GastroPlan 1 – Cañas por la calle Ponzano

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Empezamos con el primer GastroPlan por una zona muy castiza de Madrid: La calle Ponzano en el barrio de Chamberí. La ruta que aquí os presentamos es fundamentalmente de cañas, tapas y raciones mezclando establecimientos históricos que todo madrileño debe conocer, con nuevos bares abiertos recientemente. Primero os presentamos cada una de las paradas propuestas y después os resumimos la información en la ficha del GastroPlan. En esta entrada describimos la ruta completa pero también hemos hecho un pdf por si queréis descargároslo. Éste es el enlace: GastroPlan_Ponzano.

Antes de nada… por favor si os decidís a hacer este Gastroplan no dudéis en tuitear vuestras impresiones utilizado el hastag #Gastroplan o hacednos referencia en vuestros tuits con @Gastroplan .Habrá merchandising molón y rutas gratis para los más activos.

Primero un poquito de historia. En este link a wikipedia podéis leer una extensa biografía del barrio de Chamberí.

Primera parada: Bodega de La Ardosa (Santa Engracia 70). Fundada en 1892 es una reliquia que hay que visitar. En su página web http://www.laardosa.com tenéis un montón de información acerca de sus orígenes y los diferentes dueños y familias que la han regentado, así como su oferta actual y especialidades. La fachada de azulejo es realmente bonita. Tenéis raciones variadas pero yo recomiendo probar la ración de bravas (3€) y una copa de vino (1,2€) o ración de bravas y mini de cerveza (5€). El botellín de Águila (1,5€) sale caro.

Bravas en La Ardosa
Bravas en La Ardosa

Segunda parada: Y ya entrando en Ponzano, encontramos el un restaurante con el mismo nombre. El bar – restaurante Ponzano (Ponzano 12) es una casa de comidas espectacular, con una barra en la que puedes degustar guisos y escabeches de lujo. Aquí vais a probar unos callos estupendos para entrar en calor. Con un par de copas de vino o cañas. Lo que prefiráis. Y será difícil que os resistáis a los pinchos que tienen en su barra o, como decíamos, a sus escabeches. Si no conocíais antes este sitio… esperamos que pase a ser una visita fija cada vez que vayáis a la calle Ponzano.

Fachada del restaurante Ponzano
Fachada del restaurante Ponzano

Tercera parada: Siguiendo en la calle Ponzano, el primero es un clásico. El Doble (Ponzano 17-19). Cerveza bien tirada (1,5€ la caña y 2,5€ el doble) y con su tapa. La especialidad son los boquerones en vinagre con unas buenas patatas fritas (9€ entera y 5€ media) y los canapés también están bien buenos (3,3€). El de salmón ahumado, el de sardina ahumada, el de atún en escabeche.

El doble - Media de boquerones en vinagre
El doble – Media de boquerones en vinagre
Canapé de Salmón. El Doble
Canapé de Salmón. El Doble

Cuarta parada: cruzando la calle José Abascal llegamos a la parte de la calle que es propiedad de Alipio Ramos. Tiene varios bares como El Rincón de Alipio o el Vagalume pero recomendamos ir a la Taberna de Alipio Ramos (Ponzano 30), que es la original. Con la consumición os sirven una buena tapa. La atención es muy buena y las raciones están bien de precio. Recomiendo tomarse unos huevos rotos.

Quinta parada: En la siguiente manzana nos encontramos un par de sitios muy buenos. Por un lado está la cervecería marisquería Fide (esquina de Ponzano con Bretón de los Herreros). Todo un lujo. Las cañas bien frías (1,5€ la caña, 2.5€ el doble y 3€ la jarra) y buenos vinos desde 2,4€ la copa. Siempre acompañado de su tapa. Recomendamos acompañarlas con una media ración de ensaladilla rusa con gambas y pulpo (8€) o la ración entera (15€). A 15€ tienes raciones buenísimas de salpicón, berberechos al vapor, cigalas, gambas al ajillo, etc. También tienen buena variedad de conservas, raciones, canapés (3€) y embutidos ibéricos.

Media ración de ensaladilla con gambas y pulpo en FIDE
Media ración de ensaladilla con gambas y pulpo en FIDE

Sexta parada: Continuando por Ponzano y a escasos metros del FIDE, llegamos a La máquina de Chamberí (Ponzano 39), un sitio muy bueno. Éste es el sitio nuevo que ha abierto el Grupo La Máquina donde antes estaba Alborán. Está más orientado a cocina de mercado en pequeñas raciones. Tienes tapas, pinchos, mariscos, carnes… una variedad muy extensa. Todo con la garantía en la materia prima del Grupo La Máquina. Muy recomendable el pincho de steak tartare y el de ensaladilla (ambos a 2,9€). La caña cuesta 1,7€ y tienes copas de vino desde 2,5€. Además, en este sitio ya podéis empezar con la primera copa, para bajar tooooodo lo que habéis comido.

