Como principales se pidieron:

Escalope: Filete jugoso de ternera blanca empanado y acompañado con espaguetis.

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Escalope

Espaguetis carbonara: En este caso, en lugar de tener huevo duro, venía acompañado de un huevo frito o escalfado. Daba un toque diferente y bueno.

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Espaguetis carboanra

Espaguetis boloñesa: Los tradicionales con tomate y para de contar.

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Espaguetis boloñesa

Espaguetis con salmón: Con una salsa con mucha nata que acompañada al salmón ahumado sobre los espaguetis.2013-03-28 16.53.10

Espaguetis con salmón

De postre no pedimos nada. Y para beber, agua y vino tinto de la casa.

El precio fue 175 €. El precio no fue barato pero la calidad fue buena y el sitio está perfectamente ubicado para hacer una parada en una jornada dura de turismo.

La Tasquita de Enfrente – Ensaladilla rusa, callos y a dejarse llevar

2013-03-09 17.37.07

El restaurante La Tasquita de Enfrente es un establecimiento de alta cocina tradicional y de mercado. Se encuentra en la calle Ballesta, a dos pasos de Callao, en pleno corazón de Madrid.

En este link podeis encontrar la historia de La Tasquita de Enfrente. Esta es la segunda generación y esperemos que haya muchas más porque es todo un referente en dos de los platos que más nos apasionan: la ensaladilla rusa y los callos.

El restaurante es relativamente pequeño y es necesario reservar para asegurarse una mesa. La decoración esta genial. Se nota que la han realizado poco a poco incorporando elementos a su ritmo. La estantería de la entrada es una verdadera joya de la sabiduría gastronómica.

Biblioteca!
Biblioteca!

Empezamos en la barra probando una de las mejores ensaladillas rusas de Madrid. Así lo han dicho los expertos y nosotros dimos fe. Realmente buena. Eso sí, habíamos leído que alguna vez la acompañan de carne de erizo de mar. Eso tiene que ser todo un lujazo.

Ensaladilla rusa con Modelo de grigo
Ensaladilla rusa con Modelo de grifo

De ahí pasamos al salón. Poca iluminación y con mesas ocupadas sobre todo por parejas. Y cuadros chulos con motivos gastronómicos y dedicatorias.

Paredes del salón interior
Paredes del salón interior

Y vayamos ya a lo serio. Al sentarnos nos sirvieron otro aperitivo de parte de la casa: Revuelto de morcilla con calabaza. Muy bueno. En el pueblo de mi padre, Almadén, hacen la mejor morcilla de calabaza que probarás nunca. En la Tasquita sirven el revuelto que no es los mismo pero se le da un aire y está realmente buena.

Revuelto de morcilla con calabaza
Revuelto de morcilla con calabaza

Y de ahí fuimos directos al primero de los entrante con un tartar de tomate con anchoas. Las anchoas son de tamaño extraordinario y de sabor estupendo. De las mejores que hemos probado. Y el tartar de tomate sorprendente. Muy suave y agradable. Recomiendo no juntarlo con la anchoa y disfrutarlo por separado, porque ésta le quita protagonismo.

Anchoa con tartar de tomate y brotes
Anchoa con tartar de tomate y brotes

El siguiente plato parece hecho especialmente para mi familia. Borrajas y habitas de primera con un refrito de ajos, jamón y guindilla. Excelente. El picor es intenso pero el sabor va a la par. Si no os gusta el picante pedir que no utilicen la guindilla pero ya os digo que os perdéis lo mejor. Las borrajas excepcionales.

Borrajas y habitas con jamón
Borrajas y habitas con jamón

Tras los entrantes, pasamos a los platos principales. Realmente extraordinarios los dos y de antemano pido disculpas porque las fotos no les hacen justicia. Era tal el estado de excitación por hincarle el diente que descuidé la iluminación. Empezamos por uno de los platos franquicia de La Tasquita de Enfrente, la raya a la mantequilla negra. Me encanta el toque de las alcaparras con su vinagre. Muy buena.

Raya a la mantequilla negra
Raya a la mantequilla negra

La raya era para Carol porque yo me decanté por la lamprea estofada. Este año dos lampreas que he probado a cada cual mejor. Una aquí y otra en Casa Adriano que os contaré en breve. Antes de comer, Juanjo me estuvo enseñando fotos de las lampreas vivas y su preparación. Todo un lujo. Y el plato pues sencillamente exquisito. La carne de la lamprea jugosa y llena de sabor. La verdad es que si os gusta la lamprea, no dudéis de probarla y después me contáis. En La Tasquita de Enfrente te sirven de acompañamiento una mousse que hacen con el estofado que es ya la releche.

Lamprea exquisita
Lamprea exquisita

Y para rematar! Una ración de callos. De los mejores de Madrid. Incluidos en la lista de José Carlos Capel. Si hay que describirlos con una palabra yo utilizaría… potentes! Son generosos en pimentón y lacón y el sabor es único. Y todo bien regado con un Urtun reserva 2005. Un Rioja también potente que le va de lujo.

