Ronda 14 – Japón, Perú y Asturias en uno

El restaurante Ronda 14 es un sitiazo informal que tienes que conocer si o si. Todo el mundo habla maravillas de él y no es para menos. Nosotros nos decidimos tras la reseña de Food Storming y para allá que fuimos una noche de verano.

Ahora os enseño lo que comimos, pero ya os anticipo que todo lo que probamos estaba realmente bueno. Destacando el tiradito sobre crema de ají amarillo y las gyozas de anticucho. Raciones para compartir con la cantidad perfecta para probar varias cosas y que las cenas sean muy entretenidas.

Y también un pequeño impedimento. En fines de semana las cenas, por lo menos, van por turnos. Una pena porque de no ser así habría probado dos o tres platos más sin problema. Ah! Local muy bien decorado pero NO ACCESIBLE para minusválidos (dos escalones en la puerta y baño en la planta de abajo). Servicio muy joven y con muchas ganas de agradar. Intentarán ayudarte en todo lo que puedan.

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Y comenzamos con los platos que probamos. El primero fue el tiradito con crema de ají amarillo. Estupendo. Con este plato arrancas bien sobre seguro. Es uno de los de obligado cumplimiento.

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Ronda 14 – Tiradito a la cremá de ají amarillo

Continuamos con un par de rolls y niguiris. El mejor fue el niguiri de hamburguesa. Seguido del roll de mar y montaña, el gunkan de huevo trufado y el roll de salmón acevichado.

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Ronda 14 – Roll de mar y montaña
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Ronda 14 – Niguiri de hamburguesa
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Ronda 14 – Gunkan de huevo trufado
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Ronda 14 – Roll de salmón acevichado

Y todo esto acompañado de un vino de garnacha pura. El Pispa de la bodega de Codorniú & Raventós (D.O. Montsant).

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Ronda 14 – El Pispa Montsant

De aquí pasamos al mejor plato de toda la noche. Las gyozas de anticucho. Una auténtica delicia muy potente y que no os podéis perder. Además, un plato muy colorido que se merece dos fotazos.

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Ronda 14 – Gyozas de anticucho

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Ronda 14 – Gyozas de anticucho

Como último plato, pedimos el bao de chicharrón con crema de rocoto. También muy potente y bueno.

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Ronda 14 – Bao de chicharrón

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Ronda 14 – Bao Bao de chicharrón

De postre, un helado de castaña muy bueno. Merece la pena dejar hueco.

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Ronda 14 – Helado de castaña

Precio: Pues pagamos unos 45€ por persona. Pero podéis ver que no nos privamos de nada. Sólo nos faltarón un par de copas para rematar. Pero es lo malo de los turnos. Eso sí, por la zona tenéis un montón de alternativas.

Esto es nuevo, si queréis dejadnos feedback… pues os lo agradecemos de antemano.

Y aquí os dejamos un formulario para lo que se os ocurra.

La Panamericana (by yataki), todo Latam a la mesa

El restaurante de hoy es uno de los más recomendables de la cocina latinoamericana fusión de Madrid del panorama actual: La Panamericana by Yataki combina, como su nombre indica, platos e ingredientes de las cocinas más importantes de América Latina: peruana, brasileña, mexicana, y todo con un toque divertido y muy cuidad. Su chef es Emiliano Reyes, quien recibiió muchas alabanzas por la Panamericana original, como el mejor restaurante revelación de 2011 según los premios Metrópoli. Su restaurante Yataki existía antes que la Panamericana, pero debido al éxito decidió convertir Yataki en una segunda Panamericana, igualando carta y decoración. En la cena éramos cuatro y pedimos muchísima cantidad. Bebimos cerveza y vino tinto, y empezamos la cena con este pequeño tentempié de totopos y una crema.