Pincho de Steak Tartare en La Máquina de La Moraleja
Pincho de Steak Tartare en La Máquina de Chamberí

Séptima parada: Y una de las mejoras paradas para el final. Bajando por la calle Espronceda se llega a Sylkar (Espronceda 17) uno de los mayores referentes de la zona. Es obligado probar la tortilla de patatas por ser una de las más valoradas de Madrid (pincho a 2,9€). También muy recomendables la ensaladilla y los callos (eso sí 10 € media ración pero bien generosa). Todo bien acompañado de buenos vinos (copa Ribera joven 2,6€). Es importante destacar que cierra sábados noche y domingos.

Pincho de tortilla en Sylkar
Pincho de tortilla en Sylkar

… y si la cosa se anima: Un sitio de copas baratas y buen ambiente es Elcano Tavern (Alonso Cano 57) que queda muy cerca de ambos sitios de la última parada. Gran variedad de ginebras. Poca de vodkas.

A continuación, os presentamos la ficha de la ruta:

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Y por si os interesa, os montamos un pack en plan experiencia gourmet canalla con los vales para que toméis estas delicias en cada uno de los establecimientos. Eso sí, no es necesario que hagáis la ruta en un sólo día ya que los vales los podéis gastar cuando queráis. Os lo montamos todo en un estuche chulísimo que nos han montado nuestros amigos de Krisalyum. Si estáis interesados, rellenad el siguiente formulario y os pasamos un presupuesto y más detalle de su funcionamiento.

Pack Ruta de Cañas por Ponzano - Portada
Pack Ruta de Cañas por Ponzano – Portada
Pack Ruta de Cañas por Ponzano - Interior 1
Pack Ruta de Cañas por Ponzano – Interior 1
Pack Ruta de Cañas por Ponzano - Interior 2
Pack Ruta de Cañas por Ponzano – Interior 2
Pack Ruta de Cañas por Ponzano - Certificado Krisalyum
Pack Ruta de Cañas por Ponzano – Certificado Krisalyum

Esperamos que os parezca interesante y que nos mandéis vuestras opiniones, alternativas, información… todo lo que consideréis relevante. Os dejamos también el mapa de Google por si os es útil.

Mapa de Google:

Naif, club alternativo del sándwich club

La semana pasada, tras ir al cine por la zona, decidimos probar suerte en el Naif, un sitio al que tenía ganas de ir desde hace un tiempo por la fama que tiene su sándwich club.

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Naif es un local moderno, situado en Malasaña, uno de los barrios más modernos y divertidos de Madrid para cenar, tomar unas copas y disfrutar la noche. Al entrar destaca su ambiente distendido y acogedor, con pintadas urbanas en todas sus paredes y sobre todo en su baño unisex de doble inodoro, de noche iluminado muy levemente, y con multitud de mesitas pequeñas y apiñadas en la antesala de la barra, que habitualmente suele estar también atestada de gente esperando mesa. Nosotros ese día llegamos sin mesa (creo que en cualquier caso no aceptan reservas) y teníamos delante unas 5 mesas esperando, pero conseguimos que nos colaran en una mesita de café que hay en una esquina con un par de taburetes de piano. No es lo más cómodo, pero es mejor que esperar, y para el tipo de comida del Naif está muy bien.

Comedor urbano (foto de vogue.es)
Comedor urbano (foto de vogue.es)

Quizá como su nombre indica, la carta del Naif es bastante ingenua, sin complicaciones innecesarias. Básicamente: ensaladas, hamburguesas, bocadillos y los famosos sándwiches. Para comenzar pedimos unos dobles de mahou (2,5€) y una ensalada Cabrita (6,45€), que lleva un hermoso rulo de queso de cabra, pasas, kikos, croutons y vinagre de módena. Muy rica y generosa.

Ensalada Cabrita
Ensalada Cabrita

Después Carmen pidió un bocadillo de salmón ahumado (6,85€). Viene abierto, para que lo puedas tomar en plan tosta o lo cierres si prefieres comerlo de una sentada. El salmón es muy rico, y el pan del llamado «de cristal», crujiente y delicioso. El toque, además, de pepinillo, mostaza y mayonesa es triunfal. Para los amantes del salmón, imprescindible.

Súper bocadillo de salmón ahumado
Súper bocadillo de salmón ahumado

Yo, como no pudo ser de otra forma, pedí el sándwich club. Es enorme, de tres pisos y lleva bacon crujiente, pechuga de pollo braseada, lechugas, tomate, y todo bien jugosito con mayonesa y quizá algo más. Decían que era bueno y yo digo que es el mejor que he probado. Merece muchísimo la pena y además el precio es genial (6,75€)

Sándwich Club
Sándwich Club

En resumen, un sitio totalmente recomendable para comer de manera rápida e informal pero con calidad. Los camareros son jóvenes y muy amables. Si no llevas prisa, puedes esperar en la barra tomando cervezas a que te den la mesa, que normalmente tienen alta rotación, y luego además terminar la cena con una copichuela. Además de lo comentado, otros platos que vimos fueron las hamburguesas, comedidas en precio y tamaño y que no tienen mala pinta, pero no parecen estar a la altura del sándwich. También de entrantes hay nachos, mini hamburguesas, hummus y sopa del día.

