Gastroplan 5 #SalvaTabernas 3 – Conociendo los mejores bares de Prosperidad y Cruz del Rayo

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Hola de nuevo a todos,

Aquí venimos con la crónica de la última ruta #SalvaTabernas que organizamos desde Gastroplan con Google Local Madrid. Como siempre, lo pasamos de maravilla. Pero eso es fácil cuando se está en buena compañía y visitando los mejores bares y tabernas de Madrid.

Lo primero que queremos hacer es dar las gracias a Luisete de profundidad.net y a Patricia de Google Local Madrid por las fotazos que nos han pasado para que las utilicemos en la entrada. Son todo un lujo. Chicos, muchísimas gracias de verdad!

Y comenzamos con la ruta #SalvaTabernas. En este caso, el punto de encuentro fue la Plaza de Prosperidad, y desde allí bajamos por la calle Lopez de Hoyos hasta el número 98 donde encontramos la ilustre Casa Emilio. Abierto en la década de 1940. Está perfectamente conservada. Con un montón de detalles antiguos como un dispensador de bicarbonato arcaico, la bomba para dar presión al sel del vermú e infinidad de recuerdos que se nota que han ido formando parte poco a poco del local. Y ante todo, está la figura de Don Emilio. Hijo del fundador y regente actual de la taberna.

Aquí disfrutamos de unas cañas bien tiradas y un vermú con sel de reglamento. De picar, probamos un chorizo de Boñar que era cosa fina. Y como plato estrella, unas raciones de matrimonio. Su boquerón en vinagre con su buena anchoa. En Casa Emilio también podéis disfrutar de una muy buena variedad de conservas.

Casa Emilio - Barra Interior
Casa Emilio – Barra Interior
Casa Emilio - Chorizo de Boñar
Casa Emilio – Chorizo de Boñar
Casa Emilio - Canapé de Matrimonio (boquerón y anchoa)
Casa Emilio – Canapé de Matrimonio (boquerón y anchoa)

Y de Casa Emilio a Joyma (Suero de Quiñones 7) uno de los descubrimientos de la ruta. El bar que Jose y María inaguraron hace casi 30 años es el bar de barrio por definición. María, asturiana, está al mando de la cocina y hace una Tortilla de Patatas que para mi es de las mejores que he probado en Madrid. Y si con la tortilla no te ha convencido, pues espérate al lacón que también es espectacular. Lo compra crudo y ella lo asa y lo deja jugoso a más no poder. Un manjar. Está abierto todo el día y es el refugio de los vecinos y currantes del barrio. Te recomendamos encarecidamente que lo visites. Cerveza siempre fría y tintos de verano con su chispazo de vermú, que fue la sensación de la ruta.

Bar Joyma - Fachada
Bar Joyma – Fachada
Bar Joyma - Tortilla de patatas
Bar Joyma – Tortilla de patatas
Bar Joyma - Lacón casero
Bar Joyma – Lacón casero
Joyma - Tinto de verano con vermú
Joyma – Tinto de verano con vermú – Foto de Patricia
Bar Joyma - Disfrutando de  sus croquetas
Bar Joyma – Disfrutando de sus croquetas
Joyma - Croquetas de jamón
Joyma – Croquetas de jamón – Foto de Patricia

En nuestra tercera parada ya nos adentramos en la calle Gabriel Lobo, perteneciente a Cruz del Rayo. El primer sitio que visitamos en esta calle fue Bienmesabe. Como os podéis imaginar es un sitio de comida andaluza en el que probamos su extraordinario salmorejo y, como no, el bienmesabe. Bienmesabe es un sitio bien montado. La verdad es que se sale bastante de nuestro concepto de taberna, lleva abierto poco más de cuatro años, pero de verdad que merece la pena hacerle una visita. Una buena zona de barra, con mesitas altas al fondo. Además de un salón, aislado de la zona de barra para eventos más formales. El servicio es muy bueno y sobre todo generoso, ya que no pararon de sacar tapas de categoría el tiempo que estuvimos allí.

