Bar Alonso, ven a disfrutar de esta barra

Artículo actualizado con una segunda entrega.

1º Entrega – Mayo 2013

Hace unas semanas decidí ir a probar una de las barras mejores consideradas de Madrid, la del Bar Alonso, un bar fundado hace más de 50 años por el padre del actual dueño, Julio. La verdad es que ya había estado una vez porque un amigo vive al lado, pero esa vez fue solo para tomar una caña rápida, aunque no me pasó desapercibida la habilidad de Julio para tirar las cañas. En esta segunda visita estuvimos más tiempo y disfrutamos mucho más, pero sin duda habrá que volver.

En el Bar Alonso, cervecería y marisquería, lo que destaca por encima de todo son las cañas y el producto, que es de primera calidad. Y por supuesto el servicio y la amabilidad de Julio.

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Julio (foto de María Carballo)

Hablando del producto, esto es lo que te encuentras en el mostrador de la barra. El mejor marisco de O Grove, más fresco imposible, a un precio genial. Esto no deja de sorprender, porque lo cierto es que no os confundáis, el Bar Alonso es un bar de barrio pequeñito, de estar de pie o en taburete alto y que no acoge a más de 15 personas por tamaño. Para ir al baño, que está en el sótano, hay que pasar por debajo de la barra y atravesar la zona de la cocina! Totalmente entrañable.

Qué buena barra!
Qué buena barra!

Empezamos con unas cañitas y una tapita de ensaladilla, que bordan, y con la cantidad perfecta de mayonesa. Con las cañas además suelen poner siempre algún canapé o tapita que siempre ayuda a encarrilar el cañeo.

Ensaladilla

Después nos fuimos a otro de los clásicos regionales: Las patatas bravas. Unas de las mejores que he probado, porque la patata está en su punto y la salsa muy muy rica.

Bravas
Bravas

Probamos también las croquetas de jamón y changurro. Como veis nos son muy grandes, perfectas para tomarlas de un bocado y tanto la fritura como la bechamel son magníficas.

Croquetas
Croquetas

Para terminar la cena probamos los callos, que me parecieron una pasada: generosos, grandecitos y en su punto, y la salsa buena buena de verdad.  Para pedirlos cada vez.

Callos
Callos

La verdad es que nos quedamos con ganas de pedir más cosas, pero ese día no dio para más. La próxima visita tendremos que probar el magnífico marisco que ofrece y alguno de sus bocatas y molletes, que también son famosos. Y bueno, os dejamos con la última foto de lo que fue el postre: unos gintonics bien puestos pero sin tonterías.

Copitas
Copitas

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2ª Entrega Octubre 2013: Visita con Gallego y Alex

Bar Alonso - Mi próximo tatoo
Bar Alonso – Mi próximo tatoo

Pues como Borja se quedó con ganas de volver. Allá que fuimos hace unas semanas a probar más delicatessens de las que prepara José. La verdad es que estamos bastante flipados con este bar.

Os enseñamos brevemente lo que nos calzamos. Y eso que veníamos de comer en Evboca. Pero lo bueno del bar Alonso es que no cierra a mediodía. Apagan la plancha. Pero del resto, que es bastante, te sirven lo que quieras.

Empezamos con media de ensaladilla y las banderillas y aceitunas que te ponen con la caña.

Bar Alonso - Banderillas y aceitunas
Bar Alonso – Banderillas y aceitunas

 

Bar Alonso - Media de ensaladilla
Bar Alonso – Media de ensaladilla

También probamos unos camarones realmente buenos y muy bien de precio. Aquí te las puedes tomar medianamente tranquilo por el precio.

Bar Alonso - Gambita camarón
Bar Alonso – Gambita camarón

Y antes de entrar en faena unas fotillos en las que se ve que el bar Alonso es territorio Mahou!

