Casa Hortensia – El mejor asturiano de Madrid para comidas en grupo

¿Qué es el restaurante Casa Hortensia?

Este restaurante es nuestra primera opción cuando se trata de recomendar un sitio de cocina tradicional para una comida de grupo. Un local amplio, ubicado entre Malasaña y Chueca, con buena relación calidad precio y del que todo el mundo va a salir contento.

¿Qué se bebe?
Sidra, sidra, sidra y sidra. Y después barra libre de chupitos y buenos copazos. Bueno también tenéis carta de vinos pero vamos que aquí se viene a disfrutar del zumo de manzana.

¿Qué se come?
Pues aquí llegamos a lo importante. Casa Hortensia es un sitio excelente para tomar comida tradicional. La carta es bastante extensa y tenéis gran variedad para elegir. Tened cuidado con las cantidades porque aquí son realmente generosos. Yo os recomiendo el siguiente menú para cuatro personas.

Al sentaros en la mesa os vais a encontrar con un plato de un queso azul excelente. Comer en este sitio es una carrera de fondo así que comenzad tranquilos y no os cebéis con el aperitivo.

Un plato fundamental es el pulpo a la gallega. Para mi, uno de los mejores pulpos de Madrid. Siempre tierno y preparado en su punto.

casa hortensia pulpo
Casa Hortensia – Pulpo a la gallega

Os recomiendo que si vais a comer, después del pulpo os pidáis algún guiso de la casa. Unas fabes con almejas o directamente una fabada. Pedir ración para uno y tomadla para compartir. Con eso tenéis de sobra.

Después pasamos a los dos platos obligatorios que tenéis que pedir. La merluza a la romana y la carne fileteada. Y si tenéis que elegir entre uno de ellos. Priorizad la merluza. De verdad que es una gozada por jugosa y saborsa. De las mejores que he probado.

casa hortensia merluza
Casa Hortensia – Merluza a la romana

La carne también es de categoría. Muy buena. Carne roja de ternera filteada para que te la calientes en una plancha de barro que te van cambiando según se enfría. Tengo que reconocer que se lía parda cuando se juntan un par de mesas calentando carne a la vez. Por eso, como os comentaba, este es un sitio realmente bueno para cenas o comidas informales.

casa hortensia carne
Casa Hortensia – Carne roja

Por último, los postres. Las natillas son de obligado cumplimiento. Por delante del arroz con leche. Eso sí, si os atrevéis con los dos, no os van a defraudar.

casa hortensia arroz con leche
Casa Hortensia – Arroz con leche

¿Qué tal la relación calidad precio?
Todas las veces que he ido he pagado entre 30-35€. La verdad que para el homenaje que te metes está de maravilla.

Entrada original de Diciembre de 2012

Hace dos domingos pude disfrutar de una comida de esas memorables, tanto por la calidad de ella como por la compañía. Fuimos cuatro: Carol y Gallego, Carmen y yo, a Casa Hortensia, situada en una segunda planta de la calle Farmacia en la zona de Fuencarral. En el mismo edificio está el Centro Asturiano de Madrid, con una sidrería de la misma casa del restaurante en la planta tercera. Ir en coche es complicado en fin de semana, por lo que os recomiendo el transporte público o un paseíto. Nosotros íbamos después al teatro a Embajadores, por lo que nos pillaba mal.

salón
salón y barra

Al llegar hicimos un poco de tiempo en la barra, con unas cañitas que nos acompañaron con un platito de un buen chorizo picante y pan. Cuando pasamos a la mesa nos encontramos con una ración de cabrales y dos roscas de pan. Tanto el pan como el cabrales están buenos a rabiar y te darán ganas de rebañar (excelente complemento uno de otro), pero ojo porque no son invitación (10€ el cabrales y 5,5€ la rosca).

plato de cabrales
plato de cabrales

La carta es bastante sencilla, con sus entrantes, carnes pescados y especialidades asturianas. Teníamos claro que una fabada tenía que caer, y después no nos decidíamos del todo si optar por carne o pescado. De forma que pedimos un poco de cada. Es importante dejarse aconsejar por los camareros en cuanto a la cantidad, ya que de lo contrario hay gran peligro de pasarse de calle. Nosotros pedimos de cada plato una sola ración para compartir los cuatro, ya os digo que nos sobró comida.

