Pedro Lemos (Oporto), un sitio muy selecto en la Foz

Y llegamos al final de nuestro viaje levógiro por las costas de la península, terminando en una ciudad que es ya casi mi segundo hogar: Oporto. Llevaba mucho tiempo queriendo conocer el Pedro Lemos, y hace unos meses por fin encontramos una oportunidad para ir, y estuvo genial.

Pedro Lemos es sin duda uno de los mejores restaurantes de Oporto, y junto con el DOP y el Yeatman, los de más alta gama (y precio). Está situado en una casita antigua en pleno corazón de la Foz, ese barrio tan distinguido y bonito de Oporto. Su chef y dueño, Pedro Lemos, inició sus andaduras con varios chefs famosos de Oporto y después pasó por Lisboa hasta que consiguió volver a su ciudad natal para abrir su propio restaurante de cocina portuguesa moderna.

Entrada (foto de mundocomida)
Entrada (foto de mundocomida)

La carta consiste en 4 grupos de platos (entrantes, pescados, carnes y postres), que puedes pedir individualizados o por menú degustación. El menú lo tienes de 4, 6 y 8 platos, por precios que van de 55€ a 82€. La parte buena de este tipo de menú degustación, que es más o menos normal en Portugal es que tú eliges qué platos quieres entre los propios de la carta. Si no me equivoco los platos del menú son algo menores que los que pides “a la carta”, para permitir que pruebes varios. Nosotros pedimos el menú de 4 platos, que nos pareció que ya estaba bien, y lo que hicimos fue intentar no coincidir para ver y probar más cosas. Añadimos además el maridaje de vinos portugueses, puesto que un día es un día.

Empezamos la comida con un agradable couvert de pan con mantequilla y aceite, finísimos.

Pan y aceites
Pan y aceites

De primero probamos el atún de Azores, lomo y ventresca a la plancha, con una par de verduras de acompañamiento. En su punto perfecto.

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Atún de Azores

También probamos el foie casero de Landes, con membrillo y brioche. Una combinación de dulces y salados estupenda, y ya veis que el tamaño muy bueno.

pan y foie
Brioche y foie

Aunque no estaba en la carta, Carmen recordaba el salmonete como el mejor plato de cuando estuvo la otra vez en Pedro Lemos, y cuando reservó preguntó si tenían salmonete en la carta, pero le dijeron que no. Qué sorpresa que cuando llegamos al pescado se las habían ingeniado para tenerlo ese día, y así pude probar este pescado tan fino y que me encanta siempre, pero esta vez estaba espectacular, no había probado ninguno así nunca.

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Salmonete

No somos muy de bacalao, aunque sea raro aquí en Porugal, pero nos pareció una buena ocasión para probar una buena porción…

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Bacalao

De carne yo probé el porco preto (cerdo ibérico), una de las carnes más cotizadas si se hace bien. Iba con pan de Alentejo y gambas.

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Porco preto

Carmen tomó la ternera mirandesa, con su salsa y sus verduritas, una pasada. La ternera mirandesa es sin duda la que más fama tiene del norte de Portugal, y con razón.

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Ternera mirandesa

De postre pedimos un par de cosas diferentes, pero igualmente deliciosas. Uno era un pastel de chocolate caliente con frutos rojos y el otro un helado estupendo con crema y piñones, para chuparse los dedos.

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Postres

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Postres

Al menú le añadimos otro extra: la selección de quesos portugueses, que como veis era variada y generosa.

Tabla de quesos
Tabla de quesos

Para terminar, nuestra copita de oporto y una colección de petit fours. No eran lo más finos del mundo, sino un terceto de galletitas y madalenas, pero realmente ricas.

Petit fours
Petit fours

Bueno, la verdad es que ha sido un artículo un poco rápido, pero yo creo que os sirve para haceros una idea de lo que os ofrece Pedro, que es toda una institución en Oporto, como restaurante de referencia por su elegancia, por su servicio excepcional y por su cocina cuidada hasta el último detalle. El chef se portó fenomenal, y hasta salió a la puerta a despedirnos, todo un detalle de clase!

Precio: 90€

Web: pedrolemos.net

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Traça (Oporto), para no fallar

Hace tiempo que quería hacer una pequeña reseña sobre este sitio de Oporto que yo siempre pienso que es de traca, pero en realidad es Traça (polilla)… Normalmente cuando alguien viene a Oporto y ya conocen los platos más típicos y les quieres llevar a un sitio en que se coma bien, a buen precio y por el centro, el Traça es tu lugar.

foto del comedor (portovivo)
foto del comedor (portovivo)

El tamaño del sitio no es muy grande, por lo que conviene reservar, si bien cuando nosotros hemos ido muchas veces en horario español (más tardío que el portugués), ya se había liberado alguna mesa.

La decoración del Traça es agradable, con muebles clásicos y azulejos variados. La carta es tradicional pero apetecible, no es el típico menú portugués, sino algo mucho más “ibérico” como ellos lo definen.