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Entrante de totopos

Como entrantes a compartir pedimos croquetas, temakis y el bloody mary de la casa. Las croquetas, denominadas “de verdad” llevan dentro cangrejo y se acompañan con salsa tártara. Estaban buenas, pero sin más, no fue lo que más nos convenció de la noche.

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Croquetas de verdad

Los Temakis de Bienmesabe los pedimos porque mucha gente los recomienda y son una pasada. Esto sí que mereció la pena! Los temakis, como sabéis, son los cucuruchos grandes de sushi, pero en este caso la envoltura es lechuga y el pescado no está crudo, sino que es bienmesabe: cazón adobado, y todo con un salsa, hojas de albahaca y cilantro que le dan un sabor entre oriental y latino tremendo. Repetiría sin pensarlo.

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Temakis Bienmesabe!

Otro de los platos estrella de la noche fue el Bloody Mary acapulqueño. Parte de la gracia es no conocerlo y ver cómo lo sirven. Primero llegan con una coctelera y preparan el cóctel, lo agitan y lo sirven. Es una especie de bloody mary más aliñado, con sabor a marisco, muy bueno. Y después del brindis llega y vierte el fondo de la coctelera sobre una copa de martini: tachán!! Un ceviche de gambas que estaba dando sabor al cóctel!. Me encantó.

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Bloody Mary Acapulqueño

Luego ya de segundos pedimos platos variados. Por un lado el clásico ceviche de corvina con su choclo. Muy muy bueno, y abundante, si veis.

salivando panamericana ceviche corvina
Ceviche de corvina

También probamos el cucurucho de cochinita pibil, que es una carne de la región mexicana del Yucatán que se prepara adobada y cocinada en un horno enterrado. Es muy sabrosa y buena.

salivando panamericana cucurucho cochinita pibil
Cucurucho de cochinita pibil

La parrillada caribeña también nos gustó mucho. Abundante a tope, es carne de entraña tocedada, a la parrilla con mojo criollo, cebolla y yuca frita. Un platazo.

salivando panamericana parrilla caribeña
Parrilla caribeña

El último plato no se aprecia bien del todo, pero es uno de los más espectaculares. Los tacos de lomo saltado consisten en un wok de entrecot servido en un molcajete (un almirez de piedra), donde los tallarines son tortilla de harina hechas tiras en el momento con una maquinita. Buenísimo, y apto para dos personas también.

salivando panamericana tacos lomo saltado
Tacos de lomo saltado

Dado que habíamos comido como bestias, pedimos el postre más liviano y divertido, el par de dulces hostias, que son sencillamente unas obleas rellenas de dulce de leche. Simple y delicioso.

salivando panamericana postre par dulces hostias
Un par de dulces hostias

En resumen, una de las apuestas más recomendables para tomar cocina sudamericana moderna y divertida, a un precio bastante razonable. Si además sois socios del Club Kviar ya ni te cuento.

Precio: 33€ con el descuento del club kviar

Web: yataki.com/lapanamericana/

Ficha Google+

Localización:

Restaurante Malabar (Lima) – Totalmente salvaje e increiblemente elegante

logoMalabar

Ahora que la cocina peruana está tan de moda, no sólo en Madrid sino también en el resto del mundo, aproveché una visita de trabajo a Perú para empaparme de su excelente gastronomía. Y la verdad es que he vuelto encantado y con muchísimas ganas de volver, pero esta vez sólo de turismo. Hoy os hablo de un restaurante de lujo pero os anticipo que haré reseñas de sitios más de andar por casa que me parecieron geniales. Tienen materias primas buenísimas y le sacan un montón de partido con sus ceviches, tiraditos, causas, etc. Y todo acompañado de sus piscos, chiclanos, cusqueñas y chichas. Mucha variedad y sobre todo una cultura gastronómica inmensa.

El restaurante Malabar lo dirige Pedro Miguel Schiaffino, un chef formado entre New York e Italia, y totalmente enfocado al producto autóctono y en especial a la selva amazónica. Actualemnte ocupa el séptimo lugar en la lista de los 50 mejores restaurantes de Sudamérica. Así que estáis ante un restaurante top top, que es un auténtico lujo y no defrauda en absoluto.