Empezamos la comida con un poco de verdurita, unas alcachofitas con jamón en taquitos. Estaban súper buenas y el jamón les daba el toque perfecto. Yo soy más de las alcachofas un poco más grandes (Siempre me acuerdo las del magnífico Pimiento Verde), pero estas me parecieron magníficas.

alcachofitas con jamón
alcachofitas con jamón

Tras los entrantes, llegó la ración de fabes con almejas. Como veis la ración es un buen perolo bien cargado de fabes y abundancia en almejas. Pudimos servirnos los cuatro y repetir un poco. Me parecieron exquisitas y muy muy suaves, como debe ser.

toma fabes con almejas
toma fabes con almejas

Como primer segundo llegó la ración de merluza a la romana. Podéis ver en la foto que hay pescado para aburrir, acompañado con unas patatitas fritas. Si os gusta la merluza no dejéis de pedirla porque estaba fresca fresca y con las lascas enteritas y esponjosas. Todo un acierto.

merluza abundante y deliciosa
merluza abundante y deliciosa

Por último llegó el chuletón. Un kilo de carne limpia y fileteada, junto con un plato caliente para hacerla y otro lleno de más patatas para acompañarla. Yo siempre digo que la carne como está buena de verdad es hecha en la propia parrilla, de forma que quede caliente pero poco hecha. Cuando la haces a la piedra, o al plato caliente, tiende a quedar hecha por fuera y cruda por dentro (y lo que es peor, fría), si no tienes cuidado. En cualquier caso la carne estaba de primera, y me gustó que la filetearan un poco gordita, de forma que podías controlar que la carne no se hiciera demasiado en el plato. Al final, a pesar de que lo intentamos con todo nuestro hambre y voluntad, nos sobraron unos filetes, que amablemente nos prepararon para llevar.

chuleta buena, bien roja
chuleta buena, bien roja

De postre pedí yo unas natillas, que devoramos aún sin hambre, porque no te puedes ir de un asturiano sin probar los postres de leche. Como digo, las natillas eran una ración enorme y estaban deliciosas, con un toquecito muy leve de canela dentro (no el típico mogollón espolvoreado por encima). Junto con el postre, los respectivos cafés y chupitos de la casa (pacharán, orujo blanco y hierbas a discreción).

natillas de ración doble
natillas de ración doble

La comida fue un disfrute total. Primero por la calidad de la comida. Segundo por la cantidad de la comida. Tercero por el servicio, amable, simpático y atento. Y por último, por la grata sorpresa de la cuenta que fue menor de los esperado.

Es un sitio recomendado para ir sobre todo a comer, o a cenar si dispones luego de tiempo para hacer la digestión. Ideal para comidas de grupo o para celebraciones familiares.

Web: http://www.casahortensia.com/

Precio: 33€ por persona

La Tasquita de Enfrente – Ensaladilla rusa, callos y a dejarse llevar

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El restaurante La Tasquita de Enfrente es un establecimiento de alta cocina tradicional y de mercado. Se encuentra en la calle Ballesta, a dos pasos de Callao, en pleno corazón de Madrid.

En este link podeis encontrar la historia de La Tasquita de Enfrente. Esta es la segunda generación y esperemos que haya muchas más porque es todo un referente en dos de los platos que más nos apasionan: la ensaladilla rusa y los callos.

El restaurante es relativamente pequeño y es necesario reservar para asegurarse una mesa. La decoración esta genial. Se nota que la han realizado poco a poco incorporando elementos a su ritmo. La estantería de la entrada es una verdadera joya de la sabiduría gastronómica.

Biblioteca!
Biblioteca!

Empezamos en la barra probando una de las mejores ensaladillas rusas de Madrid. Así lo han dicho los expertos y nosotros dimos fe. Realmente buena. Eso sí, habíamos leído que alguna vez la acompañan de carne de erizo de mar. Eso tiene que ser todo un lujazo.

Ensaladilla rusa con Modelo de grigo
Ensaladilla rusa con Modelo de grifo

De ahí pasamos al salón. Poca iluminación y con mesas ocupadas sobre todo por parejas. Y cuadros chulos con motivos gastronómicos y dedicatorias.