Bar Alonso y Mahou - Forever and ever
Bar Alonso y Mahou – Forever and ever

 

Bar Alonso - Bodegón contemporáneo
Bar Alonso – Bodegón contemporáneo

Y antes de las copas, probamos los torreznazos y esos callos que son de los mejores de Madrid.

Bar Alonso - Torreznos
Bar Alonso – Torreznos

 

Bar Alonso - Torreznos
Bar Alonso – Torreznos

 

Bar Alonso - Callos reglamentarios
Bar Alonso – Callos reglamentarios

Hay que seguir viniendo a este sitio religiosamente. Os seguiremos contando.

Restaurante Rafa – Un clásico de lujo

Uno de los propósitos culinarios para lo que nos queda de 2012 y el 2013 es explorar una de las zonas más castizas de Madrid. Es la zona de Ibiza (desde O’Donell hasta Alcalde Sainz de Baranda). Tenemos una serie de restaurantes localizados, todos con valoraciones muy buenas, y ya nos hemos puesto manos a la obra. Empezamos por el restaurante Rafa y me temo que el listón lo ha dejado muy muy alto.

El Restaurante Rafa es de estos restaurantes tradicionales que desde que entras por la puerta ya sabes que te van a tratar genial y vas a comer mejor. Desde el aparcacoches hasta el maitre te atienden de maravilla. Al entrar, te encuentras con una zona de barra que tiene muy buena pinta. La verdad que nos habíamos tomado un par de cañas antes de llegar. La próxima vez me reservaré para tomarme la primera allí y tantear las tapas que se marchan.

Una vez sentados, una cervecita con unas aceitunas y a decidir. La carta es muy extensa. Alrededor de 10 entrantes diferentes, más 7 u 8 carnes y otros tantos pescados. Más las sugerencias del día y los mariscos. Así que hay variedad para todos los gustos. Respecto a la carta de vinos, pues también con bastantes referencias y con medias botellas. Nosotros nos decantamos por algo clásico. una botellita de Arzuaga.

Empezamos con unos Camarones de O’Grove realmente exquisitos. La verdad es que nos gustan mucho y estos estaban de maravilla. Muy sabrosos.

Camarones de O’Grove de lujo

De ahí a un plato que me encantó: El salpicón de bogavante. si mi familia se porta bien, me lo curro para Navidad. Muy muy bueno. El salpicón con buen aceite, cebolla, pimiento y generoso de crustáceo. Vamos que me encantó.

Salpicón de bogavante

Ya pasando a los principales, probamos la raya a la mantequilla negra y, por sugerencia expresa del camarero, la costilla de ternera con salsa agridulce. La raya me pareció realmente buena. Acompañada con unas alcaparras secas. Un plato muy recomendable y para repetir la próxima vez que vayamos.

Raya a la mantequilla. Muy recomendable.

Y después la costilla de ternera. Como es lógico, la sala agridulce es la antítesis total a la del chino. Una salsa de carne bien buena con un toque dulce que la hace más suave. La costilla muy buena aunque me faltó un poco más de carne en la ración, para quedarme satisfecho al 100%. Menos mal que tuve que ayudar a Carol con su raya. La carne la acompañan con unas patatas panadera muy buenas y que con la salsa ligan fenomenal. Pero no me gustó que me las cobraran a parte. Eran 2€ pero siempre mejor incluirlas en el precio del plato en carta.

Costilla de ternera en salsa agridulce

Y por último pedimos la tarta de manzana con crocanti. Estaba muy buena pero es dispensable y la próximavez probaremos otro postre… o pasaremos a las copas directamente.

Conclusión, uno de los clásicos que hay que conocer si o si. Servicio correctísimo y mucha variedad en la carta. No es barato pero la relación calidad precio es positiva y merece mucho la pena. El salpicón de bogavante y la raya platos muy recomendables.

Recomendable, o mejor dicho sitio perfecto, si vas con personas que valoren lo tradicional tanto en servicio como en la cocina. Y si les gusta el marisco y el pescado mejor. Y con el Retiro al lado para dar después una vuelta.