Callos a la madrileña
Callos a la madrileña

Y de postre, tiramisú. Recomiendan mucho las torrijas, pero ya eran casi las 17 de la tarde y se les habían acabado. Así que probamos el tiramisú y no se como están las torrijas pero el tiramisú está de 10. Mira que soy poco de dulce pero realmente recomendable. Y esta foto sí que es digna del plato!

Tiramisú de 10
Tiramisú de 10

Conclusión: Un sitio referente en Madrid por sus callos y su ensaladilla en Madrid y es que son realmente excepcionales. Pero es que todo lo que preparan está muy bien elaborado y con materias primas de primera calidad. Eso sí, el precio del homenaje se nos fue de las manos, pero como podéis haber observado no nos privamos de nada y nos forzamos de más. Pero disfrutamos de verdad y los callos fueron un capricho de esos que nunca te arrepientes de darte. Con un poquito de mesura la cuenta puede ser más asequible.

Recomendable para ir a dejarse llevar y a disfrutar con gente de mucha confianza. Vas a perder los papeles con las salsas y mejor que todo quede en familia.

Web: http://latasquitadeenfrente.com/

Precio: 70€ por afortunado que disfrute del banquete

Casa Solla (Pontevedra), sin duda un nuevo favorito

El pasado puente estuve con Carmen por las Rías Baixas gallegas y aprovechando que parábamos cerca de Pontevedra decidimos probar Casa Solla que tenía muy buenas críticas y me apetecía mucho conocer. Pepe Solla cuenta con una estrella Michelín, pero para mí podría tener dos perfectamente, si es que eso es tan importante. Fue una experiencia perfecta en su totalidad y me gustó más que muchos otros con más fama que he conocido. Posiblemente el restaurante en el que más a gusto me he sentido.

Un ambiente perfecto
Un ambiente perfecto

Casa Solla está situado en Poyo (o Poio), un municipio prácticamente en contacto con Pontevedra ciudad, cruzando el río y en la misma calle/carretera que va por la costa hacia Sangenjo. Desde fuera es un pequeño caserío muy bonito al que se llega desde un patio de piedra con vides donde pueden aparcar algunos coches (hay otro aparcamiento detrás del restaurante). Cuando entras el panorama te sorprende. Un interior amplio y moderno, con una entrada enorme equipada con una reconfortante chimenea. El comedor es muy amplio y luminoso, con la mayor parte acristalada con vistas a unas colinas repletas de huertas. Ese lujo de amplitud permite que no te sientas nada agobiado y que pueda haber una serie de muebles auxiliares para el vino, la comida, incluso un taburete para el bolso que adornan el comedor y hacen mucho más cómoda la comida. También la cocina tiene el lateral totalmente acristalado, lo que te permite asomarte y disfrutar observando a los maestros.

Una de las cosas que me cautivó del sitio es que el chef y dueño Pepe Solla te recibe al entrar y te acompaña durante casi toda la comida con su simpatía y seriedad, sirviendo varios de los entrantes y dando el toque maestro en la mesa a algunos de los platos. Eso te asegura sin duda que todo va a salir a la perfección.

Nada más sentarnos nos trajeron un chupito de caldo de repollo y unas cortezas de mar, con un sabor muy fuerte a este. Nosotros elegimos el menú desgustación medio, de 69€ (59€el básico y 102€ el magnífico), aunque también tienes platos a la carta, tanto mariscos, como pescados y carnes. De beber empezamos con unas cervezas y tras eso pedimos unos vinos gallegos por copas (5,5€) y descubrimos un albariño buenísimo: Leirana. Nos gustó tanto que lo estuvimos buscando ese fin de semana en varias tiendas y al final lo encontramos y compramos un par de botellas.

Empezamos el menú con el pan con aceite. Como veis en la foto, el aceite, buenísimo venía cuajado para untar como mantequilla, y el pan eran unas cocas crujientes. Al lado sal en lascas para mejorar el unte. Además de esto, durante toda la comida te servían también varios tipos de panes convencionales, muy buenos.

Pan con aceite
Pan con aceite

El primer entrante era un pequeño bloody mary servido dentro de un tomate cherry pelado. Qué rico! Lo mejor es que tenía todos los ingredientes del delicioso cóctel pero en miniatura. Bueno, el que fuese miniatura tampoco era tan bueno…

Bloody Mary
Bloody Mary

Luego llegó el Huevo Que No es. Dentro de un huevo de porcelana, una especie de huevo escalfado calentito riquísimo… Solo que no estaba hecho con huevo, sino con una espuma vegetal, zanahoria para la yema… Sorprendente.