El tamaño de los platos es portugués, es decir, grande. Se puede pedir uno por cabeza y algo ligero para compartir o muchas cosas para compartir. Nosotros ese día pedimos de primero el foie caramelizado con manzana (15€), uno de los mejores platos. Como podéis ver las lascas de foie son muy abundantes y la calidad es bastante buena. La manzana va a tiras por debajo.

Foie con manzana
Foie con manzana

De segundos tienen variedad de arroces, carnes y pescados. Yo casi siempre pido carne porque la ternera que ponen es de la mejor de Oporto. Ese día pedimos arroz con gambas en salsa. La verdad es que no fue lo mejor, pero las gambas estaban buenas y eran hermosas.

arroz gambas tamboril?
gambas con arroz

Yo tomé risotto ese día. No es el típico italiano pero estaba muy sabroso y en su punto. Encima llevaba morcilla que hacía una mezcla curiosa y rica.

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risotto con morcilla

En cualquier caso lo mejor del Traça es la carne de ternera, en su punto perfecto y sabrosa. Entrecot de ternera con patatas nunca falla!

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xRNE

Los postres como ahora veréis no se quedan atrás para nada. Ese es un sitio que merece que siempre te dejes un poco de hambre para el final. Una de las cosas que nos encantan es que siempre tienen un crumble de fruta que va cambiando. Muchas veces es manzana o pera, pero el mejor de todos si lo pilláis es el de mango!!

Yo ese día pedí la tarta de galleta (bolo de bolacha), que es mi postre favorito de Oporto. Mirad esas capas tan bien hechas.

Bolo de bolacha
Bolo de bolacha

El segundo postre fue la tarta fría de tres chocolates. Con su galleta al final, otro triunfazo.

Tarta tres chocolates
Tarta tres chocolates

En conclusión rápida. Si estáis por el centro o por la Ribera, dejaros caer, llamando antes si podéis. Pedid y probad cualquier cosa de la carta, que saldréis contentos y con una cuenta comedida. Tienen buenos vinos por copas y también botellas a buen precio. Un sitio sin fanfarria pero de los de volver.

Precio: 20-25€

Web: restaurantetraca.com

Ficha Google+: N/A

Localización:

O Paparico, para muchos el mejor restaurante de Oporto

Aunque ya hablé de él brevemente hace tiempo en un artículo, quería volveros a hablar del que es mi sitio preferido en Oporto, y cada vez el de más gente. Si vais a Oporto y de verdad os gusta comer, cogeros el coche o un taxi y acercaros hasta O Paparico, siempre con reserva previa. Tendréis que alejaros un poco del centro, pero merece la pena sin dudarlo. Y tened también en cuenta que solo abre para cenar.

Comedor (foto de tripadvisor)
Comedor (foto de tripadvisor)

El dueño de O Pararico se llama Sergio y es un auténtico genio. Es simpático, amable, ingenioso, fantástico cocinero y un magnífico empresario, porque sabe lo que el cliente quiere y valora y te lo da con creces. Cuando vayas un par de veces al O Paparico se acordará de tu nombre, en qué mesa cenaste la otra vez, qué vino pediste… Es una persona que se desvive por sus clientes y por su criatura, que es su restaurante, pues si hablas con él un poco verás que cada cosa que tiene en la carta está ahí por algo, y le ha puesto todo el mimo del mundo. Recuerdo su cara del día en que le dije que su carne estaba tremenda y tenía un sabor exquisito, y me contó que se había comprado una cámara de maduración de carne, para macerarla un poco y estaba encantado de que su esfuerzo se reflejara en el gusto de los clientes. Según su web, un paparico es tanto una caricia o gesto amable hacia alguien querido, como un manjar sabroso y delicado, y esas dos cosas al mismo tiempo serán lo que encontraréis al ir a O Paparico. Pero basta de charla, vayamos al grano. Os advierto que las fotos son de dos cenas distintas.

Os recomiendo que si vais a cenar, mientras esperáis que os sienten o a que lleguen el resto de comensales, os toméis un cóctel junto a la barra de la entrada, sentados en el sofá de la chimenea. Los daikiris y los margaritas que preparan son algo espectacular.

Y una vez que te sientas comienza lo bueno. Según llegas tienes todos los entrantes fríos de la carta desplegados sobre al mesa, muy al estilo portugués. De couvert, unas aceitunas muy buenas, pan y aceite de oliva.

Entrantes fríos
Entrantes fríos

De los entrantes descartamos el presunto, la ensalada de pulpo y el queso de Azeitao. El queso otras veces lo hemos cogido y está muy rico, suave y cremoso, pero esta última vez nos íbamos a centrar más en los segundos y queríamos llegar al postre. Sí nos quedamos siempre con la terrina de ternera arouquesa con salsa de oporto. Viene con forma de esfera y el sabor conjunto de la terrina, la salsa y las semillas de hinojo es magnífico. Viene con tostadas para untar.

Terrina de ternera
Terrina de ternera

Otro entrante que tomamos, que también nos encanta es la ensalada de bacalao, que viene un poco macerado en aceite, perejil, cebolla y acompañados de unas tostitas de pan de maíz. Otra delicia.