Web: —

Precio: 12,5€

El Chozo (Pto. de Sta. María), un rincón de calidad

El último sitio de los que estuve en Navidad fue el Chozo, situado en la hípica de Vistahermosa y perteneciente al Club Social de Golf de Vistahermosa (Vistahermosa, para quien no lo conozca, es una gran urbanización dentro del término del Puerto de Santa María, Cádiz), junto con los restaurantes y bares del Buzo a pie de playa y la Casa Grande, junto al golf. Actualmente los tres espacios de restauración están gestionados por José María Pemán y familia, quienes llevan en el negocio de la restauración muchísimos años.

El Chozo está situado en un lugar muy agradable y sin ruidos, entre las pistas hípicas y las de futbito. Como su nombre indica, el edificio es un chozo con tejado de brezo, donde se encuentra el bar, al que se añadió hace unos años un anexo que sirve de comedor restaurante. El comedor es un espacio acristalado muy luminoso y muy agradable para comer.

El día que fuimos empezamos con unos aperitivos mientras llegaba el grueso de la familia en las mesas del bar. Unas cañitas de Cruzcampo muy bien tiradas, una copita de fino Tio Pepe bien frío, unas aceitunas deliciosas que no puedes parar de comer y unas patatas locales artesanas de bolsa de las buenas de verdad. Finas finas, con fritas con aceite del bueno y bien saladitas.

Cañita y aceitunas
Cañita y aceitunas

También pedimos una ración de jamón serrano y una de ensaladilla, que les queda deliciosa, con gambitas y bien dispuesta de mayonesa. Buenísimos también los picos de Jerez, y por último unos calamares a la romana deliciosos. Perfectamente fritos como solo saben en esta tierra y con un rebozado de harina finísimo.

Jamón y ensaladilla
Jamón y ensaladilla

Una vez ya todos sentados pedimos unas raciones de gambas y langostinos cocidos. Perfectamente frescos y blanquitos. Una delicia siempre que se puede.

Gambas y langostinos
Gambas y langostinos

También probamos el Txangurro de la casa, que es un centollo ya preparado con toda la carne del cuerpo y las patas dentro del caparazón y preparado con una salsa súper rica. Lo único que nos gustó menos es que le ponen pimentón, que normalmente no lleva. Creo que la próxima vez lo pediremos sin, ya que nos pareció que le quita su verdadero sabor.

Changurro
Changurro

Aunque no tengo fotos también pedimos para picar entre todos unas raciones de «chanquetes» rebozados, muy buenos, y otras de salmonetes pequeñitos, que es de los pescados fritos que más me gustan, por su textura durita y su enorme sabor.

De segundo yo pedí un rape al pan frito, una forma de prepararlo muy típica del Puerto y que sabe genial, con su salsa con ajo, vino, pimienta, laurel… y el pan frito. Además el rape estaba exquisito y muy fresco.

Rape al pan frito
Rape al pan frito

Varios de los niños pidieron solomillo con patatas fritas. Como podéis ver en la foto es bastante hermoso, pero en realidad luego el sabor no lo es tanto, pues no tenemos muy claro que sea solomillo de verdad, quizá un redondo. Siempre es difícil tomar carne roja buena en esta parte, pero normalmente si vas a un entrecot o algo similar, es más fácil salir contento. Otros segunos que probamos fueron el bacalao al pilpil (magnífico), la corvina o el lenguadito de ración.

Durante la comida, por cierto, pedimos un par de vinos tintos, un Cune reserva 2004, que es uno que nunca falla, y luego un Marqués de Arienzo crianza 2008, ya que del primero solo había un par de botellas.

Solomillo con patatas
Solomillo con patatas

De postre pedimos para probar entre varios un poco de tarta imperial, tan típica de Cádiz y tan deliciosa con su almendra y su sabor de mantequilla. La buena es la que tiene muchísimas láminas finitas, aunque es difícil o imposible de encontrar estos días.

En resumen, el Chozo es un sitio genial para comer en familia cualquier día, pero sobre todo esos fines de semana que te apetece comer bien y relajadamente. El servicio es muy bueno y siempre bajo la dirección atenta y amable de Pepe hijo, quien cogió el timón del restaurante el año pasado. La única pega esta vez fue quizá que los segundos tardaron bastante en llegar, aunque la excusa pudo ser que éramos 12 comensales. Para cualquia que viva por la zona, es una de las mejores opciones sin duda.

Web: —

Precio: 40€

Le Pain Quotidien, desayuno placer

Le Pain Quotidien es uno de mis sitios favoritos para desayunar por todo el mundo. Lo descubrí hace unos años en París cuando iba allí de vez en cuando por trabajo, y casi siempre que podíamos íbamos allí a desayunar para tomar fuerzas antes de la reunión. Pensaba que era de allí, pero luego descubrí que era belga (y de hecho se fundó mucho antes, en 1990). Posteriormente he estado también varias veces en uno que hay en Londres cerca de St Paul’s, y recientemente, con la apertura de uno muy cerca de mi casa en Madrid, decidimos ir un día a desayunar en plan brunch. En Madrid lleva ya cerca de dos años funcionando, sobre todo por el centro, aunque poco a poco van apareciendo más por otros barrios.