El huevo que no es
El huevo que no es

Tras el huevo, la croqueta cremosa de cocido. Posiblemente el entrante más rico. Una bechamel extremadamente suave y rica, cubriendo un poco de carne de cocido y cubierta a su vez por unas virutas de rebozado. Para comer con la cuchara.

Croqueta cremosa de cocido
Croqueta cremosa de cocido

El siguiente entrante fueron dos minicanelones de nabo y calamar, sobre jugo de verduras asadas. El jugo era de un sabor sublime y el canelón tenía calamar tiernísimo enrollado en nabo. Una combinación para comer de un bocado, riquísima.

Canelón de nabo y calamar, jugo de verduras asadas
Canelón de nabo y calamar, jugo de verduras asadas

El primer primero fue la sopa de setas con guarnición. En un plato con un surtido de setas de todo tipo y unos minibrioche, servían un caldito oscuro de boletus de un sabor apasionante. A mí que me encantan los consomés este plato me chifló. Podéis ver además que el caldo está totalmente limpio, sin grasilla ni nada.

Sopa de setas con su guarnición
Sopa de setas con su guarnición

Luego un platito que pasó más desapercibido, pero muy rico: calabaza, rúcula, aceituna negra y helado de queso. La calabaza con la viruta de aceituna era una pasada de sabor, y el helado le daba un contraste con su frío y su sabor que me gustó mucho.

Calabaza, rúcula, aceituna negra y helado de queso
Calabaza, rúcula, aceituna negra y helado de queso

Ahora los segundos. La lubina sobre crema de ostras con pepino, mertensia y codium fue quizá mi plato preferido. Mirad por favor qué frescura de pescado, poquito hecho al punto y acompañado por unos sabores a ostras y algas, que te dejaban pensado que sí existe un nivel superior de cocina, y estas sumergido en ella. Este plato lo disfruté como no está escrito.

Lubina sobre una crema de ostras, pepino, mertensia y codium
Lubina sobre una crema de ostras, pepino, mertensia y codium

Pasamos a la carne con los cornetos vaca-mostaza, un plato divertido, informal y delicioso. Se trata de un cucurucho relleno de carne picada de vaca de primera calidad. Estaba cruda o casi, y bañada en una mostaza suave deliciosa. Es un plato que se come con las manos y con mucho cuidado para no mancharse, y que luego disfruta chupándote los dedos!

“corneto-vaca-mostaza”

El plato final fue otra pasada. La perdíz-filloa (tradición modernidad). Consiste en una filloa rellena de la mejor pechuga de perdíz, muy muy poco hecha. Nunca he tomado la carne de perdíz tan cruda y me encantó, con ese saborcito a campo y muy tierna. Viene con un pequeño cuenco de caldo para mojar, lo que completa la experiencia sensorial.

perdíz-filloa, tradición-modernidad
perdíz-filloa, tradición-modernidad

A Carmen, que no es muy de carne de caza, le trajeron en su lugar un costillar ibérico con vainas y patatas. Dios míos qué delicia. Venía deshuesado y con una costrita crujiente por encima, y era pura mantequilla de lo tierna. A Carmen, que el cerdo tampoco le apasiona realmente, le pareció lo mejor de la comida y seguramente el mejor plato de cerdo que hemos tomado en nuestra vida. Un 10. Además de cantidad genial, muy generoso.

Costillar ibérico
Costillar ibérico

Antes de los postres vino Pepe con el carro de los quesos y el mismo nos cortó y preparó una pequeña selección con queso de vaca, oveja y cabra, acompañados de unas compotas caseras riquísimas. Es un placer ver cómo el chef se ocupa tan bien de los clientes.

Selección de quesos
Selección de quesos

El primer postre, la piña colada. Dos cubitos de piña al ron, espolvoreados de coco. Muy frescos y originales. Me sorprendieron en la boca!

Piña colada
Piña colada

Después otro postre riquísimo: Helado de manzana asada, con salsa de yogur e hinojo. El sabor de la manzana asada era una pasada, y el hinojo lo potencia muchísimo. Sé que aparentemente todo me pareció rico, pero es que realmente fue una de las mejores comidas de mi vida.

Yogur, hinojo y manzana asada
Yogur, hinojo y manzana asada

Por último, un postre original y espectacular: Otoño. Es un paisaje pintado con chocolates, crujientes y flores sobre un lienzo de tela blanca. Podría comerlo sin parar hasta morir.

Otoño
Otoño

Para terminar la experiencia, unos cafés en una vajilla de porcelana finísima y unos petit fours de chocolates realmente ricos. Tal como titula el menú el gran Pepe Solla, esto fue La Felicidad.

Los chocolates y los cafés
Los chocolates y los cafés

Personalmente no creo que este restaurante tenga nada que envidiar los grandes famosos de Madrid y el resto de España, y sin duda alguna, si vuelvo a pasar por la zona, intentaré volver a probar este impresionante lugar.

Web: www.nove.biz/es/solla

Precio: 77€