Ensalada de bacalao
Ensalada de bacalao

En O Paparico muchas veces cuando llego me tomo una cerveza helada o bien el cóctel. La última vez nos ofrecieron un espumante portugués que estaba realmente rico e iba muy bien con los aperitivos. De segundo casi siempre nos dejamos llevar por Sergio que nos recomienda excelentes vinos. Hemos probado ya los de la casa, tanto tintos como blancos, unos Dao muy muy ricos, y esta última vez después del espumoso nos ofrecieron tomar una copa de blanco con el pescado y una de tinto con la carne. Nunca hicimos mejor.

De los entrantes calientes la otra vez tomamos unos bolinhos de bacalao, que son muy típicos de Portugal y pueden estar muy buenos. Los de O Paparico eran excelentes y vienen con espinacas y un quesito.

Bolinhos
Bolinhos
Buñuelo de bacalao
Buñuelo de bacalao

De todas formas para nosotros los entrantes estrella del restaurante son la alheira, de la cual no tengo foto y es un rollito de carne de caza ahumada, y las vieiras a la parrilla, con mantequilla de coral. Las vieiras merecen muchísimo la pena. Se pueden pedir una por persona o cada dos, ya que son muy hermosas, y son un bocado de placer. Suavísimas y muy regordetas. Un luzajo.

Vieira a la parrilla
Vieira a la parrilla

De segundo hemos pedido ya un par de veces el arroz de rape, que lo hacen tremendo. Es caldoso y lleva mucho mucho mucho más rape y langostino que arroz, lo cual es la leche. Luego el arroz está riquísimo también, pero ojo que lleva un saborcillo insistente de fondo a cilantro, otra hierba que aman los portugueses. En la carta de pescados hay también bacalao al horno, del que te ponen una ración gigantesca y muy hermosa, y pulpo al horno. En O Paparico todos los segundos son para dos personas, así que intentad ir yendo pares…

Arroz de rape
Arroz de rape

De carnes hay cerdo negro, entrecot con salsa de setas y alguna cosa más, pero lo más rico y más impresionante con diferencia es el solomillo de ternera arauquesa. El solomillazo, vaya. Es un solomillo del que pueden comer 2 o 3 personas, en su punto perfecto, rosita por dentro y tostado por fuera, asado y presentado en una bandeja caliente con aceite y patatas. Creedme que probaréis pocas carnes tan deliciosas y tiernas como esta. Merece toda la pena. Para los que os guste un poco más hecha lo podéis pedir así, o si tumbáis la carne un rato contra la bandeja, se hará un poquito más, ajustándolo como queráis.

Ternera
Solomillo de ternera
Solomillo de ternera
Solomillo de ternera

En O Paparico siempre te traen un prepostre mientras esperas el postre de verdad, lo cual está genial.

Prepostre
Prepostre
Prepostre
Prepostre

Yo el otro día pedí el helado de helado de vainilla con bizcocho de mantequilla y estaba tremendo, en su perfecto punto de untuosidad. Lo único es que hubiera gustado de una bola más!

Helado de vainilla
Helado de vainilla

Carmen le preguntó a Sergio que qué estaba mejor si la tarta de limón o la fruta con zumo de limón, y él le dijo que no se preocupara, que le hacía un postre especial para ella mezcla de los dos. Y la combinación estaba genial!

Tarta de limón con frutas
Tarta de limón con frutas

Otro día pedimos el requesón, que viene con el helado y galleta. Un pasada.

Gintonic y requesón

Y como podéis ver, en O Paparico se estilan los buenos gintonics. Le pedimos a Sergio que nos pusiera tres, a su gusto, y como véis preparó tres diferentes, con sus copas, hielos y acompañamientos a juego. En uno de ellos echó un spray de limón que le dió una aroma que te impregnaba la nariz cada vez que bebías. Un paraíso de sensaciones!

gintonicos
gintonicos

Bueno, yo creo que ya os habéis hecho una idea de cómo es O Paparico. Es un sitio en el que te tratan como en tu casa, comes como dios y además te sorprenden cada vez que vas. Cada vez que yo he estado, me he ido pensando en la próxima vez, y ya estoy deseando de nuevo.

Precio: 35€, sin copas ni cócteles.

Web: opaparico.com

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Localización:

The Yeatman (Oporto), los ingleses saben montar las cosas

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El otro día nos decidimos a probar The Yeatman, casi un desconocido para los habitantes de Oporto, y es un crimen, siendo el único restaurante de la ciudad con una estrella Michelin, y, según descubrimos, las mejores vistas de todo Oporto.