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Le Pain Quotidien es principalmente una panadería y pastelería que trata de volver a los orígenes, a las cosas bien hechas, con ingredientes de verdad. Casi todos los alimentos que usan o venden son lo que llamamos hoy en día orgánicos, ecológicos y sanos, combinado además con el mayor esmero en la elaboración por lo que todo está muy rico. Además los locales son característicamente muy acogedores, con mucha madera, muy abiertos y luminosos y siempre con una o varias mesas corridas donde sentarte a desayunar, muchas veces compartiéndola con gente que no conoces.

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Su especialidad, como digo, es el pan. Lo tienen blanco, negro, y con todo tipo de cereales. Lo puedes pedir para llevar o para comer allí. También la pastelería es una delicia: cruasanes, napolitanas (pain-au-chocolat), scones, pastelillos, de la máxima calidad. La pastelería debo decir que la que ofrecen en España no es tan buena ni tan variada como la que he probado en Francia o Inglaterra, lo que por otro lado es normal. Además de esto puedes tomar un café orgánico muy rico, zumos naturales, infusiones propias, huevos orgánicos, fruta fresca del día, y para comer o la hora del brunch, algunos platos más suculentos pero igualmente sanos como ensaladas, quiches o tortillas.

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También está genial del sitio que hace de almacenillo, y puedes comprar todo para llevar: aceite, sal, mermeladas, compotas, tés, la propia vajilla…

Para mí uno de los imprescindibles de Le Pain es la Cesta del Pan (6€). Es una cesta de varias rebanadas de panes variados, pensada para dos personas. Debo advertir que el pan nunca lo tuestan en este sitio, pero realmente no hace falta, por lo bueno que está. Mi favoritos son el pan blanco chapata y la flauta, con cereales y pasas. Otra de las gracias del restaurante son las mermeladas, que están distribuidas por las mesas y tienes que ir buscando cuál coger. Son todas tremendamente buenas, así que yo normalmente pruebo todas las que pillo (fresa, frambuesa, 4 frutos rojos, ruibarbo, albaricoque, naranja, ciruela, etc). También hay distribuidas cremas de cacao tipo nocilla/nutella, de tres tipos: negra, blanca y parda. Probadlas y volveréis a vuestra infancia. Una pasada.

Cesta del pan y scone de avena
Cesta del pan y scone de avena

También me encanta el café con leche de Le Pain, servido un un tazón enorme si asas, te recordará a Heidi seguro. El otro día desayunando pedimos a medias una cesta, como veis, sendos cafés y Carmen pidió un scone de avena (2,5€) con queso fresco batido. El scone está bastante mejor el de Londres, pero también estaba rico.

Huevos benedict
Huevos benedict

Yo pedí también unos huevos Benedict (8,3€), que ellos llaman benedictinos en España. Es la forma en la que más me gusta tomarlos, y siempre que voy a Londres o Nueva York lo hago, pero aquí en Madrid los podéis tomar muy buenos en varios sitios. En este caso estaban muy buenos, con la salsa holandesa riquísima, aunque el punto de los huevos no estaba logrado 100%. Un poco demasiado hechos.

En conclusión, es un sitio genial para desayunar y empezar el día con buen pie. Yo lo recomiendo para cualquier mañana tonta de fin de semana que tengáis, lo agradeceréis, y si veis alguno por el extranjero, con más razón. Haréis turismo con el estómago alegre. También quiero decir que me llevé una pequeña decepción en el Le Pain Quotidien de Madrid, porque aunque sigue siendo un sitio especial, no llega a la altura de los otros que había visitado. El servicio fue lento y desordenado; los baños pequeños y sin el encanto que tienen en otras ciudades, hay escasez de mermeladas en las mesas… No sé; nada de eso quita que sea uno de mis sitios favoritos para desayunar, pero creo que tienen que mejorar.

Web y twitter: lepainquotidien.es – @le_pain_q_es

Precio: 11€

Restaurante Casa Pedro – Guisos y asados. La mejor receta para entrar en calor

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Segunda reseña – Diciembre 2012

Madre mía, ya era hora de actualizar la reseña de este gran sitio. Casi dos años después de la primera. La verdad es que desde entonces hemos ido varias veces y siempre salimos muy contentos.

El restaurante Casa Pedro es de esos restaurantes que son lo primero que te viene a la cabeza el día que hace un frío pelón y te apetece un buen guiso acompañado de un buen asado.

Se encuentra en el camino de Nuestra Señora de Valverde, así que a los que vivimos en la zona norte nos viene genial. Y es una suerte porque es algo totalmente diferente a la oferta de bares nuevos que tenemos en Montecarmelo, Las Tablas, Sanchinarro… que no están mal pero no es lo mismo!! La profesionalidad y experiencia que tienen es totalmente incuestionable. Sólo hay que ver el horno antiguo que tienen a la entrada para dar por buena la visita.

Horno antiguo en Casa Pedro
Horno antiguo en Casa Pedro

En esta reseña os voy a mostrar lo que comimos en nuestra última visita. Pero tengo que decir que esta vez nos quedamos sin cochinillo asado. Que a mí es lo que más me gusta. Os recomiendo que si vais con idea de cordero o cochinillo asado llaméis con antelación para reservar el asado porque si vais a última hora no suele quedar nada.

Empezamos con una foto de la buena rosca de pan que te sirven.

Roscaza de pan
Roscaza de pan

De entrantes pedimos unas alcachofas que cultivan ellos con unos boletus recién cogidos. Un plato realmente espectacular. Sabor intenso en la alcachofa y aun más en los boletus.