Paredes del salón interior
Paredes del salón interior

Y vayamos ya a lo serio. Al sentarnos nos sirvieron otro aperitivo de parte de la casa: Revuelto de morcilla con calabaza. Muy bueno. En el pueblo de mi padre, Almadén, hacen la mejor morcilla de calabaza que probarás nunca. En la Tasquita sirven el revuelto que no es los mismo pero se le da un aire y está realmente buena.

Revuelto de morcilla con calabaza
Revuelto de morcilla con calabaza

Y de ahí fuimos directos al primero de los entrante con un tartar de tomate con anchoas. Las anchoas son de tamaño extraordinario y de sabor estupendo. De las mejores que hemos probado. Y el tartar de tomate sorprendente. Muy suave y agradable. Recomiendo no juntarlo con la anchoa y disfrutarlo por separado, porque ésta le quita protagonismo.

Anchoa con tartar de tomate y brotes
Anchoa con tartar de tomate y brotes

El siguiente plato parece hecho especialmente para mi familia. Borrajas y habitas de primera con un refrito de ajos, jamón y guindilla. Excelente. El picor es intenso pero el sabor va a la par. Si no os gusta el picante pedir que no utilicen la guindilla pero ya os digo que os perdéis lo mejor. Las borrajas excepcionales.

Borrajas y habitas con jamón
Borrajas y habitas con jamón

Tras los entrantes, pasamos a los platos principales. Realmente extraordinarios los dos y de antemano pido disculpas porque las fotos no les hacen justicia. Era tal el estado de excitación por hincarle el diente que descuidé la iluminación. Empezamos por uno de los platos franquicia de La Tasquita de Enfrente, la raya a la mantequilla negra. Me encanta el toque de las alcaparras con su vinagre. Muy buena.

Raya a la mantequilla negra
Raya a la mantequilla negra

La raya era para Carol porque yo me decanté por la lamprea estofada. Este año dos lampreas que he probado a cada cual mejor. Una aquí y otra en Casa Adriano que os contaré en breve. Antes de comer, Juanjo me estuvo enseñando fotos de las lampreas vivas y su preparación. Todo un lujo. Y el plato pues sencillamente exquisito. La carne de la lamprea jugosa y llena de sabor. La verdad es que si os gusta la lamprea, no dudéis de probarla y después me contáis. En La Tasquita de Enfrente te sirven de acompañamiento una mousse que hacen con el estofado que es ya la releche.

Lamprea exquisita
Lamprea exquisita

Y para rematar! Una ración de callos. De los mejores de Madrid. Incluidos en la lista de José Carlos Capel. Si hay que describirlos con una palabra yo utilizaría… potentes! Son generosos en pimentón y lacón y el sabor es único. Y todo bien regado con un Urtun reserva 2005. Un Rioja también potente que le va de lujo.

Callos a la madrileña
Callos a la madrileña

Y de postre, tiramisú. Recomiendan mucho las torrijas, pero ya eran casi las 17 de la tarde y se les habían acabado. Así que probamos el tiramisú y no se como están las torrijas pero el tiramisú está de 10. Mira que soy poco de dulce pero realmente recomendable. Y esta foto sí que es digna del plato!

Tiramisú de 10
Tiramisú de 10

Conclusión: Un sitio referente en Madrid por sus callos y su ensaladilla en Madrid y es que son realmente excepcionales. Pero es que todo lo que preparan está muy bien elaborado y con materias primas de primera calidad. Eso sí, el precio del homenaje se nos fue de las manos, pero como podéis haber observado no nos privamos de nada y nos forzamos de más. Pero disfrutamos de verdad y los callos fueron un capricho de esos que nunca te arrepientes de darte. Con un poquito de mesura la cuenta puede ser más asequible.

Recomendable para ir a dejarse llevar y a disfrutar con gente de mucha confianza. Vas a perder los papeles con las salsas y mejor que todo quede en familia.

Web: http://latasquitadeenfrente.com/

Precio: 70€ por afortunado que disfrute del banquete

Gumbo, viva la cocina criolla y cajún

El viernes pasado, aprovechando que salíamos del teatro en Malasaña, fuimos a probar el Gumbo, que ya tenía apuntado en mi lista por recomendación de Matoses, como uno de los mejores restaurantes de comida americana fuera del fast food, y las omnipresentes hamburguesas. Tiene un buen punto, además, y es que abren la cocina hasta muy tarde (nosotros llegamos a las 23.30), y al estar situado en plena Calle Pez, al salir las opciones de tomar copas son todas.