Bienmesabe - Salmorejo
Bienmesabe – Salmorejo
Bienmesabe - Patatas Alioli
Bienmesabe – Patatas Alioli
Bienmesabe - Bienmesabe
Bienmesabe – Bienmesabe
Bienmesabe - Salmorejo
Bienmesabe – Salmorejo – Foto de Patricia

Y por último, todo un sitiazo como el Bar Alonso. En Salivando, Borja ya escribió este artículo tras su primera visita. Lo recomendaba encarecidamente y podemos dar fe de que no exageraba para nada. El bar Alonso es de esos sitios en los que se disfruta de una buena cerveza, una excelente comida y buena conversación con quien vayas o con cualquiera de los camareros. Buena gente. Muy simpáticos pero sobre todo grandísimos profesionales. Hacen unas bravas, unos callos y unos calamares que son una maravilla.

Bar Alonso - Fachada
Bar Alonso – Fachada
Bar Alonso - Las mejores Bravas de Madrid
Bar Alonso – Las mejores Bravas de Madrid
Bar Alonso - Unos callos de muerte
Bar Alonso – Unos callos de muerte
Bar Alonso - Calamares tiernísimos
Bar Alonso – Calamares tiernísimos
Bar Alonso
Bar Alonso – Foto de Patricia
Bar Alonso - Tapas variadas
Bar Alonso – Tapas variadas – Foto de Patricia

Y por último, una foto que es toda una joya. Las reglas del cañeo en Bar Alonso. Esto es para tatuarselo en el pecho.

Bar Alonso - Reglas del tapeo
Bar Alonso – Reglas del tapeo

Pues esta fue nuestra tercera ruta #SalvaTabernas por Madrid de la mano de los amigos de Google Local Madrid. Como siempre, os recomendamos que les sigáis ya sea en su cuenta de Google Plus o en Twitter. Y es que los eventos públicos que montan son siempre originales, didácticos y muy muy profesionales.

Un abrazo a todos y no dudéis en visitar las tabernas de la ruta que son patrimonio cañí y no podemos perderlas. Y si os gustan, valorarlas en los links que os hemos dejado de Google Local para que ganen relevancia y estén por delante de Sureñas, Montaditos y Gambrinus varios.

Ruta:

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La Tasquita de Enfrente – Ensaladilla rusa, callos y a dejarse llevar

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El restaurante La Tasquita de Enfrente es un establecimiento de alta cocina tradicional y de mercado. Se encuentra en la calle Ballesta, a dos pasos de Callao, en pleno corazón de Madrid.

En este link podeis encontrar la historia de La Tasquita de Enfrente. Esta es la segunda generación y esperemos que haya muchas más porque es todo un referente en dos de los platos que más nos apasionan: la ensaladilla rusa y los callos.

El restaurante es relativamente pequeño y es necesario reservar para asegurarse una mesa. La decoración esta genial. Se nota que la han realizado poco a poco incorporando elementos a su ritmo. La estantería de la entrada es una verdadera joya de la sabiduría gastronómica.

Biblioteca!
Biblioteca!

Empezamos en la barra probando una de las mejores ensaladillas rusas de Madrid. Así lo han dicho los expertos y nosotros dimos fe. Realmente buena. Eso sí, habíamos leído que alguna vez la acompañan de carne de erizo de mar. Eso tiene que ser todo un lujazo.

Ensaladilla rusa con Modelo de grigo
Ensaladilla rusa con Modelo de grifo

De ahí pasamos al salón. Poca iluminación y con mesas ocupadas sobre todo por parejas. Y cuadros chulos con motivos gastronómicos y dedicatorias.

Paredes del salón interior
Paredes del salón interior

Y vayamos ya a lo serio. Al sentarnos nos sirvieron otro aperitivo de parte de la casa: Revuelto de morcilla con calabaza. Muy bueno. En el pueblo de mi padre, Almadén, hacen la mejor morcilla de calabaza que probarás nunca. En la Tasquita sirven el revuelto que no es los mismo pero se le da un aire y está realmente buena.

Revuelto de morcilla con calabaza
Revuelto de morcilla con calabaza

Y de ahí fuimos directos al primero de los entrante con un tartar de tomate con anchoas. Las anchoas son de tamaño extraordinario y de sabor estupendo. De las mejores que hemos probado. Y el tartar de tomate sorprendente. Muy suave y agradable. Recomiendo no juntarlo con la anchoa y disfrutarlo por separado, porque ésta le quita protagonismo.