Alcachofas y boletus deliciosos!!
Alcachofas y boletus deliciosos!!

Otro entrante que pedimos fue una sopa de cocido. Esto sí que es especial para días de frío. La sopa está sabrosa pero muy suave. Supongo que le darán un par de colados. Realmente buena.

Sopa de cocido
Sopa de cocido

Y ya pasando a los segundos, Carol se pidió su paletilla de cordero asado. Buenísima. En la foto sale bien, pero al natural gana muchísimo.

Paletilla de cordero asado. La especialidad de Casa Pedro
Paletilla de cordero asado. La especialidad de Casa Pedro

Y yo como no había cochinillo pues, ohh pobre de mí, tuve que pedirme unos callitos. Muy buenos aunque tengo que reconocer que para un persona… la ración es demasiada cantidad!! El guiso es de sabor contundente. Los callos, del tamaño perfecto. Y el compango muy bueno aunque la morcilla era durilla.

Callazos tradicionales
Callazos tradicionales

Y para acabar, la tarta de queso. Con su nata montada artesanal. Jugosa y rica. Se me olvidó la foto pero… algo hay que dejar para la sorpresa!!

Conclusión, de las mejores opciones para comer asado en la zona norte. Junto con el Asador El Molino es de los sitios que más garantía me dan de comida tradicional. La ventaja de Casa Pedro es que está a 5 minutos en coche.

Recomendable, para sorprender a tu familia o a tu pareja con una comida buena buena de verdad en un día de invierno. Aunque tengo que visitar su terraza en verano!

Primera reseña – Enero de 2011

Hola de nuevo y feliz año,

Mucho tiempo después del último post os presento un restaurante ideal para todos los que somos vecinos de los nuevos PAU’s de la zona norte (Montecarmelo, Las Tablas, Sanchinarro, etc) y diferente a los nuevos restaurantes que están abriendo por nuestros barrios.

Según ellos es el restaurante más antiguo de Madrid ya que data del 1702 y forma parte de los restaurantes centenarios de Madrid, los cuales tienen una web bastante chula y son sitios que están bien para llevar a algún colega Guiri (www.restaurantescentenarios.es).

Centrándonos en el Casa Pedro, es restaurante que tiene unos guisos y unos asados estupendos. Carol y yo siempre que vamos pedimos cordero o cochinillo según nos recomienden y algo de entrante en plan judias con jabalí (la foto de abajo), o verdinas con pulpo, etc. También hemos probado los boquerones en vinagre que están cojonudos.

El precio medio ronda los 45-50 € por cabeza comiendo a tutiplen. Como podéis ver en el link de google, las opiniones en general son muy buenas.

La Gabinoteca – Un disfrute total… una vez que consigues una mesa para cenar

Desde que abrieron La Gabinoteca, allá por principios de 2009, no creo que hayan cerrado una noche de fin de semana sin haberle dado dos vueltas a las mesas. Siempre está hasta arriba y eso es muy buena señal.

El restaurante está en la plazoleta que hace esquina entre Bretón de los Herreros y Fernández de la Hoz. Así que está muy bien situado para empezar la noche con una cena muy buena, tomarte incluso la primera copa allí, y después continuar por la zona de José Abascal. Y como podéis ver aquí las valoraciones son muy buenas. Y de gente que sabe. Como @LazyBlog.

El local está muy bien decorado. Ambiente desenfadado con mobiliario original. Muy chulo. Aunque a veces no es el más cómodo. Por ejemplo hay un par de pupitres o de sofás que son un poco bajos. En la web podéis ver la pintaza que tiene el sitio. Eso sí, es importante tener en cuenta que no hacen reservas para cenas. Así que o estas a primera hora o mejor que vayas con ración doble de paciencia. Puedes esperar tomando algo en la barra, pero la última vez que fuimos también estaba hasta arriba así que nos fuimos al bar de al lado a tomar algo. Porque teníamos unos 45 minutos de espera por delante. Desconozco las razones por las que no reservan pero la verdad es que iría más veces si tuviese la certeza de a qué hora voy a cenar.

Pero bueno dejémonos de quejas y vamos a lo importante. El sitio tiene tanta afluencia porque realmente está genial. La relación precio es muy muy buena. Desde que comienzas a leer la carta ya te vas dando cuenta que vas a pasar un buen rato. Los platos son muy originales y están realmente buenos. Lo estándar es pedir uno de cada sección (empezar, continuar y terminar) y la verdad es que uno de cada la cantidad es adecuada.

De los entrantes que hemos probado, el que sin duda más me ha gustado ha sido la tortilla con brandada de bacalao. Realmente bueno. Un clásico que no lo cambian y que algún amiguete que lleve expresamente me sigue recordando. En nuestra última visita pedimos las alitas de pollo infiltradas. Muy buenas, y con el detalle de que las deshuesan y las infiltran con yo que sé qué, pero que está buenísimo.

Alitas infiltradas!!

También pedimos el foie servido como crema catalana. Muy bueno pero nos gustó menos. El foie está suave pero lo recubren con piña y no me convenció mucho. Pero eso sí, merece la pena probarlo porque cómo os decía es muy original y no vais a probar nada parecido.