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Vistas desde la mesa

The Yeatman es parte del hotel del mismo nombre, situado en la parte sur del río Duero y por tanto realmente parte de Vila Nova de Gaia. Tiene una situación privilegiada en lo alto de la colina, justo al lado de las bodegas Taylor’s, que son el estandarte de la compañía a la que también pertenece el hotel: The Fladgate Partnership. El hotel lleva abierto desde 2010 y surgió con la idea de ser el mejor hotel de la zona, con todos los lujos posibles y en la mejor ubicación. Merece la pena dar una vuelta por él porque es casi un palacio. El nombre lo toma de la familia que dirigió la compañía durante muchos años, asociada con Taylor y Fladgate, y es un antiguo nombre del inglés normando del siglo XI que significa guardián (gatekeeper; yeat = gate). El chef del hotel se llama Ricardo Costa, muy renombrado en Portugal.

El restaurante abre todos los días y puede organizar cenas privadas y degustaciones de vinos. Normalmente ofrece tres menús degustación que rondan los 70-110€ si no me han informado mal, pero los domingos tienen un menú de mediodía más ajustado pero igual de cuidado y delicioso. Sale por 45€ más bebidas. Como hacía un domingo excepcional comimos en la terraza, bajo una elegante sombrilla y refrescados por la ligera brisa que llega del mar.

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Vista de la terraza

Empezamos el almuerzo con un aperitivo: oporto blanco seco: Taylor’s Chip Dry. Servido en una copa finísima y helado, una auténtica pasada de vino, me encantó. Es mucho menos dulce que los oportos blancos normales y resulta perfecto de aperitivo. Lo acompañamos de una amplísima selección de panes, mantequilla para untar muy rica y un buen aceite de oliva.

Al poco nos pusieron también un bocadito de pescado con soja, mayonesa de wasabi y caviar.

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Aperitivo goloso
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Pequeño aperitivo

El menú consistía en un entrante a elegir entre cuatro y un segundo de entre siete. Carmen pidió de primero los huevos, que venían rotos, con espárragos, presunto jamón y caviar. Súper buenos. Una versión de lujo de nuestros huevos rotos, y el jamón bastante bueno, para ser presunto.

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Ovos

Yo pedí un primero bastante menos generoso en cantidad (silbando me quedé), pero estaba muy bueno también. Eran dos pequeños ravioli de buey de mar mezclado con melón, carpaccio vegetal y unas burbujas de mozzarella molecular (!). Venían también dos camarones de regalo. También como complemento me trajeron una copa de balón con un agüita con una rodaja, que olía a gambas como si se hubieran lavado las manos en ella… Resulta que era el consomé frío de crustáceos y lima, pensado para que lo degustaras junto con el plato. No estaba malo, pero tampoco me acabó de convencer y el olor no era atractivo.

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Sapateira & Melao

En los segundos ya me empecé a sentir mucho más cómodo. Chuletón dee novillo a la brasa con migas de setas, polenta cremosa y salsa bearnesa. Una locura de bueno. La carne venía fuera del plato, en una cazuela caliente, y daba casi para dos raciones (la foto solo muestra una). Si os gusta la carne poco hecha hay que decirlo, pero para mí estaba perfecta, ligeramente rosita y muy sabrosa.

La carta de vinos del restaurante es un lujazo, gracias a que el hotel tiene también un Wine Club, que organiza todo tipo de eventos, e incluso promociona muchos vinos nuevos. La carta tiene una amplísima variedad de todos los precios, y csai todos los puedes pedir por botellas o por copas. Carmen tomó un blanco: Oboé y yo tinto: irMAOS. Ambos magníficos.

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Novilho

Carmen quiso probar la pasta casera al pesto. Muchas veces pedir pasta en el sitio no adecuado es un error tremendo, pero en este caso estaba magnífica. Salteada con alcachofas, legumbres y tomate seco, y con una salsa de pesto espumosa muy muy suave. Por encima un toque de lascas de parmesano.

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Pasta Caseira

Y llegamos a los postres. Si alguno se ha quedado con hambre hasta este momento, no hay problema, porque llega un carro entero de ellos.

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Carrinho de Sobremesas
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Queso, leite creme con fresas y nata, pao de lo

Carmen eligió un Pao de Lo muy bueno, casi totalmente líquido y con canela, un poco de queso con pan de nueces y unas natillas con fruta y natas. Yo elegió el pudding, que era como un tocino de cielo muy dulce, y el tiramisú. Realmente compartimos casi todo. Un festín.

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Pudin y tiramisú

Para terminar la comida nos trajeron unos pocos mignardises y unos cafés, que nos tomamos más a gusto que un arbusto.

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Mignardises

Como veis el hotel entero es espectacular. El sitio donde quedarse en Oporto si puedes elegir. En resumen: puede que no sea el sitio más típico ni turístico de Oporto, pero si queréis ir a comer bien, con un servicio de 10, en un lugar casi idílico de lo agradable y unas vistas de escándalo. daos un paseo por the Yeatman cuando vayáis. Aviso: llegar en coche puede ser complicado, por lo laberíntico. Para llegar hay carteles, pero para salir conviene llevar el GPS!