Al entrar te topas con un local muy elegante en el que lo primero que te encuentras es una barra de madera con una coctelería impresionante. Pisco sours y/o chiclanos son de obligado cumplimiento. Cualquier aperitivo es una delicia y te prepara para una cena excelente. La cocina es de una personalidad extraordinaria. Platos trabajadísimos con una calidad brutal que te sumergen en la selva peruana. La presentación es elegante y exquisita. El servicio es atento, presentan los platos en detalle y son propensos a comentar los mismos.

En nuestra visita comenzamos con un pisco sour tradicional y un chiclano de anis. El pisco estaba muy bueno pero me quedo con el chiclano. Muy fresco, realmente bueno y casi más peligroso que el pisco. Lo acompañan de quesillo fresco y unas buenas aceitunas.

Ya en la mesa, mientras leíamos la carta, nos trajeron un primer aperitivo muy vistoso. Unas patatas mimetizadas con piedras y una especia de castaña cocida en una vaina. Buenos aperitivos con sabores neutros y que ayudan a empezar a hacer boca.

Restaurante Malabar - Piedras de patata
Restaurante Malabar – Piedras de patata

Muy a mi pesar, elegimos el menú de 5 platos frente al completo de 11. Pero lo completamos con un plato de la carta que a la postre fue de los que más me gustaron, el arroz de conchas con tuétano de res que os mostraré al final. Mientras discutiamos, fuimos dando cuenta del estupendo

Restaurante Malabar - Servicio de pan
Restaurante Malabar – Servicio de pan
servicio de pan con mantequilla salada.

Y empezamos con el queso de castaña acompañado de flores y tomate confitado. Buen entrante con mucho sabor y color. Una tónica de todos sus platos es una presentación muy elegante y muy alegre. Colores vivos y emplatado perfecto.

Restaurante Malabar - Queso de castaña
Restaurante Malabar – Queso de castaña

Respecto a la bodega, pues tienen una carta amplísima con referencias internacionales. Tomamos un Santa Elena chileno que estaba estupendo. Carmenere varietal de sabor intenso y color violeta.

El siguiente plato fue un pulpo excelente. Jugoso, tierno y acompañado de algas variadas o lechugas de mar. Una delicia de plato.

Restaurante Malabar - Pulpo
Restaurante Malabar – Pulpo

A continuación, paiché en ají negro. El paiché es un pez de tamaño descomunal del Amazonas. Su carne es tierna y de muy buen sabor. El guiso de ají negro con el que lo acompañan es potente y da mucha intensidad al plato.

Restaurante Malabar - Paiché en ají negro
Restaurante Malabar – Paiché en ají negro

Y siguiendo los cánones, del pescado a la carne. En este caso, cordero con piedras del camino. Una carne de sabor excelente acompañada de patata, remolachas y acelga roja. La carne destacaba por encima del resto pero también hay que mencionar las remolachas.

Restaurante Malabar - Cordero con piedras del camino
Restaurante Malabar – Cordero con piedras del camino

Y como colofón, el arroz de conchas con tuétano de res y espuma de yuzu. Una mezcla perfecta de sabores muy intensos. Fue el plato más arriesgado y el que más me gusto. El arroz es una maravilla y os recomiendo que no os vayáis sin probarlo.

Restaurante Malabar - Arroz de concha con tuétano de res y yuzu
Restaurante Malabar – Arroz de concha con tuétano de res y yuzu

De postre, el copuazo, que es una especia de cacao amazónico, pepino melón y gelatina de miel de la selva. Un sabor global muy diferente a lo que estoy acostumbrado. Si acaso el pepino melón es lo que más puedo asociar a esos melones de piel de sapo que nos comemos en verano. Un postre ni dulce ni cítrico que sorprende.