Foie servido como crema catalana

De ahí pasamos a los platos intermedios. En esta ocasión probamos El Potito (huevo, patata y trufa) y la GabinoPizza. Me gustó más la segunda que el potito. Una pequeña pizza con jamón de pato, rúcula y algo de trufa blanca que está realmente buena.

GabinoPizza de lo mejor que probamos en la última visita.

Para los principales sí que repetimos la hamburguesa de rape. Y es que sigue estando buenísima. También probamos el perrito con pedigrí. Bueno y original pero me quedo con la hamburguesa de rape.

Hamburguesa de rape. De lo mejorcito.
Perrito con pedigrí

Esta vez no pedimos postre pero vamos que tomarse una copa es casi una obligación. Como podéis ver, el bar está bien bien servido. Hasta en la carta de vinos son originales y es en formato quiz para que te sea más fácil decidir. Eso sí, si en alguna respuestavas de sobrado ydices, por ejemplo, que te gusta el golf… la botella que te toca vale 6€ más que el resto.

Bien aprovisionado

Conclusión, un sitio al que hay que ir a cenar al menos una vez. Por lo espectacular del local y de la relación calidad precio. Un día que o bien quieras cenar temprano o que vayas sin prisa ninguna. Obligadísimo pedir la tortilla con brandada de bacalao y la hamburguesa de rape.

Recomendable, sobre todo para cenas en pareja o con grupo reducido de amigos antes de salir. Por unos 25€ cenas de maravilla. Copas a parte. La carta se renueva con cierta frecuencia así que se puede ir a menudo sin problemas. Ya verán como una vez que vayan, repetirán.

Restaurante Norte y Sur – La mejor plancha de Madrid

Pues eso, al restaurante Norte y Sur hay que ir y no pedir ni la carta. Que te digan lo que tengan bueno del día y que te lo pongan a la plancha. Ya está. Así de sencillo.

Fuimos un día con los compañeros de trabajo y os cuento rápidamente lo que comimos. Empezamos con unos erizos y unas ostras.

Erizo de mar fresco

De ahí a unos langostinos plancha que vista la foto no es necesario decir nada más.

Langostinazos plancha

Y después un poquito de carne bien acompañada. Lomo alto con boletus plancha. Rico rico rico.

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Carne excepcional!
Boletus sabrosos. Carne pura.

Y sin más. Un café y más contentos que un arbusto. Volveremos seguro.

Orense – Ribera Sacra – Por Dios que carne!!

A ver si soy capaz de trasladaros el pedazo de fin de semana que pasamos por Orense. La verdad es que me he extendido bastante pero os recomiendo que aunque no os queráis leer la chapa… por lo menos vez las fotos para que os hagáis una idea de los manjares de la zona y os animéis a ir para allá.

De primeras ya pintaba bien porque fuimos a una boda de un amigo que se casaba en el Parador Monasterio de Santo Estevo. La bomba de sitio. Una pasada pero es muy recomendable llegar de día, que la carretera para llegar desde Orense es de aupa.

Llegamos al Parador con la hora justa para cenar y con un hambre de la leche así que nos bajamos al restaurante y cuando empezamos a ver el nivel de los platos que se marchaban, la cosa nos empezó a gustar mucho. De entrante pedimos un pulpo a la parrilla buenísimo de sabor aunque alguna parte era un poco más fibrosa. Pero realmente bueno. Y el pan… pues de diferentes tipo a cada cual mejor. Ahí os dejo un par de fotos.

Pulpazo a la parrilla
«Degustación» de pan gallego!

Y cómo estábamos fuertes, pues yo me pedí un poquito de cordero asado y Carol solomillo de ternera con setas. Ambos espectaculares.

Cordero asado. Un poco fuerte para cenar pero todo es ponerse.

Solomillo de ternera a la parrilla. En su punto. Pura mantequilla.

Y todo acompañado de una buena ensalada que se agradece. Sobre todo si tiene esta pinta.

Ensalada fresca fresca

Y por último un filloón con helado de castañas. Esto si que no nos lo pudimos acabar.

Filloón de perfil

Después de este homenaje, durmimos como niños y al día siguiente nos levantamos y nos cogimos el coche para ver los miradores al Sil de la Ribera Sacra, que hacía un día estupendo. Carreteras por las que da gusto conducir. Os dejo un par de fotos.

Carretera de las buenas. Y día perfecto.

Mirador del Sil
Monasterios medievales

Y después del último monasterio, ya teníamos hambre y nos metimos, de coña, en un sitio espectacular. Se llama A Mirada Maxica y es de flipar. El sitio está más o menos por la zona de este link. La carta sencilla, unos cuantos entrantes con productos de la zona como las castañas y después carnes y pescados. Preguntamos por el chuletón y nos dijerón que eran de 1,500 gr. y que estaban muy buenos. Así que encargamos uno y lo acompañamos con una ensaladita y para de contar. Aquí os dejo una ristra de fotos para que apreciéis la magnitud del amigo.

Increible!! Tómese como referencia el tercio de estrella de fondo.

Poquito a poco. Pim pam, toma Lacasitos!!
Y esa buena patata gallega que no falte!
Requiem por un sueño.