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Vista del hotel

Precio: 57€

Ficha Google+

Web: the-yeatman-hotel.com

Capa Negra y Cufra (Oporto), especialistas en francesinhas

Hola de nuevo. Como estos días hemos estado hablando de hamburguesas, os voy a presentar hoy lo que es el equivalente, digamos, de Oporto: la francesinha. La Francesinha es, junto con los callos, el plato más típico de Oporto, aunque su invención es relativamente reciente. Aunque hay controversia sobre el tema, se dice que el plato lo inventó un tal Daniel David Silva, al volver de vivir durante muchos años en Francia y Bélgica. Queriendo adaptar la croque mesieur a los gustos portugueses, que son más de comidas contundentes.

La francesinha es un sándwich de pan de molde relleno de carne y embutido, con una cobertura exterior de queso y todo bañado en la salsa que hace le da el auténtico toque de gracia. Las buenas francesinhas se caracterizan por su salsa y cada chef tiene su propia receta, siempre secreta. Es una salsa fuerte, a base de cerveza, tomate y especias, con un sabor picantito suave. Una buena francesinha además suele ir acompañada de patatas fritas, pero modalidades más elaboradas también incluyen huevo frito, gambas y otras cosas. Os aseguro que la francesinha es por sí misma una comida completa. Muy completa.

Francesinhas
Francesinhas

Las francesinhas te las puedes encontrar prácticamente en cualquier bar de Oporto, con calidades y resultados muy diversos. Incluso si vas a algún restaurante de chef de renombre, seguramente en la carta haya alguna propuesta de francesinha deconstruida o similar. En cualquier caso, para probar la que mucha gente llama la mejor francesinha de Oporto, hay que visitar el Capa Negra.

 

El Capa Negra es un sitio con aspecto de cafetería moderna años setenta, con un ambiente informal tipo Vips o Nebraska. Tiene al menos tres comedores muy amplios y una larguísima barra donde puedes comer rápidamente. La cocina es de tipo tradicional, con enormes platos de cuchara para compartir y carne y pescado en múltiples variedades portuguesas. En cualquier caso la Francesinha es su plato más famoso, y nada mejor para acompañarlo que una Super Bock helada.

Francesinha
Francesinha

Creo que la imagen ilustra bien el contenido de la francesinha, y su tamaño. Una cosa muy importante para que la francesinha esté rica es que el embutido que lleva dentro sea bueno, y en Portugal no es fácil. En este caso además la salsa es excelente y las patatas también. Me gusta mucho sobre todo es el sabor ahumadillo que te deja en la boca al final.

Precio: 16,5€

Ficha Google+

Web: capanegra.com

 

El segundo lugar donde recomiendo pedir la francesinha es el Cufra Grill. Está situado en el Edificio Transparente, frente al Parque de la Ciudad, justo donde termina Oporto y comienza Matosinhos. El Cufra original, que tiene mucha más solera, está en la Avenida Boavista, pero a nosotros nos parece que en este se come igual de bien y mucho mucho más agradable. Basta con ver la foto para apreciar las vistas al mar y la luminosidad que tiene.

Comedor con vistas (foto de las web)
Comedor con vistas (foto de las web)

El Cufra es un sitio informal de comida portuguesa, pero donde se come de muerte, y con un servicio muy rápido para ser Portugal y muy atento. A pesar de no ser especialmente famoso por ella, a nosotros nos parece que su francesinha es aún mejor que la del Capa Negra. La carne es un poco mejor y tiene un saborcito más rico, siendo igual de contundente y deliciosa.

Francesinha especial
Francesinha especial

La normal cuesta 9.40€ y luego las hay hasta de 15€ si les añades carne de hamburguesa, huevo, entrecot de ternera o gambas.

Además de esto el Cufra ofrece un montón de cosas igualmente deliciosas, pero sobre todo marisco y bifes. Nosotros aquel día empezamos con una mayonesa de gambas, que es como ellos llaman a la ensaladilla, y les queda perfecta. Otros días la tienen de atún, que es aún mejor.

Mayonesa de gambas
Mayonesa de gambas

También para acompañar una ensalada mixta. Tienen un montón muy contudentes, pero nosotros pedimos la más ligerita. La lechuga que consigues en Portugal me fascina, del tipo frisada, que yo en España solo la consigo tomar en el Norte. La lechuga que encuentras en Madrid, en general, es bastante tiesa e insípida.

Ensalada mixta
Ensalada mixta

Luego el otro plato estrella del lugar, la sapateira o buey de mar. Espectacular. No he tomado uno mejor en ninguna parte de España, y tirado de precio (19€/kg). Además de ser fresquísimo, el relleno es una pasada, un poco picante y ponen mucha cantidad. Eso lo puedes acompañar de tostaditas o la típica torrada gorda con aceite que ponen mucho en esta zona.

Sapateira
Sapateira
Torradas
Torradas

Otros mariscos que puedes pedir son almejas, gambas, langostinos tigre o parrillada. Ese día además nos pedimos para compartir una ración de arroz tamboril con gambas. En este tipo de cosas tienes que contar con media ración como mucho por persona, porque son tremendas. Muchas veces, si has comido algo de primero, con media ración comen dos. El arroz tamboril, con sus gambitas y su rape, lo bordan en el Cufra. Creo que tomé cuatro platos!