Anchoa con tartar de tomate y brotes
Anchoa con tartar de tomate y brotes

El siguiente plato parece hecho especialmente para mi familia. Borrajas y habitas de primera con un refrito de ajos, jamón y guindilla. Excelente. El picor es intenso pero el sabor va a la par. Si no os gusta el picante pedir que no utilicen la guindilla pero ya os digo que os perdéis lo mejor. Las borrajas excepcionales.

Borrajas y habitas con jamón
Borrajas y habitas con jamón

Tras los entrantes, pasamos a los platos principales. Realmente extraordinarios los dos y de antemano pido disculpas porque las fotos no les hacen justicia. Era tal el estado de excitación por hincarle el diente que descuidé la iluminación. Empezamos por uno de los platos franquicia de La Tasquita de Enfrente, la raya a la mantequilla negra. Me encanta el toque de las alcaparras con su vinagre. Muy buena.

Raya a la mantequilla negra
Raya a la mantequilla negra

La raya era para Carol porque yo me decanté por la lamprea estofada. Este año dos lampreas que he probado a cada cual mejor. Una aquí y otra en Casa Adriano que os contaré en breve. Antes de comer, Juanjo me estuvo enseñando fotos de las lampreas vivas y su preparación. Todo un lujo. Y el plato pues sencillamente exquisito. La carne de la lamprea jugosa y llena de sabor. La verdad es que si os gusta la lamprea, no dudéis de probarla y después me contáis. En La Tasquita de Enfrente te sirven de acompañamiento una mousse que hacen con el estofado que es ya la releche.

Lamprea exquisita
Lamprea exquisita

Y para rematar! Una ración de callos. De los mejores de Madrid. Incluidos en la lista de José Carlos Capel. Si hay que describirlos con una palabra yo utilizaría… potentes! Son generosos en pimentón y lacón y el sabor es único. Y todo bien regado con un Urtun reserva 2005. Un Rioja también potente que le va de lujo.

Callos a la madrileña
Callos a la madrileña

Y de postre, tiramisú. Recomiendan mucho las torrijas, pero ya eran casi las 17 de la tarde y se les habían acabado. Así que probamos el tiramisú y no se como están las torrijas pero el tiramisú está de 10. Mira que soy poco de dulce pero realmente recomendable. Y esta foto sí que es digna del plato!

Tiramisú de 10
Tiramisú de 10

Conclusión: Un sitio referente en Madrid por sus callos y su ensaladilla en Madrid y es que son realmente excepcionales. Pero es que todo lo que preparan está muy bien elaborado y con materias primas de primera calidad. Eso sí, el precio del homenaje se nos fue de las manos, pero como podéis haber observado no nos privamos de nada y nos forzamos de más. Pero disfrutamos de verdad y los callos fueron un capricho de esos que nunca te arrepientes de darte. Con un poquito de mesura la cuenta puede ser más asequible.

Recomendable para ir a dejarse llevar y a disfrutar con gente de mucha confianza. Vas a perder los papeles con las salsas y mejor que todo quede en familia.

Web: http://latasquitadeenfrente.com/

Precio: 70€ por afortunado que disfrute del banquete

Restaurante Joaquín Felipe – El colofón del Isabela Market


El nuevo restaurante del cocinero Joaquín Felipe es la joya de la corona del Isabela Gourmet Market (Paseo de la habana 5). Con este nuevo restaurante y la zona de copas habilitada en la planta baja la oferta que presenta Isabela Market es muy variada y satisface todos los gustos.
Actualmente, puedes disfrutar de puestos con productos de caza, cocina peruana y japonesa, puestos de jamón y hamburguesas. Además también puedes degustar la premiada tortilla de Senen. Pero si lo que buscas mas que un picoteo es una comida o cena mas formal, la opción del restaurante de Joaquín Felipe es todo un lujo.
Desde que abrieron he podido ir un par de veces. Gracias a su ubicación cerca de la zona de Azca, y a que tiene un menú de mediodía a precio asequible, es una muy buena opción para darte un pequeño homenaje a mediodía y desconectar del curro.
El restaurante tiene una estética elegante. Formal pero sin ser muy clásico. Y lo que destaca por encima de todo es la cocina. Visible desde cualquier lugar del restaurante. Las mesas son amplias y el espacio entre las mismas es suficiente.