Os dejo un par de fotos de la parrilla donde los preparan y otro chuletón para que veáis que son fieles a su garantia de que te vas a comer un buen chuletón.

A la parrilla!!
Marchando otro escalope

Y de ahí, a dormir una siestaza para dejar trabajar al estómago y coger fuerzas para la boda.

La boda realmente increible. Si te vas a casar busca cualquier excusa para hacerlo en este sitio. Emplazamiento ideal y comida espectacular. Y además, bastante bien de cantidad nada realmente exagerado.

Sitiazo

Y a la mañana siguiente, otro día de tiempo espectacular que lo celebramos desayunando una cerveza y una tapita de pulpo de pulpeira típica típica.

Pulpeiros
Una razón más para no volver a Madrid. 4 euros la media de pulpo.

Conclusión, fin de semana para recordar por siempre jamás!!

Zona Laurel en Logroño – Espartanossss Au Au Au!

Bueno bueno bueno perdón de veras por la tardanza pero… vais a ver los dos post, pintones de verdad, de nuestra visita a Logroño con los que nos vamos a desmarcar. Este primero es de la zona de tapas. Y el siguiente que estamos cocinando es sobre un templo: El Portal de Echauren.

He tenido la suerte de haber visitado recientemente Logroño con una compañía imbatible. No eramos 300 si no solo 3 pero hicimos de la calle Laurel nuestro Estrecho de las Termopilas y nos intentamos defender lo mejor que pudimos. La visita nos dio para una noche que sirvio de toma de contacto y un día entero que fue cuando le sacamos más partido. De todas maneras, antes de ir creo que es recomendable consultar la página web oficial de la zona.

La primera noche, de los 4 o 5 sitios que estuvimos yo destacaría el pincho de foie fresco de la Taberna del Tío Blas (Calle del Laurel 1) y la tapa que nos tomamos de merluza y el pimiento relleno de bacalao del Bar Sebas (Albornoz 3).

Y ya pasando al día serio que echamos de tapeo… pues empezamos con el chorreo de bares en los que estuvimos. En cada uno os pongo lo que tomamos, y con alguna fotillo. Pido perdón porque no son de mucha calidad, pero lo importante es que os hagáis una idea.

Buen acompañamiento para el carpaccio de hongo

El primer sitio fue el Laurus en la calle Laurel. Pedimos unas cervezas para desengrasar un poco el cuerpo pero después pasamos a unos riojas muy buenos. Este sitio está bien puesto, de estos de cocina de autor con buena musiquilla y tapas resultonas. Y la verdad es que se veía a bastantes autoctonos entrando a comer. De tapas pedimos una carrillera al vino tinto (buena), un bacalao en tempura con cebolla y puerro (mejor) y… lo que más nos gustó, un carpaccio de hongos que estaba realmente bueno. Con buen aceite y pimienta. Además, estábamos un poco perjudicados del día anterior y entraba fresco y suave que te daba una sensación de «depuración» necesaria en aquellos momentos.

Matrimonio con gananciales

De ahí, pasamos a unos de los que más me gustó. El Blanco y Negro. Al entrar, bar antiguo con mucha madera y autóctonos del lugar. Atraídos en parte por la tradición y … por la camarera!! Sólo había que ver cómo se despedían de ella. Habíamos leido que en este sitio había que pedir la tapa de anchoa y boquerón (matrimonio) y a mí me encantó. Buen calibre de boquerón, buena salmuera de la anchoa… perfecto!! Nos animamos a pedir otro pincho de la buena pinta que tenían. Borja tiró de bonito desmigado con cebolla, Alex de anchoa de oro y yo pues otro matrimonio! Catetismo puro y duro. La verdad que en este sitio la cerveza también la ponían bien fresca y en tu vaso grande. Nos tomamos unas cuantas al ritmo de una charanga callejera que estaba rondando la zona muy muy buena.

Entrecotte de La Canilla

Cuando salimos del Blanco y Negro ya estaban empezando a cerrar los sitios y nos refugiamos en el tonel de una pulpería. El pulpo muy bueno pero también pedimos gazpacho y… estaba matador de vinagre. Fue una buena parada antes de ir a un sitio en el que la tapa recomendada era el Entrecotte!! Es el Bar La Canilla. Cuando llegamos quedaba todavía algún rezagado pero el sitio tenía toda la pinta de ser de los que se ponen hasta la bandera en hora punta. Nos pedimos la prometida tapa de entrecotte que es bastante asequible en cantidad y la carne muy buena. Tenían buena selección de riojas fresquitos y nos fuimos al Azpilicueta y a La Vendimia. Este último me gusta bastante y la etiqueta es de estas chulas. Me lo recomendaron en la Vinoteca de al lado de mi casa y desde entonces donde voy lo pido.

Con ese bar dimos por terminada la sesión matinal y empezamos la búsqueda de un sitio donde tomarnos un buen refresco. Fuimos para la calle, Bretón de los Herreros y de suerte dimos con el café La Luna. Buena música, buenas copas y unos Bloody Mary’s que nos prepararon muy buenos. Además, con su futbolín de hierro que nos sirvió para movernos un poro y digerir los alimentos.