Arroz  tamboril
Arroz tamboril

Además de lo que hemos comentado, el Cufra Grill ofrece pasta, hamburguesas, cachorros (perritos calientes) y bacalao. De postre tienen también bastantes cosas buenas. Nosotros pedimos un bolo de bolacha (tarta de galleta), que también bordan, con su ligero sabor a caramelo y café. De beber pedimos un Douro, Duas Quintas 2011.

Bolo de bolacha
Bolo de bolacha

Precio: 25-30€

Ficha Google+

Web: cufragrill.pt

En resumen, si vais a Oporto y no sois tiquismiquis, no debéis iros sin probar una buena francesinha, de los mejores inventos después de la pizza. Y no os dejéis engañar por las imitaciones, probad las buenas de verdad.

Foz Velha (Oporto), el restaurante gastronómico de la Foz

Justo a la vuelta de navidad decidimos probar uno de nuestros mayores pendientes de los restaurantes de Oporto, el Foz Velha. Velha suena como “bella” pero en este caso significa La Vieja Foz, ese barrio que junto con la Baixa (el centro) define la vida y el estilo de Oporto. Foz Velha es sin duda uno de los mejores sitios para   comer en este barrio, aunque anteriormente ya hemos comentado otros. El local, abierto hace ya 10 años, al mando del chef y propietario Marco Gomes, se autodefine como “restaurante gastronómico” y ofrece una cocina tradicional portuguesa con ese toque gastro de innovación.

Foz-Velha-logo

El local está ubicado en la primera planta de una de las calles más transitadas de la Foz, paralela al mar, pero ofrece un ambiente muy relajado y agradable, recordando un poco al salón de una casa. Por la noche la luz es muy tenue y suelen dividir el salón en varios ambientes utilizando visillos, y además las mesas están bastante separadas, por lo que el sentido de agobio es nulo.

Foto de la web
Foto de la web

La carta es algo particular. Se conforma de tres menús degustación, además de los menús de mediodía de 12-14€. Los menús rondan los 50-60€ y constan de varios entrantes y platos principales, pero si no tienes tanta hambre o quieres conformarte tu propio menú, cada uno de los platos tiene su precio independiente para pedirlo a la carta. Eso sí, el precio está más ajustado si pides el menú completo que por partes.

Fuimos a cenar dos parejas. Cuando llegamos nos ofrecieron en la barra un aperitivo, por lo que pedimos unos port-tonics y cervezas, que al cabo de unos minutos nos llevamos a la propia mesa. Tienen una impresionante carta de vinos, pero nosotros nos decantamos por un vino del Duero barato (15€) que conocemos y da muy buen resultado: Diálogo, de bodegas Nieeport. Para entrar en calor nos trajeron como couvert (3,8€) las cestas de pan, que cobran a buen precio pero merecen la pena. En Portugal el picoteo de pan con mantequilla es una tradición, pero en este lugar es todo un arte y un placer. Mucho pan y excelente, de varios tipos. Me encantaron los palitos con sal. Como acompañamiento mantequilla y aceite de oliva espectaculares.

Cesta de panes y aceites
Cesta de panes y aceites

Pedimos un entrante para compartir y luego un plato cada uno, pero mientras esperábamos nos trajeron un platito de la casa estupendo para abrir boca. Yo creo que va en el couvert junto con el precio del pan, pero a lo mejor lo ponen siempre independientemente. Consistía en una versión de la francesinha en miniatura pero rellena con alheira. Buenísima, sobre todo por la salsa que no tiene nada que ver con la que te pueden poner en los sitios normales de Oporto.

Francesinha de alheira
Francesinha de alheira

De entrantes pedimos un par de raciones de crujientes de alheira de Tras-os-Montes con manzana y salsa de setas. No es que seamos fanáticos de la alheira (aunque está muy buena!), pero no sabíamos que nos iban a traer el entrante anterior de la casa. Cada ración traía dos unidades así que tocamos a una por cabeza. Realmente rica.

Crocante de alheira
Crocante de alheira

Tras los entrantes llegó también sin pedirlo un pequeño sorbete de hierbabuena y algo más, tremendamente bueno. Te quedas con ganas de más.

Sorbete de hierbabuena
Sorbete de hierbabuena

Yo pedí de segundo un folhado (hojaldre) de paloma con selección de setas y salsa de foie (21,5€). Aunque el resto no daba un duro por mi elección, claramente fui el que más acertó. A no ser que no te guste el sabor de la paloma, este plato yo creo que hay que pedirlo porque está rico y sabroso a decir basta, además de ser bastante contundente.

Folhado de pombo
Folhado de pombo

Las chicas pidieron ambas la lubina con boniato machacado y salsa mediterránea (19€). El pescado muy rico y fresco, como siempre en Oporto. Además la costrita de la piel crujiente le daba un toque fantástico. Nos gustó menos el sabor dulce que le daba el boniato y que a nuestro parecer no casaba del todo bien con el pescado.