Cocina a la vista

Respecto a la carta, es bastante extensa. Los entrantes son medias raciones por lo que se puede pedir más de uno sin problema. Aquí podéis consultar la carta, donde los platos son una mezcla de cocina internacional y utilizando de las materias primas con denominación de origen (pesca de almadraba, ternera de Wagyu, Black Angus…).
De aperitivo, nos sirvieron unos boquerones en vinagre muy buenos. El servicio de pan es muy bueno y te ponen tu buen aceite de arbequina buenísimo.
Boquerones de aperitivo

Pan y aceite

Uno de los entrantes que más me ha gustado ha sido el tartar de atún con soja y wasabi. Muy bueno. Me gustó bastante más que el ceviche de pez mantequilla y la ensaladilla con atún de almadraba.
Tartar de atún con soja y wasabi

Como podéis ver en la carta, tiene también cuatro platos de cuchara. Nosotros probamos la sopa de ajo, con miso y huevo de perdiz y os recomiendo encarecidamente que la pidáis. Muy buena. Generosa de jamón y muy suave de sabor. Eso sí, si la pedís para compartir hay que tener confianza con el que vayas porque es un única cazuela y dos cucharas. Más que por los escrúpulos es porque habrá gresca por el jamón!!
Sopa de ajo. Excelente.

De platos principales, a cada cual que pedimos mejor. El solomillo de angus negro es un corte de lujo. Vacuno de primera calidad. Tierno y sabroso. Esto le gusta a todo el mundo.
Solomillo de angus negro. Vacuno premier!!

Y que decir de los callos de Wagyu. Realmente buenos. Un guiso estupendo como la sopa de ajo. Que vayan comprando cucharas de repuesto porque con unos guisos así se les van a desgastar muy rápido. Los callos no están en carta, pero durante el mes de noviembre los puedes degustar ya que este restaurante está incluido en el mes de los callos de establecimientos madrileños.
Callos de escándalo!!

Respecto a la carta de vinos, muy variada y a precios razonables. Tomamos un Bancal del Bosch muy bueno.
Los postres también tienen su toque original ya que muchos de ellos los sirven en tarteras individuales. Pedimos el de pasión de guaraná. Estaba muy bueno, pero yo seguía pensando en los callos.
Pasión de guaraná

Conclusión, un restaurante en el que nos van a ver muy a menudo. Cocina que mezcla nacionalidades y elaboraciones tradicionales con su toque de innovación al utilizar otras materias primas. Le relación calidad precio me pareció realmente buena.

Recomendado tanto para comidas con amigos o en familia. Pero sobre todo con amigos para empezar picando algo y acabar tomando una copa y sacarle todo el partido al Isabel Gourmet Market.

Restaurante Raíces – Tradición profunda en Chamberí – Otra de callos

Qué buen descubrimiento el Restaurante Raices, la curiosidad gastronómica se ha visto recompensada. Y es que este restaurante está escondido en el barrio de Chamberí y nadie, nos había hablado de él. Un día vimos que tenían recetas tradicionales y para allá que fuimos un día de diario a comer. Y la verdad es que nos trataron de maravilla.

Empezamos con una cervecita y de aperitivo nos sacaron nos boquerones en vinagre con un toque de limón muy buenos y unas croquetas pequeñas que calmaron un poco el hambre. Mientras tanto, el dueño nos iba comentando las especialidades y los platos del día. Son todo platos de mercado y de temporada y destaca la amplia variedad que tienen. Es de estos sitios en los que sólo hay que abrir la carta para tener una referencia de precios porque hay que elegir algo de lo que te comenta el dueño que tienen bueno ese día.

Optamos por pedir unos callos para compartir y después un segundo cada uno. Los callos, cómo podéis ver en la foto, son una ración generosa y están contundentes. Mejor a repartir entre 4 que entre 3 y si vais 2 os recomiendo pedir sólo media. Pero eso sí estaban para resucitar a un muerto.

Pero es que en este sitio las cosas las hacen bien hechas y se ve que desde hace tiempo. Sólo hay que ver las cuadrillas de gente del barrio que se juntan a comer que rondarán los 70 años. Esta gente no se anda con chiquitas y si ves que son asiduos al sitio es porque la relación calidad precio y el servicio es muy bueno. Como es lógico el dueño conocía a cada cliente por su nombre.