Restaurante Malabar - Copuazu, pepino melón y gelatina de miel selvática
Restaurante Malabar – Copuazu, pepino melón y gelatina de miel selvática

Notas:
Google maps: 4,4 sobre 5. 5 opiniones. Link.
Tripadvisor: 4 sobre 5. 196 opiniones. Link.
Foursquare: 8 sobre 10. 782 check-ins. Link.

Precio: 70 euros por persona.

Ubicación:

Tanta y Tampu, Perú de moda

La reseña de hoy va dedicada a la cocina peruana, que no cabe duda de que está de una moda terrible en Madrid y en todo el mundo. Hace unos años las únicas opciones disponibles eran sitios de alta gama como Astrid y Gastón o Virú, pero ahora mismo existen en Madrid varias opciones para conocer la gastronomía peruana a buenos precios y con muy buena calidad.

Tanta

El primero es el Tanta, que es la franquicia a nivel internacional del conocido chef Gastón Acurio, y puede considerarse algo así como la versión asequible de su Astrid y Gastón.

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Pan de papa

Mi padre no había estado nunca en un peruano, así que elegimos rápido. Un entrante variado, un par de ceviches y un segundo de chifa para completar. Antes de todo eso nos trajeron, para no aburrirnos esperando, un pan de papa, que está muy rico y sabroso, denso, con una salsa para mojarlo.  Y de vino un blanco Gran Feudo. Como hemos dicho, pedimos un par de ceviches. Uno más clásico, de corvina, y otro estilo japonés, de atún rojo, con wasabi, soja y aguacate. Ambos estaban buenísimos, muy sabrosos, aunque tampoco demasiado abundantes. Si vais y ya habéis probado el clásico alguna vez, pedid el japo, que os sorprenderá.

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Cebiche clásico
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Cebiche de atún rojo

Tras los ceviches llegó el piqueo criollo, que es una tabla para probar varios entrantes típicos peruanos a buen precio (22€). Llevaba anticucho de ternera, papa rellena, causa, chicharrón y yuca. Lo mejor sin duda la papa rellena, que estaba espectacular, aunque la causa también me encantó. La causa es muy típica del perú y es un perú frío y aliñado que puede recordar un poco a la ensaladilla rusa… Los anticuchos son unas brochetas y el chicharrón en este caso venía dentro de una empanadilla. La tabla fue un acierto.

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Piqueo criollo

Para rematar la jugada llegó el arroz chaufa, con pollo, tortilla y verduras… riquísimo!! Y muy contundente. La verdad es que la experiencia estuvo genial y decidimos terminar la jugada con un pisco sour!

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Arroz chaufa
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Pisco Sour

En conclusión, un peruano para adentrarte en el mundillo, con calidad y variedad, a un precio normal. Lo único que me dio rabia es que la decoración y ambiente es como la de un bufé libre de carne o sushi que tanto se llevan ahora, todo muy pelao y sin fuste, demasiado aspecto barato cuando tampoco lo es tanto.

Precio: 50€ con copita.

Web: tantamadrid.com

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Localización:

Tampu

El segundo sitio es otro Peruano reciente de Madrid, situado en el barrio de Prosperidad y a mí me gustó aún más y es más barato. Realmente la mejor opción yo creo para probar Perú sin pasarte de precio. Ese día fuimos con el tenedor y probamos unos el menú degustación que incluye y otros pidieron a la carta, por lo que hay variedad de platos.

En este caso empecé con el pisco sour del menú, aunque otro pidieron vino directamente: un Ramón Bilbao de 2010. Más que aceptable. Y de aperitivo llegó una cremita de rocoto para untar muy sabrosa.

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Crema de rocoto

Mi madre pidió para probar el mejillón Ñay Lamp, difícil de pronunciar pero fácil de comer. Van cocidos con crema de vieiras y calamares, granizado de menta, ají limo e hilos de camote (batata) crujiente. Todo de un bocado!!