Lubina con puré de boniato
Robalo com esmagada de batata-doce

José, que también es de buen comer, se pidió un cochinillo confitado con ensalada de manzana, espárragos verdes y esferificación de maracuyá (19€). Rico también, pero a mi gusto le faltaba algo más de salsa para darle gracia al lechón. Personalmente no soy muy de pedir lechón en Oporto.

Cochinillo confitado
Leitao confitado

Nos trajeron la carta de postres y aunque mucho hambre no había, como nos parecieron todos muy sugerentes decidimos probar un par: El Vergel de Invierno y la Tierra de Chocolate (9€ cada uno).

Postre de frutas
Pomar de inverno
Postre de chocolates
Terra de chocolate

La presentación de los postres como podéis ver es alucinante, aunque debido al precio que tienen ya lo merece. Sin embargo tienen el defecto portugués del dulce, y es que no suelen ser suficientemente dulces. Estaban buenos sin más, pero no llegaron al nivel del resto de la cena y se puede prescindir de ellos (o quizá hay mejores elecciones en la carta de postres). Tras la cena puedes tomarte una copa en el sitio, pero la mejor idea es ir al Bonaparte, un pub en Avenida do Brasil frente al mar, a 3 minutos paseando. Casi los únicos gintonics bien puestos de la ciudad.

Como pequeñas pegas pondremos que no tiene buena calefacción y ese día de invierno hacía un poco de fresco dentro, y que puedes salir un poco con olor a comida de la cena por no tener demasiado buena extracción, aunque allí dentro no se nota. En conclusión, un sitio muy recomendable para llevar a gente (mesas no muy grandes) para que pruebe comida portuguesa de calidad. El servicio excelente y el ambiente encantador.

Web: fozvelha.com

Precio: 41€ (IVA 23% incluido)

Oporto, un restaurante clásico en la zona más clásica de Oporto

Muy buenas. Este fin de semana por fin fui a conocer el restaurante Oporto, uno de los sitios más clásicos de Oporto, aunque quizá, y por suerte, no es de los sitios más de moda actualmente. Está en la zona más bonita de Foz de Douro, en el Largo da Igreja, que es la plazoleta de la iglesia de Foz en un alto en la zona más bonita y más clásica de este fantástico barrio, con sus casitas y sus callejuelas empedradas.

El Oporto es un sitio clásico british portugués, con sus salones, sus sillones y sus ventanales, muy muy chulo y con mucha clase. Fuimos Carmen y yo con unos amigos que traían un bebé y nos dejaron estar en un cuasi-reservado que normalmente dejan para fumadores aunque ese día no había nadie más.

Al llegar pedimos unas cervezas que nos pusieron con el couvert, que eran unas aceitunas negras con guindilla que estaban buenísimas, las mejores que he tomado en Portugal. También una mantequilla salada de vicio y un patecillo de atún con tomate que no estaba mal.

De vino pedimos un Evel, que es un tinto del Douro bastante bastante decente y nos costó 8€ (!).  De entrantes pedimos unos boliños de bacalao y unas alheiras (embutido portugués) empanadas. Ambas cosas muy muy ricas y suaves, aunque creo que mejor las alheiras.

De segundo había un montón de cosas que prometían, tanto de pescado como de carne. Yo me decanté por un Lomo de Venado con salsa de miel y verduras, aunque el Strogonoff de Jabalí también me tiraba mucho. El venado estaba estupendo. Sabrosísimo y bastante tierno acompañado además de patatas fritas.

Carmen y Juan Carlos pidieron el Cordon Bleu, que estaba tremendamente bueno, con patatas fritas también y muy bien fritas, al igual que lo estaba el filete, muy gordito, bien empanado, con su jamón y un queso abundante y no demasiado líquido. Sinceramente muy bueno.

Susana pidió Bife Tártaro, que fue lo único que no nos gustó mucho. A pesar de que estaba bien aliñado, como en España, y con su piquecillo, pero la carne estaba tirando a seca y creo que picada a máquina, por lo que se hacía pesado y no mereció la pena.

De postre un strudel de manzana con helado de vainilla muy rico. Nada excepcional pero en el nivel de toda la cena, que fue muy alto. En Oporto es complicado cenar tan bien en los sitios tradicionales y da gusto. Volveré sin duda.

Web: http://www.netmenu.pt/oporto/

Precio: 28€

O Paparico, Terra, Kyodai y Dom Peixe, cuatro maravillas de Oporto

Últimamente, en mis sucesivas visitas a Oporto he podido conocer de mano de expertos varios de los mejores sitios de esta estupenda ciudad, que tiene un nivel altísimo de cocina a precios muy razonables.

El último que he conocido es O Paparico, un fantástico restaurante de cocina portuguesa. Lo mejor sin duda en este local es el servicio de mano del maitre (quizá también dueño) Sergio. Es simpatiquísimo, un experto profesional y una gran persona. Lo más impresionante es que cuando vuelvas (porque volverás), se acordará de qué vino tomaste! Déjate aconsejar por él.