Confraternizador 2.0
Setas de Ovidio Campeador

Tras reposar un poco volvimos a la carga con la calle Laurel. Esta vez empezamos entrando por El Cid. Al llegar estábamos solos. Bueno, solos no. Allí estaba el gran Ovidio con el qe empezamos a hablar de lo mal que están las cosas en todos los lados. La verdad es que no teníamos mucho hambre pero por eso de la curiosidad le preguntamos que tenía de tapa. Ovidio nos dijo que en esa santa casa sólo se marchaban setas. Y setas que pedimos. Sólo una palabra: espectaculares. Entre vino y vino no se la de setas que nos pudimos comer. Pero es que oigan, miren la pinta con las que las sacan. Para mí, ha cambiado completamente la imagen que se me viene a la cabeza cuando mencionan al Cid. Antes Rodrigo Diaz de Vivar. Ahora, setas.

Y después de El Cid, al otro templo de la micología de esta zona: El Soriano. A tomar otra de las tapas que no te puedes marchar sin probar, El champiñon con gamba a la plancha. El bar es pequeño y la barra suele estar hasta arriba pero son muy rápidos atendiendo y sobre todo sacando manos y manos de champiñones. Y además a buen precio.

Oreja de cordero para valientes

Y de ahí y ya por último para dar por terminado este glorioso día, al Bar El Perchas. Un colchonero de pro que pone unas orejas de cordero rebozadas buenísimas. Eso sí, igual que los champiñones son más aceptados por todos los paladares, la oreja es más «exclusiva» de paladares finos y no a todo el mundo le gusta. Pero vamos que para un día de valientes fue un final digno y nos sirvió para darnos los últimos golpes en el pecho!

Restaurante Naomí – Sin duda, el japonés con mejor RCP de Madrid!!

Aunque ya he mencionado este restaurante en algún post anterior, creo que merece la pena dedicar una entrada en exclusiva a este gran sitio. Y es que si te gusta la comida japonesa creo que es imprescindible que conozcas este restaurante en Madrid. Además, el precio es asequible así que, para mi opinión, es la mejor opción en Madrid para comer comida nipona.

Lo primero es destacar que es un local pequeño y que es recomendable reservar tanto en fin de semana como para ir entre semana. Entre que se encuentra cerca de la zona de Azca, que es relativamente barato y que como mucho tendrá 10 mesas, es posible que si vas a la hora punta de la comida te tengas que dar la vuelta. En la foto de abajo lo que veis es la mitad del local. En la otra mitad, hay unas cuantas mesas. Y es muy complicado que encuentres mesa para cenar el fin de semana sin haber reservado. El restaurante está en la calle Ávila, número 10 y la verdad es que se aparca bien o en General Perón o en Infanta Mercedes.

Pero bueno, centrándonos en la comida, que es lo verdaderamente importante y por lo que merece la pena visitar el sitio, creo que hay una serie de platos que son casi de obligado cumplimiento. Apúntense la lista que les doy a continuación porque si es la primera vez que van. Y disfruten con las fotos que abren el apetito a cualquiera.

1.- Berenjenas asadas con miso rojo.
2.-Hamachidon de pez limón.
3.-Sashimi variado.
4.- Y de postre Flan de café.

Berenjena asada con salsa miso
Hamachidón de pez limón

Con los cuatro platos anteriores, yo creo que dos personas se quedan con hambre y creo que habría que pedir algún plato más. Por ejemplo, los tallarines soba con curry o, si eres más valiente los callos japonenes (que son más suaves que los españoles pero tienen también su puntito picante). Las tempuras también están bien pero yo soy más de sushi, sashimi, temaki!! O bueno, también tienen bastante variedad en entrantes y platos más preparados. En la carta, los platos que veáis en negrita son las especialidades de la casa.

Callos japoneses

Tengo que reconocer, que gracias a mi mujer, yo cada día soy más de sashimi que de sushi y si os decantáis por los cuatro platos que os he dicho, en el Hamachidon ya llevas tú ración de arroz. Así que mejor pedir sashimi que si no os vais a hartar de arroz. En el sashimi variado suele llevar, a parte de salmón (sake) y atún (toro), tu poquito de vieira, bonito, pez mantequilla, anguila y alguno más. El variado de sushis es parecido pero te cuelan el de langostino… que a mi es de los que menos me gusta. Y de los temakis, a mi me encanta el de anguila con puerros y el de erizo, cuando es temporada (creo que es en marzo y abril).

Sashimi de atún
Sashimi de salmón

Respecto a los postres, una vez fuimos 7 personas, y pedimos 5 postres para guarrear. La verdad es que estaban ok, pero el único que me gustó de veras fue el flan de café. Realmente bueno. Y de la bebida… pues tienen cervezas japoneses (kirim y ashasi) y la carta de vinos es muy reducida. Eso sí, los precios son muy baratos y puedes pedir vino por copas.

Lo dicho, un sitio que considero sinceramente una obligación si dices que te gustan los restaurantes japoneses y tienes el valor de vivir en Madrid. Como hace un amiguete que viene de vez en cuando a Madrid y le encantan los japos. Primero llama al Naomi y si no tiene mesa se va directamente al Kabuki. Qtambién está muy bien pero no sales por menos e 100€… por cabeza.