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Mejillón

Por mi parte llegó el triple plato de entrantes del menú:

-Chicharrón de calamares con leche serrana de huacatay

-Causa de habas con pulpo al olivo

-Cauche de queso arequipeño

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Entrantes

Las tres cosas muy muy ricas, pero yo me quedaría con la causa con pulpo… El cauche de queso es un guisito que lleva queso, cebolla, tomate y ají. Muy sabroso.

Lo otro que probaron fue el bocadito dominguero (chicharrón de cerdo envuelto y con puré de camote y salsa de cebolla, cilantro y ají) y la croqueta líquida de ají de pollo (con queso serrano y coulis de aceituna). Dos bocados pero mil sabores!

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Más entrantes

Mis segundos platos llegaron también todos a la vez, en un platito triple:

-Pepián de choclo con chicharrón de cerdo y salsa criolla

-Seco de carrillera con muselina de pallares y chifle

-Escabeche de Jurel con patata y lechuga

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Principales

De esta tanda lo que más me gustó fue la carrillera (el chifle es una rodaja de plátano seco) y luego el pepián de choclo, que es el maíz gordo que utilizan mucho y suelen poner junto con el cebiche. En general todo estaba excelente y la opción de probar muchos platos es estupenda para la primera vez.

También pedimos el ceviche, que a mí me pareció el mejor que he probado, porque de sabor estaba tremendo y los trozos eran enormes! Muy generoso por 14,5€ y viene acompañado de canchita, camote y choclo (maíz, batata y maíz…).

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Ceviche

Mi madre pidió el cochinillo con piel crujiente y base de quinua cocida, que parece una especie de sémola. Estaba rico, pero quizá lo que menos merecía la pena de todo, podría estar algo más jugoso.

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Cochinillo

Finalmente le postre del menú: Mousse de machica (harina de maíz tostado) y Helado de lúcuma (fruta parecida al mango). Los dos bastante ricos pero no espectaculares. Quizá es un sitio más para centrarse en los salados, aunque ojo, que estaban buenos.

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Postres

En general, sitio recomendable 100%, para ir con amigos, niños o pareja. Es una comida todavía desconocida para muchos de nuestros paladares, pero son sabores ricos y si lo pruebas aunque no sepas qué es, te sorprenderá. En Tampu los precios son bastante ajustados y el producto de primera, y el servicio genial. Os animo a probarlo!

Precio: 44€ con vino y pisco

Web: tampu.eu

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Localización:

Chifa, chinoperuano a escena

En navidades por fin pude probar el Chifa, uno de los nuevos restaurantes de 2012 que más ha dado que hablar en la escena gastronómica. Es una nueva propuesta de los argentinos Estanis Carenzo y Pablo Giudice que trajeron Sudestada a Madrid hace unos años. Tal como el propio nombre indica, es una cocina fusión chino-peruana. En Perú hay una importante población inmigrante de China y ha establecido allí una comida propia china con ingredientes peruanos, que llaman chifa.

chifa

Lo han abierto en el antiguo local de Modesto Lafuente, ligeramente reformado, aunque sigue siendo tan diminuto como cuando estaba allí Sudestada. Caben aproximadamente 20 personas, en unas cuantas mesas pequeñas de 2 y 4 personas. El local es sobrio y moderno, pero a la vez acogedor por el uso extensivo de madera en todos sus acabados. Para comer ponen únicamente tenedores y palillos, y lo que sí echamos de menos fue un mantelillo, aunque fuera de papel, para no tener que apoyar pan, cubiertos, etc. en la propia mesa.

Interior del local
Interior del local

Al igual que en Sudestada, la carta de bebidas está muy cuidada, con una breve pero estupenda selección de vinos, unas cervezas muy especiales que ellos mismos producen en Las Rozas (4€), y EL cóctel de la casa: batida mojitada (9€) – cachaça, lima, maracuyá y menta. Nosotros pedimos las cervezas, y aunque son bien caras, merecen la pena porque son tremendamente ricas. Creo que ya os hablaré de ellas en un post dedicado.

