Shikku Izakaya – Restaurante japonés estupendo en Doctor Fleming

Tras la buena experiencia de la primera visita, volvimos a ir pero esta vez a comer en fin de semana. La primera impresión es que el ambiente es muy diferente. Mucho más tranquilo y por lo tanto más cómodo. Nos sentamos en la barra y pudimos disfrutar de los sushimanes casi exclusivamente para nosotros. Así que a disfrutar.

Antes de nada quiero destacar el trato casi inmejorable que siempre hemos tenido en este sitio. En nuestra primera visita ya Hugo nos atendió genial y en esta última, no estaba él, pero más de lo mismo. Por ejemplo, se me ocurrió comentar que a mi mujer le encanta el nabo rallado, en plan para tempura, y no dudaron en servirnos un cuenco de nabo al momento. Un detallazo hombre.

Empezamos con una cerveza y nos sacaron como aperitivo una crema de setas muy buenas.

Crema de setas de aperitivo

La carta es bastante variada y la podéis consultar, con precios incluídos, aquí. Podéis ver que es bastante extensa pero vamos que hay un apartado que es el de Estilo Shikku y es sobre el que hay que centrarse.

Empezamos con un sushi de lubina breaseada con mantequilla de ponzu. Muy bueno.

Sushi de lubina braseada

El siguiente entrante fue el tataki de atún con aguacate y salsa kaba-Yaki. Muy buena presentación y sabroso sabroso.

Tataki de atún

En carta hay algunos niguiris que sorprenden al leerlos. Y el que nos sirvieron a continuación era uno de ellos. Sushi de cortezas de waygu.

Sushi de cortezas de waygu

Tras los primeros entrantes pasamos a un plato más contudente: el Maki Hot de bacalao negro. Los maki hot son makis pero con un poco de tempura, así que están templados. Y el bacalao negro es una de las especialidades de Shikku. Las veces anteriores que he estado allí siempre lo he pedido y la verdad es que si es tu primera visita recomiendo pedir el plato de bacalao negro sin más. Esta vez pedimos el maki hot y la verdad que la pinta es estupenda y el sabor del bacalao negro se hace notar, de forma más atenuada esta claro, pero muy bien acompañado.

Maki hot de bacalao negro

Después del maki hot, nos sacaron unas brochetas de espárragos con atún seco. Era un aperitivo antes del sukiyaki de cordero que fue el plato estrella de la visita.

Espárragos con salsa kaba-yaki y atún seco

Y ya pasamos al sukiyaki. Como ya os decía, este sitio es bastante elegante y no esperéis un sukiyaki tradicional de estos que te ponen la plancha caliente, tu olla, sake y soja y te lo vas haciendo tú, como por ejemplo en Miyama. En este caso ya te lo traen preparado y sólo te tienes que preocupar en disfrutarlo. Muy muy bueno. Sabor contundente buenísimo entre el cordero y las setas, que mayoritariamente eran shiitake. Y como no con su tofu y sus noodels. Riquísimo!!

Sukiyaki de cordero

La verdad es que quedamos más que satisfechos con la cantidad que pedimos y de postre lo mejor era un té verde. Además, en este sitio el té verde es de los buenos y muy recomendables.

Té verde de verdad!

Conclusión, un restaurante japonés muy bueno y donde tienes una amplia oferta de platos especiales que te permiten degustar platos nuevos. Todo de calidad muy buena y servicio estupendo. Gente maja y muy agradable.

Recomendado sobre todo para cenas de amigos o en pareja que le guste la comida japonesa y sobre todo que la valoren, porque el precio no va a ser barato. Y digo cenas porque además cuentan con zona de copas y con un coctelero profesional estupendo. En esta segunda visita, al ser a la hora de la comida no pedimos nada. Pero en nuestra primera visita quedamos encantados.

Primera visita en febrero de 2012

El otro día Carol me dijo que visto en la revista Telva un artículo sobre este sitio y ahí que fuimos a cenar. La verdad es que lo tiene todo para ser un sitio de sablazo. Buena zona, japo bien puesto y en el artículo lo catalogan como «La taberna japonesa más chic de Madrid». Y la verdad es que después de lo que comimos no me pareció tan caro.

El sitio estaba hasta arriba y nos tuvimos que sentar en la barra. Esto fue toda una suerte porque uno de los sushiman, Hugo creo, es un tío majete de los de verdad, nos dejamos aconsejar al 100% por él y nos atendió genial.

Empezamos con una tira de lubina bastante buena (pero puede ser prescindible) y de ahí pasamos a darnos una primera mano de Niguiris. Todos los niguiris llevan un toque diferente de lo convencional así que merece la pena probarlos. Nos gustaron especialmente el de pez limón, huevo de codorniz, el de tira de asado y el de foie. La foto es del niguiri de pez limón.

De ahí pasamos al plato «franquicia» del sitio que es el bacalao negro. Si vais, este lo tenéis que pedir obligatoriamente.

Por último, nos tomamos una copilla. Carol pidió un cocktel que sirven de gvine con manzana y kiwi que por lo visto ha ganado algún premio que otro.

Lo dicho, que estuvo genial y… que una suerte lo de que te sienten en la barra con un tío tan majo atendiéndote. Carol le preguntó por otros restaurantes japos en Madrid y el tío se sinceró y dijo que como el Naomi… pocos. Volveremos seguro.

