Piscomar – Un peruano de barrio “superapañao”

Cuando vi que abrían un restaurante peruano (Piscomar by Jhosef Arias) en una calle estrecha entre la Puerta de Toledo y Pirámides, me dije… no dura seis meses ni de coña. Y de esto hace casi dos años. Así que el otro día fui con mis padres a conocerlo, y después de lo bien que comimos todo me empezó a encajar.

De primeras tienen un local pequeño pero muy bien atendido. Es necesario que hagáis reserva incluso para comer entre semana. Con un menú del mediodía a buen precio, diferente y con platos generosos.

Nosotros pedimos a la carta, por ser la primera vez, pero en breve vamos a probar ese menú del día. Comenzamos con Cusqueña rubia y larger. Es la Mahou peruana que no debéis dejar de probar.

El primero de los platos fue una pulpo braseado riquísimo. Fuimos con hambre y lo cogimos con mucha gana, pero de veras que merece la pena. Mirad qué pinta!


Después, causita limeña. Es un clásico de la cocina peruana que no podíamos dejar de probar. Muy buena. Para el que no la conozca, mi padre la definió como una ensaladilla sin mezclar. Y es lo que es! Eso sí, con su ají amarillo y acompañado de la sala de aceituna peruana Botija. Una delicia.


Todo estaba estupendo pero quedaba por llevar el mejor plato de la comida. Su seco de cordero a la norteña. Una maravilla. Un plato criollo que es puro sabor. Un guisazo sabroso en el que el cordero está tan bueno como el acompañamiento. En definitiva, un platazo que por 14€ merece muchísimo la pena.

Por último un postrecito original y muy rico. Su cheesecake. Muy muy buena y recomendable.

Conclusión

Si te gusta la cocina peruana, no dejes de visitar este coqueto restaurante porque merece mucho la pena. Lo que desde fuera parece poca cosa, te sorprende muy gratamente por su cocina. Con un servicio atento y con muchísimas ganas de agradar.

Chifa, chinoperuano a escena

En navidades por fin pude probar el Chifa, uno de los nuevos restaurantes de 2012 que más ha dado que hablar en la escena gastronómica. Es una nueva propuesta de los argentinos Estanis Carenzo y Pablo Giudice que trajeron Sudestada a Madrid hace unos años. Tal como el propio nombre indica, es una cocina fusión chino-peruana. En Perú hay una importante población inmigrante de China y ha establecido allí una comida propia china con ingredientes peruanos, que llaman chifa.

chifa

Lo han abierto en el antiguo local de Modesto Lafuente, ligeramente reformado, aunque sigue siendo tan diminuto como cuando estaba allí Sudestada. Caben aproximadamente 20 personas, en unas cuantas mesas pequeñas de 2 y 4 personas. El local es sobrio y moderno, pero a la vez acogedor por el uso extensivo de madera en todos sus acabados. Para comer ponen únicamente tenedores y palillos, y lo que sí echamos de menos fue un mantelillo, aunque fuera de papel, para no tener que apoyar pan, cubiertos, etc. en la propia mesa.

Interior del local
Interior del local

Al igual que en Sudestada, la carta de bebidas está muy cuidada, con una breve pero estupenda selección de vinos, unas cervezas muy especiales que ellos mismos producen en Las Rozas (4€), y EL cóctel de la casa: batida mojitada (9€) – cachaça, lima, maracuyá y menta. Nosotros pedimos las cervezas, y aunque son bien caras, merecen la pena porque son tremendamente ricas. Creo que ya os hablaré de ellas en un post dedicado.

Para compartir pedimos un escabeche filipino de bonito, que fue probablemente lo mejor de la comida. Es un escabeche con un bonito blanquísimo en vinagre de frutas, con verduras y tomate. Estuvimos dudando si pedir esto o el cebiche y no nos equivocamos. Viene además con un bollito de pan de sal, que es una delicia solo y mojado en el escabeche. Ojo que en la foto el plato ya estaba a medias, no es escaso.

Escabeche filipino de bonito
Escabeche filipino de bonito

De segundo Carmen pidió un arroz chaufa pekinés, que viene con huevo, cebolla frita, mucho cilantro y bastantes lonchas de pato. Chaufa es una variación de la palabra china para arroz frito, y es como lo llaman en la cocina chifa de perú. El arroz estaba súper rico, genialmente hecho y además abundante.

Arroz chaufa pekinés
Arroz chaufa pekinés

Por mi lado pedí un cuadril saltado, que es carne de cadera madurada 60 días, cortada en tiras muy gorditas y salteado, con sillau (soja) y vinagre. Viene además con unas papas fritas riquísimas que recomiendo mojar un poco en la salsita antes de comerlas. La carne, que como viene debajo no se ve mucho, es también bastante en cantidad y está riquísima. Las tiras, al ser gorditas, permiten que la carne no se haga demasiado y conserve un sabor estupendo.

Cuadril saltado
Cuadril saltado

De postre nos intentaron convencer para que tomáramos un postre combinado de crema de vainilla quemada con una cerveza artesanal negra, pero nos decantamos mejor por la mousse de chocolate con orejitas de chancho, que son un par de galletas cubiertas de azúcar glas. Chancho es cerdo en sudamérica, por cierto. La mousse súper buena y al tener debajo una capa de dulce de leche, el sabor es sublime. Cuidado con el azúcar de la orejita porque mancha cantidad. Luego un café y a correr.

Mousse de chocolate y orejitas de chancho
Mousse de chocolate y orejitas de chancho

Nos pareció un sitio magnífico, muy moderno y cómodo para comer, con los posibles peros del precio de la bebida, que me pareció cara, y el del local, que no permite grandes mesas y hace un poco difícil conseguir sitio. El servicio muy atento.

Web: N/A

Precio: 30€