Restaurante Lobbo – Otro sitio chulo para disfrutar cenando con amigos!

Lo dicho, si buscas un sitio para una comida o cena de amigos, el Restaurante Lobbo es muy buena alternativa. En la web podéis ver que la decoración es elegante en tonos oscuros, con poca luz y donde destaca una pared que es una vitrina iluminada con botellas de todos los tipos. Nada más sentarte ya te da ganas de pedirte una copa. Además, el local dispone de una amplia zona de barra que es perfecta para unas cañitas antes de cenar. O unas copas de sobremesa si vas a comer.

Eso sí, la única pega respecto a la distribución del local, es que si estás cenando y quieres ir al baño, tienes que atravesar el bar, que suele estar bastante lleno, y bajar unas escalera. Para después encontrarte con un baño pequeño y que tienes que esperar. Estaría genial si habilitasen un baño en la zona de restaurante.

Fuimos a cenar unos cuantos amigos y todos salimos muuuy contentos. Pedimos 6 entrantes para diez personas y un plato princippl por persona y la verdad es que la cantidad era más que suficiente. Algunos también pidieron postre pero yo, que soporte todo la cena con la vidriera de botellas delante, sólo podía pensar en un buen cubata.

La carta la podéis consultar íntegramente en este link. Muy variada y con opciones para todo el mundo. Sobre todo los entrantes. Además, tienes ensaladas, tartares, carnes y pescados. Eso sí, como os cuento a continuación, creo que hay mucha diferencia entre los entrantes, que me parecieron buenos, y los principales que me parecieron mucho mejores y un pelín más cuidada la presentación.

Nosotros comenzamos con las croquetas de chipirones en su tinta. Estaban buenas pero eran pequeñas y les faltaba definición. El segundo entrante fue el timbal de boletus con huevo y langostinos. Muy muy bueno. Los boletus sabrosos y la mezcla con el langostino y el huevo realmente buena. Son como unos huevos rotos de lujo porque en vez de patatas, estás tomando boletus.

Y de ahí pasamos al wok de verduras con langostinos. También muy bueno. Las verduras estaban en su punto y la salsa muy buena. Venía también con anacardos. El bocado de empapar los langostinos con el jugo del wok de verduras está realmente bueno.

Tras los entrantes pasamos a los segundos. Cosa rica. El primero que apareció por la mesa fue el steak tartare. Muy buena pinta y muy buena presentación. No lo caté pero los que lo pidieron dejaron el plato limpísimo.

Steak tartare

Un platazo que me pareció muy muy recomendable son los chipirones a la plancha. Buenos chipirones. Sabrosos y de buen tamaño. Ración muy generosa, saludable y apetecible.

Chipironazos a la plancha

Y por último el lomo de buey. Realmente bueno. Preparado perfectamente. Plancha por fuera y caliente por dentro con ese color rojo que te hace salivar de verdad. Muy recomendable para el día que tienes antojo de carne y no eres muy de salsas.

Lomo de buey. Para 2. Acompañado de patatas y pimientos

Otros principales que pidieron y que a todo el mundo gustaron fue el solomillo con salsa al Oporto y el rodaballo.

Y todo esto, bien acompañado con unas cuantas botellas de La Bruja Avería. Vino de Cadalso realmente bueno y sorprendente. Además, iba muy bien con todos los platos.

Y de ahí a los postres, sólo probé la Lula’s cake con mermelada de higos y estaba de lujo. Es muy parecida a una tarta de queso. Realmente buena.

Conclusión, un sitiazo muy recomendable para ir con amigos a cenar. Siempre va a estar muy animado, los camareros son muy atentos y sobre todo, se come de maravilla. El precio ronda los 35€ – 40€ yendo a tutiplen. Supongo que en Navidades estará hasta arriba pero yo lo tendré muy en cuenta para los eventos que so nos vienen encima.