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El sitio está especializado en cocina de Nueva Orleans, y de primera mano, porque su dueño, Matthew Scott, es oriundo de allí, y además de conocer expertamente su gastronomía, conoce la nuestra, puesto que lleva en España desde 1996, trabajando en muchos restaurantes, como el Pedro Larumbe, hasta que montó Gumbo hace justo 10 años. Es por tanto un sitio de calidad probada, como podéis imaginar.

La decoración del lugar es excelente, con un comedor de tamaño medio, bastantes mesas y un ambiente distendido. El propio Matthew suele tomar la comanda y asegura que el servicio es estupendo y muy rápido.

Comedor (foto de la web)
Comedor (foto de la web)

Al llegar tuvimos que esperar en la barra 5 minutos, tiempo que aprovechamos para pedirnos un bloody mary (6,75€), bien hermoso como veis en la foto. Lo cierto es que lo tienen hecho en una jarra y de ahí van sirviendo, pero eso no quita que esté magnífico y el nivel de pique esté perfecto.

Bloody Mary
Bloody Mary

Éramos cuatro y al ver la carta nos empezó a apetecer todo, pero como no podíamos probarlo todo nos decantamos sobre todo por las especialidades que recomiendan. Aparte de un pequeño aperitivo de pescado que ponen con la bebida, pedimos un par de entrantes y luego un plato por cabeza.

Empezamos con un gumbo al centro, que es el plato más típico de Lousiana, consistente en un guiso muy especiado de carne o marisco y muchas verduras. Este en concreto era de pollo, andouille y okra. La andouille le daba un toque ahumado riquísimo. A mí que me chiflan las sopas me pareció una delicia.

Gumbo de marisco
Gumbo de pollo

El otro entrante, que me gustó aún más si cabe, fueron los tomates verdes fritos. A pesar de ser muy famosos por la peli, no es un plato que puedas probar normalmente en España, y por tanto no pude resistir pedirlos. Qué ricos! Un tomate verde pero jugoso y sabroso, si bien un poquito ácidos, claro, con un rebozado gordo pero nada pesado, y cubiertos de una salsa muy especiada y un poco picante que me encantó. Hay que probar este plato.

Tomates verdes fritos
Tomates verdes fritos

De beber tomamos una botella de Enate (17,5€) muy bueno y que acompañó muy bien toda la comida. De plato yo tomé el pollo, un picantón de granja, inyectado con una salsa especial, marinado y frito entero. Muy bueno y muy contundente, como a mí me gusta. Yo normalmente no pido pollo en los restaurantes porque no suele merecer la pena, pero normalmente en Inglaterra o sitios donde saben darle vidilla al pollo con salsas y especias, si te arriesgas, puedes tomar verdaderas maravillas. En  este caso el pollo estaba bastante jugoso a la vez que crujiente por fuera y muy sabroso gracias al marinado y la salsa. El puré de patatas muy rico, llevaba algunas verduras mezcladas.

Picantón de granja
Picantón de granja

Otro plato estrella fue el cangrejo con caparazón blando. No sé si se distingue en la foto, pero te lo sirven entero y bien rebozado y frito, sin contemplaciones. Un éxito de punto, fritura y sabor. Lo que le fallaba al plato era el arroz, que estaba un poco pasado y sin mucha gracia. No era lo más importante, pero hubiera estado mejor alguna salsilla rica.

Cangrejo de caparazón blando
Cangrejo de caparazón blando

Mi hermano tomó bonito ennegrecido, con especias a la plancha fuerte. Quzá en la foto desmerezca, pero estaba sublime. Jugoso por dentro y muy muy sabroso por fuera, con un marinado/especiado que me dejó loco, acidito y suave a la vez. Puede parecer quemado pero no lo es, son las especias.