Callazos a discrección

Ummm… sí, la foto es amarilla pero es que la luz del lugar es así. No le he pasado ningún filtro ni nada! Local tradicional que tiene una pequeña barra al entrar y con las paredes a rebosar de fotos antiguas con gente conocida.

De segundo yo probé el cogote de merluza y estaba buenísimo. Ración con buena cantidad y el pescado de primera. Sabroso y bien preparado. Miguel, mi compañero pidió cabrito asado y la verdad que también estaba de categoría.

Cogote deluxe

De postre no pedimos nada, bueno aunque nos invitaron a unos buenos chupitos, pero habrá que dejarse aconsejar la próxima vez. Así que nos tomamos un café, medio chupito y nos fuimos a trabajar con muy poquitas ganas.

Conclusión, volveremos y espero que pronto. En cuanto se metan los fríos apetecerá más y más hacerles una visita. Tienen un menú por 30 euros que incluyen dos platos, bebida y postre que habrá que pedir.

Recomendado para comer con gente mayor que le gusten la buena materia prima y las elaboraciones tradicionales. Local anticuado pero eso también tiene su encanto. También puedes ir con amigos que les guste beber y comer como Dios manda y que valoren un buen servicio y atención. Está claro que después se puede echar una partida de mus en el local.

Asador Guetaria – Un sitio para jefazos de verdad

Hace poco hice una visita al Restaurante Asador Guetaria. Es un sitiazo cuya clientela son todos los jefes de las empresas que hay en la zona de Azca. Pero también es asequible para el resto de los mortales porque casi todos sus platos los sirven también en medias raciones por lo que para ir un día a probar, por unos 30€ comes muy bien. Y sobre todo, te tratan como un señor.

Mi primera visita fue en solitario un jueves, que necesitaba comer bien y tranquilamente. Con una cervecita ya me sacaron un aperitivo de calidad. Tu chistorra, buenísima, y un poquito de bonito en escabeche con cebolla.

Aperitivo de calidad

Al ser jueves tenían… callos. Pedí media ración que, cómo podéis ver, supone una tapa generosa. Los callos estaban de muy muy buenos. Sabrosos y suaves. Por los callos mereció la pena la visita.

Media ración de callos nivel pro

El siguiente plato fue media ración de bonito de Bermeo con tomate. Realmente delicioso.

Media ración de Bonito de Bermeo con tomate. Calidad calidad

Y por último, un postre, también en media ración. La tarta de queso. Buena pero un pelín seca para mi gusto. Eso sí, la acompañan de mermeladas y al mezclarla gana mucho.

conclusión, un sitio muy recomendable y con todas las garantías en el que al poder pedir medias raciones te facilitan el ir sólo o en pareja y probar varias cosas sin tener que llenarte hasta arriba.

Recomendado para comidas de negocios o compromisos serios con los que tengas que quedar bien y no te puedas arriesgar.

El Portal de Echaurren – knocking on heaven’s door

Como ya os comentaba en la entrada anterior de Logroño, ademas de visitar la zona de la calle Laurel, estuvimos en el pueblo de Ezcaray en el restaurante El Portal de Echauren dirgido por Francis Paniego.

La semana antes de ir para allá, leimos la noticia de que habían galardonado al chef (Francis Paniego) con el premio milesime. Era la primera vez que oía estos premios, pero al leer la noticia vi que se lo habían dado por delante de,  por ejmplo, Mario Sandoval de Coque, que es uno de los restaurantes q más me ha gustado.
Bueno, pues tras tomar un par de cañas por Ezcaray nos fuimos para el restaurante. Al entrar, nos dio muy buena impresión. de paz y tranquilidad. Decorado en tonos claros con luz natural y suficiente espacio entre mesas. Había 3 ó 4 mesas comiendo, lo cual, para ser viernes y en el momento económico en el que estamos es un buen triunfo.
Éramos 4 y nos sentaron en mesa redonda, lo cual se agradece, y empezamos con una Alambra 1917 bien fría mientras discutíamos sobre que Menú elegir. Al final, optamos por el menú de seis platos completándolo con una ración de callos con morro.

Y ahí empezó el carrusel del menú de primavera 2012.