Para compartir pedimos un escabeche filipino de bonito, que fue probablemente lo mejor de la comida. Es un escabeche con un bonito blanquísimo en vinagre de frutas, con verduras y tomate. Estuvimos dudando si pedir esto o el cebiche y no nos equivocamos. Viene además con un bollito de pan de sal, que es una delicia solo y mojado en el escabeche. Ojo que en la foto el plato ya estaba a medias, no es escaso.

Escabeche filipino de bonito
Escabeche filipino de bonito

De segundo Carmen pidió un arroz chaufa pekinés, que viene con huevo, cebolla frita, mucho cilantro y bastantes lonchas de pato. Chaufa es una variación de la palabra china para arroz frito, y es como lo llaman en la cocina chifa de perú. El arroz estaba súper rico, genialmente hecho y además abundante.

Arroz chaufa pekinés
Arroz chaufa pekinés

Por mi lado pedí un cuadril saltado, que es carne de cadera madurada 60 días, cortada en tiras muy gorditas y salteado, con sillau (soja) y vinagre. Viene además con unas papas fritas riquísimas que recomiendo mojar un poco en la salsita antes de comerlas. La carne, que como viene debajo no se ve mucho, es también bastante en cantidad y está riquísima. Las tiras, al ser gorditas, permiten que la carne no se haga demasiado y conserve un sabor estupendo.

Cuadril saltado
Cuadril saltado

De postre nos intentaron convencer para que tomáramos un postre combinado de crema de vainilla quemada con una cerveza artesanal negra, pero nos decantamos mejor por la mousse de chocolate con orejitas de chancho, que son un par de galletas cubiertas de azúcar glas. Chancho es cerdo en sudamérica, por cierto. La mousse súper buena y al tener debajo una capa de dulce de leche, el sabor es sublime. Cuidado con el azúcar de la orejita porque mancha cantidad. Luego un café y a correr.

Mousse de chocolate y orejitas de chancho
Mousse de chocolate y orejitas de chancho

Nos pareció un sitio magnífico, muy moderno y cómodo para comer, con los posibles peros del precio de la bebida, que me pareció cara, y el del local, que no permite grandes mesas y hace un poco difícil conseguir sitio. El servicio muy atento.

Web: N/A

Precio: 30€

Virú, un peruano pegando fuerte

Hace ya varias semanas decidí probar el Virú, para ver a qué viene tanto furor por los restaurantes peruanos en Madrid. El restaurante está situado en una esquina un poco rara del barrio de Salamanca, en un local un poco gafado, pero esperemos que se rompa la racha.  Virú lo presenta Kiko Ceballos, ex-chef de Astrid y Gastón, un clásico peruano de la ciudad.

Fuimos a cenar cuatro y comenzamos la cena con Pisco Sours para todos y un pequeño aperitivo que te ponen. De entrantes probamos el ceviche clásico (corvina), el pulpo brasero y el tiradito Asia-Perú. Todo estaba excelente pero para mí lo mejor fue el pulpo.

De segundo yo tomé Pez Mantequilla, y es de los pescados más deliciosos que he probado en mi vida. Gordo, jugoso y con una costra durita y picante que me encantó. Otros pidieron el Solomillo y la Raya, pero creedme que no estaban tan buenos.

De postre, elegimos tres al azar y todos estaban geniales, sin excepción. La cena fue acompañada por dos botellas de Muga que es un vino estupendo. La verdad es que salimos muy contentos y si bien el precio es carito, reservad siempre a través del tenedor, para disfrutar de un agradable 40% de descuento.

web: http://www.restauranteviru.com/

precio: 63€/cabeza, copas, postre y vino incluido.