Si vas a O Paparico llega siempre un poco antes para disfrutar de un margarita en la entrada junto a la chimenea y termina la cena con un buen gintonic. Para comer te ponen un variado de entradas, de las cuales el paté y el queso y el aceite son estupendas, pero recomiendo pasar del presunto y el ceviche. Pedid también una vieira para cada uno, que bien valen sus 5€ porque son suaves y sabrosas. De segundo lo mejor es pedir varios platos a compartir, pero cuidado con los tamaños porque cada plato es amplio para dos personas. Nosotros pedimos solomillos de ternera en salsa de setas y un arroz de bacalao, ambas cosas muy buenas, pero no pudimos tomar postre por incapacidad.

Lo único malo de este sitio es su localización, en el noreste de la ciudad, cerca de nada y rodeado por un barrio un poco feo. Tendréis que ir en coche y expresamente a cenar aquí, pues no pilla de paso a ningún lado. En cualquier caso, bien merece el viaje.

web: http://www.wix.com/opaparicorestaurante/opaparico

precio: 45-60€, dependiendo del vino, las copas y el postre.

El segundo sitio es el Terra, para mí por ahora en conjunto el mejor de Oporto. Su situación es fantástica, una pequeña casita con un azulejo muy característico en una bocacalle del paseo marítimo de Foz. Por dentro el ambiente es moderno y muy acogedor, con un sushi-bar en la planta baja y un comedor, no muy grande, en la planta primera. El comedor goza de un atrio que da a la barra de sushi, por lo que el espacio arriba es reducido y por ello a veces meten demasiada gente en las mesas para aprovechar el espacio. No es un sitio para llevar carritos de bebé.

Todavía tengo que probar el sushi-bar, pero salí encantado del restaurante cuando fuimos a celebrar el cumpleaños de Carmen hace poco. La mejor opción creo que es empezar con el delicioso sushi, que tiene su propia carta y luego cualquiera de los segundos. Triunfaréis con la carne o el bacalao, pero lo que os recomiendo sin duda es el solomillo de atún. Mmmm, qué sabor! No dejéis de probarlo.

Tienen también una buena carta de postres y podréis elegir en un iPad el vino para acompañar, aunque el programa que tienen para ello no es el mejor. Si por lo que sea un día vais y no tenéis sitio, podéis disfrutar en frente del Cafeína, la casa madre del Terra, donde también se come fantásticamente.

web: http://www.cafeina.pt/pt/terra

precio: 40€, a tutiplén

Siguiendo con esta temática de sushi tenemos el Kyodai, un japo-brasileiro muy peculiar. El Kyodai está regentado por dos simpáticos hermanos brasileños y tiene solo 5 mesas y una corta barra. De ellas, solo una abarca más de 4 personas, por lo que siempre reservad antes de ir y por favor no lleguéis tarde si no queréis llevaros una bronca del dueño.

En Kyodai (que por cierto debería llamarse Kyoudai pero el dibujante del rótulo la cagó) no hay carta, sino que te sirven un menú más o menos fijo, según el día. Son muchos platos para compartir como entrantes, empezando por varias verduras frías (no demasiado exquisitas), gyozas, tempura, brochetas y otras cosillas. El gran plato estrella es una tabla enorme de sushi variado, con makis, rolls y sashimi. Las porciones son bastante grandes y hay unas diez para cada uno. Hay que tener mucho saque (o sake) para terminar el plato y la verdad es que la mayoría están más currados de lo normal. De hecho puedes ver durante toda la cena cómo van preparando la tabla que luego te van a servir y tardan bastante.

De postre hay poca cosa pero muy recomendable y para beber os recomiendo un buen albariño o vino verde.

web: http://bit.ly/IqR2E9

precio: 35€, sin sorpresas

Por último nos vamos a ir a la zona de restaurantes de pescado de Matosinhos, al Dom Peixe, que es de uno de los dueños del Valentim, que está al lado. Como todos los de la zona está especializado en pescado a la parrilla (grelhado), técnica que dominan a la perfección.

He estado ya tres veces en este restaurante, siempre comiendo y siempre he salido totalmente satisfecho. Lo primero es pedir el vinito blanco, y después los entrantes. Podéis pedir casi cualquier cosa que no os decepcionará: navajas, almejas fantásticas (pequeñas y muy finas), lulas (chipirones; grelhadas o salteadas, mucho mejor de esta segunda forma, picantitas), mejillones, ensalada verde sabrosísima, etc. De segundo casi siempre he pedido róbalo (lubina) que les sale espectacular. Además va acompañada de berza y patatas cocidas, por si te quedas con hambre. Te comerás hasta el pellejo!!

Para el postre asómate a la vitrina porque suelen tener bastante tartas caseras que merecen la pena, y si tienes dudas, opta por el bolo de bolacha o la leite creme, que nunca fallan.

web: http://www.dompeixe.com/

precio: 30€ y hasta arriba.

Oporto tiene mucho más que explorar, así que es probable que vuelva a hacer una segunda tanda pasado un tiempo.