Restaurante Asgaya – Nuevo asturiano de lujo en Madrid

El restaurante Asgaya (abierto en julio 2012) se encuentra en la calle Doctor Fleming número 52, en un barrio repleto de grandes sitios y donde la competencia es muy dura. Pero también es una zona de mucha afluencia y, cómo pudimos contrastar hace poco, gracias al nivelazo que tienen se han hecho un buen hueco en muy poco tiempo. Fuimos a cenar un viernes noche y estaba hasta arriba. Hay pocas críticas pero son muy buenas, por ejemplo, la de Los Cinco Mejores.

El local es nuevo y la decoración está muy cuidada. Mucha madera con tonos claros y oscuros. Ya la fachada del restaurante con planchas de metal anticipan que no han escatimado en interiorismo y decoración y que el proyecto de este restaurante es bien grande.

Elegante sala

Respecto a los fogones, pues he leído que el chef es Koldo Sanmartín pero que también está involucrado Andrés Madrigal como asesor, que siempre es garantía de platos renovados a partir de buenas materias primas y recetas tradicionales.

Y el resto del personal, pues gente joven servicial y atenta y muy correctos en los servicios. Nos trataron de maravilla y lo pasamos genial. Nos juntamos un grupo de seis amigos, con buen saque, así que por suerte pudimos probar bastantes cosas.

Empezamos en la barra con unas cañas mientras llegaban todos. Ya de primeras, lo que comentábamos, sitio chulo y con una buena zona de barra en la que puedes cenar sin problema si vas en pareja. La barra no es muy grande pero hay una esquina estratégica que debe estar muy cotizada los jueves y viernes noche. Bueno pues pedimos las cañas y nos sacaron un primer aperitivo de categoría, las albóndigas de la foto. Cuanto hace que no me comía unas buenas albóndigas!! Bolitas pequeñas de carne con una salsa sabrosa.

Albóndigas de aperitivo

Devoradas las albóndigas y unas almendras que nos puesieron de acompañamiento, nos fuimos a la mesa para comenzar el festín. Aquí nos recibieron con una cóctel de Campari, Martini y soda que entraba solo. Además, lo acompañaron de otro aperitivo riquísimo. Una vichyssoise templada con wakame.

Segundo aperitivo y segunda alegría. Vichyssoise con wakame.

Tan bien surtido da gusto ver la carta. Pero es que según vas leyendo vas salivando a más no poder. En mi opinión, la carta tiene la medida justa. Variada y con unos 4 o 5 pescados y carnes para elegir. Pedimos unos entrantes a compartir y después un segundo por persona y todo esto lo acompañamos con una sidrita fresca muy buena.

Empezamos con una lasaña de centolla. Excelente. Poca pasta y mucha carne de centolla. De sabor potente y sabroso. Y la ración para compartir entre dos está bien de cantidad. Las piparras cortadas que le echan por encima le dan un toque especial picantito que me encantó.

Lasaña de centolla

El siguiente plato fueron los huevos de corral rotos al cabrales con cebolletas y puerros tiernos, con una base de hojaldre crujiente por debajo. Ummm te esperas cabrales y huevo en vena pero lo que te sirven es un plato muy muy suave. Para mi gusto, en exceso.

Huevos de corral con cabrales, cebolleta y puerros. Suave!

Y para finalizar con los entrantes, un plato que Borja ya sabía que iba a pedir desde que reservó: las verdinas con berberechos y mejillones. Cosa rica y reconfortante en estos días de frío. Me parecieon uno de los mejores platos de la noche y raro será si cuando vuelva no las pido otra vez.

Verdinas con berberechos y mejillones.

Tras los entrantes, comenzó el carrusel de principales. Por recomendación del jefe de sala, tres de nosotros pedimos los lardones de buey. QUÉ COSA MÁS BUENA!! Carne jugosa y sabrosa con unas setas por encima que forman un plato de verdadero lujo. En cierta manera me recordaba un poco al de La Finca de Susi Díaz. Pero si hay que elegir me quedo con éste.

Lardones de buey. Una delicia.

Eso sí, no se si me gustaron más los lardones, o la presa ibérica que pidió Carol. Muy tierna y jugosa y con un acompañamiento de patata y carne realmente bueno. Y muy generoso de cantidad.

Presa ibérica de 10

y por último el pixín que pidió María que cómo podéis ver tenía una pinta estupenda y gustó a todo el mundo.

Pixin!! No podía faltar en un asturiano

Tras el festival pedimos un par de postres, a los que tuvieron el detalle de invitarnos, y unas copas que ya era viernes noche!! Las copas bien de precio y los postres a la altura del resto de platos. Unas mousse de chocolates estupendas y una torrija con helado para empapar las copas.

Mousse de chocolate
Torrija para finiquitar cómo es debido

Por último, el detalle del dueño acercándose a la mesa a preguntarnos cómo había ido todo y muy agradecido por nuestras felicitaciones por el sitiazo que ha montado.

Conclusión, un asturiano de 10. Sala, producto, preparación, servicio y, para mi, sobre todo en relación caliad precio. Acaba de abrir y sería mucho decir que le puede hacer sombra a El Paraguas en cuanto al asturiano number one en Madrid. Pero tiempo al tiempo. Aunque bueno una velada en El Paraguas es algo más serio y formal y la verdad es que si vas con amigos… mejor el Asgaya. Hay que ir y dejarse llevar.

Recomendable, lo dicho, para ir con amigos. Nosotros disfrutamos un montón y hay variedad para todos. Platos que gustán y servicio ágil que lidia bien con grupos. Para ir en pareja todo depende. Si se busca intimidad y tranquilidad no es el mejor sitio. Pero si se busca algo más animado y disfrutar de la comida pues es perfecto.

Precio: 45€ copas incluidas