A la vez que picoteábamos una teja de pipas y pan de aceitunas negras nos sirvieron un aceite de Haro espectacular. La verdad es que no caímos en pedir la degustación de aceites pero tiene que merecer mucho la pena.

De ahí pasamos a los tres snacks. El primero era el Sandwich de queso de Tondeluna (queso de cabra de la Aldea de Tondeluna) suave bueno para empezar. Después el Suero de tomate a modo de cerveza, que es uno de las cosas con la que ganó el premio milesime, es original y sabe a tomate puro, pero también muy suave. Y de ahí a la croqueta tradicional, que esta si que estaba sabrosa y tenía un sabor más contundente. En resumen unos entrantes que mezclan la originalidad del suero de tomate con la croqueta de toda la vida.

Snacks equilibrados

Los snacks nos los tomamos con vino blanco, un Rioja como no, pero al empezar con los siguientes platos ya nos pasamos al tinto. El sumiller nos recomendó que probásemos el Inédito S 2008 de Bodegas Lacus. Fenomenal para el festival de platos que se nos venía encima y muy bien de precio.

Pues ya pasando a lo que ellos llaman “ideas saladas”, empezamos con el fantástico carpaccio de gambas con tartar de tomate, ajo blanco y caviar de vino tinto. Sinceramente muy bueno y pone el listón muy alto para el resto de los platos que están por venir. Muy equilibrado y el ajo blanco le da un toque muy bueno. Nos explicaron el proceso de elaboración de este “caviar” y era como poco complicado.

Brutal carpaccio de gambas + caviar de tintorro

El siguiente fue el esparrago blanco de la zona cocinado durante 6 horas a 65ºC. Excepcional la carne del esparrago y sabrosos los perrechicos que la acompañan. Lo devoramos rápido y pasamos al plato que llaman Bajo un manto de hojas secas. Este plato consiste en un huevo recubierto de hojas deshidratadas. Realmente bueno al juntar todo.

Bajo un manto de hojas secas

Y para finalizar las “ideas saladas” pusieron de verdad las cartas sobre la mesa con un Arroz meloso con oreja en adobo. Realmente para quitarse el sombrero. El arroz brutal pero es que el trozo de oreja es un manjar especial que hace del plato un verdadero orgasmo culinario.

Arroz cremoso + oreja = qlo flipas

Hasta aquí llegaron los primeros platos y pasamos a los segundos que pedimos para compartir. Las láminas de bacalao y el pichón con puré de pera. Guarreamos con los platos para probarlos los cuatro y nos enzarzamos discutiendo cual de los dos estaba mejor. A mí me gustó más el bacalao pero vamos que ambos platos eran la leche! Ahí empezó a fallar mi compromiso con las fotos y se me olvidó retratar los platos.

La comida iba como no podía ser de otra manera. Todo un festival y disfrutando de la compañía tras los mil brindis, las declaraciones de amor y postulados de tradiciones para toda la vida. Ese era el momento justo para darle la puntilla a nuestro menú con el plato, o mejor dicho cazuela, de callos y morros. Sólo puedo decir que este es un plato obligado al visitar esta casa. Y es que, cómo habéis podido ver hasta este momento, los platos son totalmente platos de autor que están genial, pero lo realmente bueno de este restaurante es que puedes disfrutar a lo grande también de la cocida más tradicional. Y eso hicimos. Nos pusimos de callos como niños pequeños. Buenísimos y a la altura de los del Viavelez, mis favoritos.

Callos forever + botella vacía

Y llegado este punto, ya me empiezan las lagunas de memoria. De los postres me acuerdo vagamente, pero después de fotos con el maitre, majete de verdad y totalmente culpable de un día inolvidable, pasamos a visitar la cocina y de ahí a la terraza a tomar unos digestivos. La cuenta llegó sin prisas y se pagó gustosamente después de un gran día.

Por último, pedir disculpas por la calidad limitada de las fotos, pero como compensación os dejo este link de muchagula.com donde tienen muy buena galería fotográfica. Buscando información encontré una entrada sobre este gran sitio en el blog Mis Restaurantes para Recordar y Olvidar. El post es muy bueno, es de febrero de 2011 y lo bueno es que los platos son totalmente diferentes a los que tomamos nosotros, por lo que así veis más variedad.