Bonito ennegrecido
Bonito ennegrecido

De postre elegimos unas cuantas de las tartas americanas que hay para elegir, aunque nos quedamos con ganas de probar más cosas. Yo elegí la tarta de mantequilla de cacahuete, uqe es de las más pedidas, y estaba muy rica. Dulce y azucarada como solo los americanos saben, pero a mí personalmente me el sabor a cacahuete no me vuelve loco, y aunque me pareció buena, no me triunfó del todo.

Tarta de peanut butter
Tarta de peanut butter

Las otras dos que probamos fueron la de zanahoria, que creo que es la mejor. Una pasada en todos los sentidos. Híper dulce, jugosa y un poco cremosa, mmmm. Creo que la mejor tarta de zanahoria que he probado. La otra, también muy recomendada era la de banana cream. Excelente, tremenda, con un sabor enorme a plátano y azúcar, aunque yo creo que no llegó al nivel de la de zanahoria.

Tartas de zanahoria y banana
Tartas de zanahoria y banana

Quiero decir que este sitio me encantó desde el principio hasta el final. Fenomenal servicio, precio ajustado, platos excelentes, ricos y muy novedosos en comparación con la mayoría de cosas que puedes encontrar por Madrid. Y lo mejor de todo es que te sientes como en tu casa! Ya tengo ganas de volver!

Web: gumbo.es

Precio: 33€

Naif, club alternativo del sándwich club

La semana pasada, tras ir al cine por la zona, decidimos probar suerte en el Naif, un sitio al que tenía ganas de ir desde hace un tiempo por la fama que tiene su sándwich club.

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Naif es un local moderno, situado en Malasaña, uno de los barrios más modernos y divertidos de Madrid para cenar, tomar unas copas y disfrutar la noche. Al entrar destaca su ambiente distendido y acogedor, con pintadas urbanas en todas sus paredes y sobre todo en su baño unisex de doble inodoro, de noche iluminado muy levemente, y con multitud de mesitas pequeñas y apiñadas en la antesala de la barra, que habitualmente suele estar también atestada de gente esperando mesa. Nosotros ese día llegamos sin mesa (creo que en cualquier caso no aceptan reservas) y teníamos delante unas 5 mesas esperando, pero conseguimos que nos colaran en una mesita de café que hay en una esquina con un par de taburetes de piano. No es lo más cómodo, pero es mejor que esperar, y para el tipo de comida del Naif está muy bien.

Comedor urbano (foto de vogue.es)
Comedor urbano (foto de vogue.es)

Quizá como su nombre indica, la carta del Naif es bastante ingenua, sin complicaciones innecesarias. Básicamente: ensaladas, hamburguesas, bocadillos y los famosos sándwiches. Para comenzar pedimos unos dobles de mahou (2,5€) y una ensalada Cabrita (6,45€), que lleva un hermoso rulo de queso de cabra, pasas, kikos, croutons y vinagre de módena. Muy rica y generosa.

Ensalada Cabrita
Ensalada Cabrita

Después Carmen pidió un bocadillo de salmón ahumado (6,85€). Viene abierto, para que lo puedas tomar en plan tosta o lo cierres si prefieres comerlo de una sentada. El salmón es muy rico, y el pan del llamado “de cristal”, crujiente y delicioso. El toque, además, de pepinillo, mostaza y mayonesa es triunfal. Para los amantes del salmón, imprescindible.

Súper bocadillo de salmón ahumado
Súper bocadillo de salmón ahumado

Yo, como no pudo ser de otra forma, pedí el sándwich club. Es enorme, de tres pisos y lleva bacon crujiente, pechuga de pollo braseada, lechugas, tomate, y todo bien jugosito con mayonesa y quizá algo más. Decían que era bueno y yo digo que es el mejor que he probado. Merece muchísimo la pena y además el precio es genial (6,75€)

Sándwich Club
Sándwich Club

En resumen, un sitio totalmente recomendable para comer de manera rápida e informal pero con calidad. Los camareros son jóvenes y muy amables. Si no llevas prisa, puedes esperar en la barra tomando cervezas a que te den la mesa, que normalmente tienen alta rotación, y luego además terminar la cena con una copichuela. Además de lo comentado, otros platos que vimos fueron las hamburguesas, comedidas en precio y tamaño y que no tienen mala pinta, pero no parecen estar a la altura del sándwich. También de entrantes hay nachos, mini hamburguesas, hummus y sopa del día.

Web: —

Precio: 12,5€