Restaurante Álbora – Antiguo Sula con nuevos timones

Álbora es de los sitios que hacen que la zona de Jorge Juan esté siempre tan animada. El cambio de Sula a Álbora ha sido reciente pero creo que debido a la buena fama de los nuevos «comandantes», Jorge Dávila, premio milésime 2012 al mejor jefe de sala y ex de Piñera, y José María Marrón, anteriormente en Balzac donde me sirvió la mejor perdiz que he probado, ya hay bastante artículos sobre el sitio en los que destacan todas sus virtudes. Entre ellos está el artículo de Carlos Maribona en ABC en el que podéis encontrar una amplia descripción del local y de la carta. Respecto al local anterior de Sula han mantenido la línea de decoración pero han hecho diáfana la planta de abajo y le van a sacar mucho más provecho.

A noviembre de 2012 hemos tenido la suerte de ir dos veces, una al restaurante y otra a la barra, y a continuación os contamos ambas experiencias. Empezando por la más reciente.

Segunda visita – Noviembre 2012 – En la barra

Tras la primera visita al restaurante, que podéis ver más abajo, esta vez nos quedamos en la barra. Y os cuento brevemente.

Empezamos con unos tomates con ventresca realmente buenos. Cuando la materia prima es buena no hace falta hacer nada más. Sólo hay que presentarla tan bien como esta.

Tomate con ventresca

También probamos las brochetas de presa ibérica. Muy buenas y con una espuma de patata y un tomate cherry que le dan su buen toque.

Brochetitas de presa

Y terminamos con media de chipirones encebollados. Realmente espectaculares. Chipirones tiernos y muy jugosos con el sofrito del encebollado. Una delicia.

Chipirones encebollados. Espectaculares

De postre, la torrija con helado. Repetimos después de nuestra primera visita. Deliciosa. Con esto y una copilla pasamos un muy buen rato. La gente de la barra muy maja y muy atentos. Al igual que Jorge Davila. Siempre muy pendiente y asegurándose que la gente se vaya satisfecha.

Conclusión, una barra a la que acudiremos bastantes veces. Ya no sólo por la comida y la atención del servicio que es excelente si no también porque el local es amplio y se está realmente a gusto.

Primera visita – Octubre 2012- En restaurante

Pero dejemos la vaina y vayamos al grano. Empezamos la cena con una cerveza que vino acompañada de una aperitivo de la casa muy bueno. Un gazpacho con sandia y con huevas de salmón.

Para cenar nos decantamos por compartir tres platos, yo quería cuatro pero José María muy sabiamente me paró los pies. Empezamos con la ensalada con txangurro, láminas de bacalao y brotes de lechuga. Nos trajeron el plato de la siguiente foto. Es un tottus revolutum total. Por capas tenemos una primera de patata, después la lechuga, después txangurro, lo blanco es el bacalao y arriba pues los brotes de lechuga. Y la base tampoco venía despoblada con tomates y crema. Estaba todo buenísimo pero me resulto que había demasiadas cosas en muy poco espacio. Pero vamos que ya lo avisaban en la carta.

Ensalada de txangurro et al

De ahí pasamos a un arroz caldoso con pulpo y moluscos. Aquí la cosa si que estaba más clara y los sabores muy suaves pero deliciosos. Las finas láminas de pulpo son una delicia.

Arroz cremoso de pulpo y moluscos

El siguiente plato, pues es el que hay que pedir si o si al visitar este sitio. Las kokotxas de bacalao al pil-pil con mejillones. El día de antes había visto una foto en twitter hecha por Ignacio Medina y fue por lo que reservé mesa para el día siguiente. Os mi foto pero de verdad que no hace justicia al plato. La hice de lejos y se aprecín poco el buen tamaño de las kokotxas y los mejillones.

Ración de kokotxas con mejillones.

Después de las kokotxas, creíamos que las sorpresas habían acabado pero estábamos muy equivocados. Mientras deciciamos el postre, nos pusieron también un «aperitivo de postre». Un chupito de sorbete muy bueno y que se agradece.

De postre pedimos la torrija con helado y la verdad que lo recomiendo casi con la misma intensidad que las kokotxas. Muy buenas y con una copa en la mano habrían estado mejor.

Conclusión, merece la pena sólo por las kokotxas pero es mucho más. Materia prima buena y excelente preparación. Generosos con aperitivos y servicio muy atento y amable.

Recomendable, para ir de cañas, vinos o copas con los amigos a la barra de abajo. O para una cena más homenaje con amigos en los salones de arriba. Si es en el reservado mejor.